El liderazgo de un ingeniero santo

Noviembre de 1987, me encontraba en Roma. Mi Jefe había decidido celebrar una reunión del Comité de Dirección en la capital de Italia. Dos días de intenso trabajo, con temas en la agenda de la máxima importancia. Preparábamos una actualización del Plan Estratégico, ya que la situación de la compañía a nivel mundial, y de forma muy particular en Europa, estaba cambiando con mucha rapidez. Marketing, ventas, nuevos procesos productivos… y lo más importante con impacto directo en mi responsabilidad: una considerable reorganización con reducción de plantilla. Como Director de Recursos Humanos, intenté convencer, con datos objetivos, que despedir al 20% de los empleados no era la solución ideal para los problemas que teníamos encima de la mesa. Improvisé, sobre la marcha, otras alternativas pero no tuve éxito…

Terminó la reunión y como era fin de semana, vinieron a Roma mi mujer y dos de mis hijos. Nos apetecía mucho visitar la sede de la Real Academia de España en Roma, de la que había sido director el abuelo de mi mujer. Obviamente hicimos el obligado recorrido turístico, en el que pudimos contemplar la belleza de esta hermosa ciudad.

Nuestra última vista fue a la Viale Bruno Buozzi, donde está la sede central del Opus Dei. Queríamos visitar a Alvaro del Portillo, compañero de carrera de mi suegro. Llegamos a la portería y preguntamos si era posible que nos recibiera. Teníamos pocas esperanzas, pues sabíamos que era persona muy ocupada. Esperar que consultemos, nos dijeron. En unos instantes nos comunicaron la gran sorpresa: si, dentro de veinte minutos os puede recibir.

Esperábamos en una pequeña salita. Enseguida  apareció Don Alvaro, sonriente, alegre, como si nos conociera de toda la vida. Nos preguntó por la familia y rápidamente entablamos una conversación que nunca podré olvidar. Le conté que mi empresa había decidido hacer una reducción de plantilla con la que yo, como Director de Recursos Humanos, no estaba muy de acuerdo. Pensaba que había otras alternativas. Y sin pedirle ningún consejo, me dió una serie de recomendaciones que me fueron muy valiosas. Me insistió varias veces que, si la solución era irreversible, pensara mucho en la gente, en sus familias y que hiciera todo lo posible para ofrecerles unas buenas condiciones económicas, con las que pudieran hacer frente a la nueva situación. Me recomendó dialogar mucho, estudiar humanamente cada caso y sobre todo agradecerles sus años de trabajo y dejarles las puertas abiertas. Al despedirnos me recordó: “Son personas, hijos de Dios. No lo olvides”. Estas palabras, aún resuenan en mi cabeza.

Con Alvaro del Portillo en Roma. 9 Noviembre 1987

De regreso para Madrid, en el vuelo, pensé mucho en lo que Don Alvaro me había sugerido. Me llamó la atención, su arrolladora capacidad de escuchar, entender y ponerse en el problema para darte los mejores consejos. Sin duda percibí su gran capacidad de liderazgo. Luego mantuvimos una correspondencia en la que se iba interesando por el progreso de la restructuración.

Desde ese momento le seguí con enorme interés, pues me parecía un caso estupendo de un Liderazgo del que podía aprender mucho. Era un hombre con una gran formación: Ayudante de Obras Públicas, Ingeniero de Caminos, Doctor en Filosofía y Letras, sacerdote y obispo. Desde 1975, tras la muerte de San Josemaría, y hasta 1994 fue el máximo responsable de la Prelatura del Opus Dei.

Hablando en términos empresariales, podríamos decir que dirigió con enorme éxito una gran multinacional con sedes en los cinco continentes. Sus cifras son espectaculares. Si su empresa en lugar de tener unos fines espirituales y apostólicos, los hubiera tenido empresariales, hoy estaría ocupando uno de los primeros puestos en las listas de Forbes, Fortune

Para los que sentimos curiosidad por el estudio del Liderazgo, es un ejemplo a tener en cuenta. Don Alvaro fue Gran Canciller de la Universidad de Navarra, y se involucró muy directamente en el desarrollo del IESE, Escuela de Negocios situada entre las diez mejores del mundo según Financial Times

Desde mi personal punto de vista, las características más relevantes del Liderazgo de Alvaro del Portillo, son:

♦ Capacidad de trabajo: los que le conocen de cerca dicen que las veinticuatro horas del día eran pocas para él. Trabajador incansable, sabiendo delegar en su equipo más cercano. Su estilo de dirección  le llevo a realizar 198 viajes en 43 países. Un servicio muchas veces oculto, pequeño, silencioso, pero enormemente eficaz. Combinaba adecuadamente situación, persona y tiempo. Para él, el tiempo, más que un tesoro, era un regalo de Dios.

