Que el entusiasmo y el sentido positivo de la vida lo puede todo, es una realidad que no deja lugar a dudas después de charlar un rato con la “Sirena Sonriente”. A los 19 años y tras una enfermedad, Teresa Perales se quedó en una silla de ruedas. Dolor y sufrimiento al principio. Alegría y paz, después.
Un día, como por capricho del azar, se lanzó al agua y descubrió que se sentía libre, que podía nadar e incluso soñó que podía ser campeona. A partir de entonces, y de esta forma tan “inesperada”, el agua y Teresa serían amigas inseparables. Se puso en manos de su entrenador quien nada más conocerla dijo: “eres un diamante en bruto que hay que pulir”. Dicho y hecho, seis horas diarias de entrenamiento en piscina y gimnasio durante seis días a la semana. Aquí está el secreto de nuestra campeona paralímpica de natación: trabajo, trabajo y trabajo.
El esfuerzo constante ha sido su mejor aliado. Nunca dudó de sus posibilidades sobre todo siendo mañica. Su lema: “la vida está para vivirla” es lo que le ha hecho no perder el tren y luchar cada instante para lograr dieciséis medallas olímpicas. Sídney, Atenas y Pekín fueron sus retos, sus compromisos, sus logros. Ahora, el siguiente paso lo dará en Londres.
A pesar de su parapléjia, se siente una mujer plenamente feliz según nos cuenta en la videoentrevista. Ella tiene su propia teoría de la felicidad, la teoría del espiralismo. Uno tiene que crearse su propia espiral de la felicidad y meter alrededor del eje de la misma todo lo que le guste, le haga crecer, le desarrolle…
Después de dedicarse unos años a la política, defiende a los políticos y dice que no debe juzgarse a todos con el mismo rasero. Hay gente muy profesional y otros que son más amateur. Concibe este oficio como un servicio permanente a los ciudadanos que exige mucha pasión. Hay que mentalizar a la gente de que para cambiar algo, es necesario que cada uno de nosotros demos el primer paso. Todos quieren cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a si mismo.
Terminamos la entrevista volviendo hablar del esfuerzo. Piensa que debería haber en los planes de estudio una asignatura que se llamara “Educación para el Esfuerzo”. Aprobar esta asignatura te llevaría inexorablemente al éxito. Hay que creer en uno mismo, en sus posibilidades. Teresa dice que si no hubiera creído y obedecido a su entrenador no hubiera alcanzado todo lo que ha conseguido. Podemos dar mucho de nosotros mismos.
Es una gozada hablar con una mujer como ella, que ha sabido vencer a la adversidad, sin ponerle reparos. Por experiencia sabe que las contrariedades son la antesala de la felicidad y que nunca deben ser un obstáculo para soñar. Personas así deberían dar clase en una cátedra para enseñar lo que no está escrito en los libros.
La adversidad atraviesa eléctricamente tejidos, pensamientos y emociones, provocando una nueva jerarquía de sueños y aspiraciones. Enfrentada con lucidez y determinación, se puede alumbrar una feliz paradoja: la inicial oscuridad y espesura puede trocarse en luz y claridad sabias. En sus involuntarios remangos se puede arribar a la abundancia y plenitud moral.
Los que han vencido el infortunio natural y han proyectado hacia la sociedad su ansia de compartir ese triunfo y también los que desde su silencio y cotidianidad intentan superar el infortunio con su coraje y su dignidad, merecen ser llamados líderes (Del prologo de Josep Carreras en el libro, Desde la Adversidad, de Santiago Álvarez de Mon)
Vídeos de Teresa: Entrega del Dragón de Honor a Teresa Perales por la Peña Zaragocista Ribera del Huerva. La Teoría del Espiralismo. El 15 de septiembre de 2008 gana su quinta medalla y tercera de oro. El PAR abre la precampaña en Tarazona. Con Mariano Menor. Reportaje Bulevar Parte 1. Reportaje Bulevar Parte 2.
Dedicación, trabajo, esfuerzo y DETERMINACION! Quien ha sufrido en carne propia y resurge de las cenizas! Gracias por compartirlo…
Es una muy buena reflexión para la gente que nos hemos visto, por infortunios, fuera de juego. El reinventarse es algo que debemos practicar todo ser humano, pero con mayor ahínco si hemos sufrido un ictus isquémico.
Muchas gracias, Jaime por dar siempre una visión positiva de la vida