¿Comunica bien el Gobierno de Rajoy? Para unos si y para otros no. Lo que no cabe duda es que sus “reformas” hablan por si solas. Son reformas duras, poco electoralistas, que conllevan un desgaste, que generan descontento y que bien aprovechadas por la oposición son una autentica “carnaza” para generar conflictividad y crispación.
Si Rajoy, obligado por las circunstancias, tuviera que hacer un buen plan de comunicación, debería empezar por reconocer que no está cumpliendo algunas de sus promesas electorales pero seguidamente tendría que añadir “…no lo estoy haciendo y, bien que lo siento, porque estaba absolutamente engañado de lo que pasaba en España…”. No sabíamos que el déficit en lugar del 6% era el 8%, y esta diferencia ¿no es importante? Europa exige mucho y no podemos seguir con un “modelo de sociedad” hipócrita donde se gasta lo que no se tiene.
Es fácil construir un modelo, como pretende la oposición, sobre la base de unos derechos intocables. Su filosofía es: “gastemos y si no hay dinero para pagar, no paguemos“. Es una forma de engañarnos, de considerarnos como niños. Es el camino cómodo, el electoralista, el ideológico… pero nunca es el camino real. Quien es educado en la convicción de que tiene derecho a todo siempre encuentra motivos para la queja. La cultura de la queja es la razón de la decadencia de Occidente.
Es más honesto hablar de la cruda realidad, aunque sea dolorosa, que no elucubrar como se venia haciendo en la etapa anterior. Los brotes verdes que nunca llegaron, aunque se anunciaban un día si y otro también. La crisis que se negaba con tozuda cabezonería y se llamaba “anti-patriota” al que se le ocurriera hablar de ello. El desempleo que iba a bajar en el tercer trimestre, pero nunca se dijo de que año. Nuestra economía que estaba en la “Champions” de las economías mundiales. Bueno, podríamos seguir tirando de hemeroteca para ver cual era la comunicación del anterior Gobierno. Pero ¿Qué es mejor, disimular o decir la verdad, por dura que esta sea?
Se critican mucho los ajustes, los recortes, las reformas, las medidas urgentes del Gobierno Rajoy, porque sin duda son muy, muy dolorosas. Si hiciéramos una encuesta, seguramente el 95% de los ciudadanos dirían no estar de acuerdo con ellas, entre ellos me encuentro yo. Pero ¿Qué hacemos? ¿Seguimos jugando en la Champions cuando solo tenemos equipo y recursos para jugar la promoción a segunda división? ¿Seguimos sin pagar a los proveedores? ¿Esperamos a que Europa nos diga: ¡basta ya!? El camino demagógico del derecho irrenunciable no tiene cabida en un escenario como el que estamos viviendo y del que mucha gente aun no es consciente. Aquí está el verdadero “nuevo modelo social”, el de saber adaptarse a cada nueva situación, sobre todo cuando esta la has creado tu. La cultura de los derechos individuales sin ninguna responsabilidad social nos hace más egoístas e improductivos.
Se critica que estas reformas no generan nuevas inversiones y que están centradas solo en el gasto. Es cierto, pero la situación es tan grave que no queda más remedio que someter al enfermo a una cirugía de urgencia. No valen tratamientos homeópatas ni ambulatorios, solo sirve el quirófano y con poca anestesia.
Recordemos, que por no tomar estas medidas, el anterior Gobierno pretendía salir de la
crisis dando 2500 euros de cheque bebe. Regalando 400 euros a todo el mundo, al margen de su nivel de ingresos. Implantando unos Planes ZP que solo sirvieron para hacer algunos jardines o unas cuantas aceras. Quitándonos la corbata, para que con menos calor se pudiera regular el consumo de energía controlando el aire acondicionado. Regalando a todo el mundo unas bombillas de bajo consumo, con el fin de ahorrar algunos kilovatios. Promocionando el coche eléctrico, para ahorrar combustible. Cambiando, durante unos meses, la velocidad máxima de circulación en carretera, pasando de 120 a 110 kilómetros/hora, para no se sabe que… Estas medidas, a parte de infantiles, eran para recibir el aplauso. Y muchos aplaudieron…
Pero no sería justo si no hiciera, también, mención al esfuerzo del anterior Gobierno de llevar a cabo una importante batería de recortes sociales que marcaron todo un hito. Reducción del 5% del salario de los funcionarios; retraso de la edad de jubilación a los 67 años; necesidad de más años de cotización para la base reguladora; la congelación de las pensiones y, una reforma laboral, que aun descafeinada no dejaba de ser una reforma. En este caso parece que el plan de comunicación se gestionó bien ya que no hubo contestación social, si exceptuamos la mini huelga general del 29 de septiembre de 2010. El entonces Presidente del Gobierno, afirmó : ”En mi plan político no estaba” bajar el sueldo a los funcionarios, ni congelar las pensiones, pero lo tuve que hacer por sentido de la responsabilidad, porque el déficit era muy alto y era necesario corregirlo“.
Mención aparte merecen las subvenciones y ayudas a patronales, sindicatos, partidos…Hoy no hablaré de ello. Simplemente decir que se ha convocado una manifestación para el próximo día 17 de Mayo contra UGT y CCOO y se ha gestionado un escrito dirigido al Gobierno para que elimine la ayuda a partidos, sindicatos, patronales. También en Linkedin, en el Grupo Directivos de España, hay abierto un debate sobre el tema.
Quiero terminar lanzando un reto de esperanza: solo con un espíritu de equipo, con un pacto entre todos los partidos políticos, especialmente con los mayoritarios, será posible afrontar esta “dramática” situación en la que todos podamos sentirnos ganadores y olvidar esta pesadilla que está dejando a tantas personas y familias al borde del KO. Solo por los cinco millones de parados merece la pena hacer el esfuerzo. A por ello…
Todo esto por no decir que estos presupuestos no son los de este gobierno, si no los que ZP, en un acto de caballerosidad sin parangon “para no comprometer” al siguiente gobierno, decidió ahorrarse el trabajo y no presentarlos en noviembre convocando elecciones. ¡Que astuto!
Recibido a través de Linkedin:
Hola Jaime
Independientemente de las valoraciones sobre la efectividad o no de las medidas, y de la solidez del plan que las orienta, creo que el actual Gobierno del Partido Popular tiene serios problemas de comunicación.
Sobre las informaciones de los últimos días, cabe destacar el momento en que De Guindos anunciaba los recortes en Sanidad y Educación, con la posibilidad de pago por parte de las rentas más altas. Poco después Carlos Floriano atribuía estas palabras a una ‘reflexión personal’, y remataban la faena con un comunicado de prensa en el que efectivamente confirmaban los recortes, pero sin especificar en qué partidas. El momento estelar creo que ha sido el de Esperanza Aguirre en plan ‘Llanero Solitario’ abogando por la devolución de competencias autonómicas al Estado… iniciativa en la que no la ha seguido ni el caballo.
La idea era tranquilizar a los mercados, pero las repetidas contradicciones y vaguedades han empeorado con creces la situación. Cada ministerio o gobierno autonómico va por libre, y sus responsables de comunicación se limitan a ejercer como gabinetes de prensa, sin intervenir en la estrategia. Creo que resulta imperioso que el Gobierno unifique tanto la política de comunicación como los portavoces, porque sino mucho me temo que estos desaguisados seguirán a la orden del día…