♦ Visión Estratégica. Veía oportunidades que los demás aún no habían percibido. Esto le llevó a extender su labor por los cinco continentes, poniendo especial énfasis en aquellas empresas dedicadas a la formación humana, la salud, el desarrollo de las personas, el cuidado de los más débilesEjemplos hay muchos, pero tal vez uno que merezca especialmente considerar es el programa internacional de solidaridad “Harambee” que promueve iniciativas de educación en África y sobre África, a través de proyectos de desarrollo en el área subsahariana y de actividades de sensibilización en el resto del mundo, difundiendo los valores, las cualidades y las posibilidades de futuro del continente africano.

♦ Capacidad de Relación. Son muchas y muchas las evidencias de la enorme facilidad que tenía para hacer amigos. Basta tan solo el testimonio de los tres últimos Papas: Juan Pablo II“Fue un ejemplo de fortaleza, de confianza en la providencia divina y de fidelidad a la sede de Pedro”. Benedicto XVI“Recuerdo la modestia y la disponibilidad en cualquier circunstancia que caracterizaron el trabajo de Mons. del Portillo como consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, institución que contribuyó a enriquecer de modo singular con su competencia y experiencia, como he podido comprobar personalmente”. Francisco: “Fue un sacerdote celoso, que supo conjugar una intensa vida espiritual fundada sobre la fiel adhesión a la roca que es Cristo, con un generoso empeño apostólico que lo convirtió en peregrino por los cinco continentes, siguiendo las huellas de san Josemaría”.

♦ Empatía. Característica indispensable en cualquier directivo que persiga conseguir objetivos a través de las personas. La sensación que tienes cuando le ves por primera vez, es la de conocerle de toda la vida. Su simpatía innata hace que te sientas muy cómodo. Maestro del buen humor, lo utilizaba en los momentos oportunos para llegar más a la gente. Una buena cara, la mirada, los gestos eran muy comunicativos… Serenidad, amabilidad, complicidad…

♦ LealtadUn buen directivo se caracterizara por ser muy fiel a los principios fundacionales de su organización. Su obligación es hacer una empresa sana y sostenible en el tiempo. Él lo hizo como nadie. Fiel y leal a la herencia recibida, con la conciencia muy clara de que las cosas evolucionan pero la esencia permanece. Conocía muy bien lo que era inmutable.

Innovación. Le gustaba ser un hombre de su tiempo. Ir por delante de determinados acontecimientos, le permitía tomar decisiones valientes. Su afán investigador dió pie a un proyecto llamado CIMA, que no llegó a conocer. Un centro que aproxima la investigación básica a la aplicación clínica y colabora con la industria farmacéutica y biotecnológica en el desarrollo de productos para diagnóstico y tratamiento. En definitiva, se trata de un trabajo científico de calidad y servicio para combatir enfermedades que causan sufrimiento.

♦ Santidad. Ésta, aparentemente, no es una habilidad muy empresarial. Para él, sí lo era. Santificar todas y cada una de las actividades que llevaba a cabo, le hacía ser mejor profesional, más preocupado por los demás, terminar la tarea emprendida, ser un ejemplo para los que estaban a su alrededor y sobre todo ser muy fiel a su vocación… Afirmaba con reiteración una frase de San Josemaría, Fundador del Opus Dei : “Estas crisis mundiales, son crisis de santos”.

Trabajo, visión, relación, empatía, lealtad, innovación y santidad… siete características de un líder que estuvo al frente de una gran organización de la Iglesia Católica (el Opus Dei) que ahora le reconoce su trabajo. El próximo sábado, día 27 de Septiembre de 2014, en Madrid (Valdebebas) será beatificado.

Emilio Botín y la Marca de Liderazgo

En los últimos tiempos se está hablando mucho de “Employer Branding”, pero poco de “Leadership Branding”. No cabe duda que el nombre de la compañía o del producto es importantísimo, pero ¿has pensado lo determinante que es tener un líder cuyos atributos personales coinciden con los atributos de la marca?

Cuando encargas la búsqueda de un alto directivo pocas veces se investiga en qué medida el candidato se ajusta al mensaje de la marca y se da la paradoja de un magnifico ejecutivo, con una gran experiencia profesional y con grandes logros conseguidos, cuya imagen personal no coincide en absoluto con la imagen de la marca. No es el caso, pero nos sirve bien como ejemplo: Imaginemos que una gran compañía tiene como slogan de marca la frase “Conecting People” y contrata a un ejecutivo cuyas habilidades para relacionarse y comunicarse con la gente no son las óptimas aunque es muy bueno para desarrollar nuevas estrategias y planes de negocio, ¿cómo percibiría el mercado este fichaje?.

No podemos olvidar que los lideres hoy ocupan un importante espacio en la mente de los consumidores y de los empleados, y lo mismo que una marca puede transmitir conceptos como globalización, respaldo, seguridad, garantía, calidad, cuidado, servicio, expansión reputación, moda, confianza, también los pueden transmitir los directivos.

El nuevo enfoque del liderazgo se orienta a la creación de valor para las organizaciones. La investigación ha demostrado ampliamente que aquellas compañías que crean valor real requieren una atención especial al concepto de liderazgo. Los líderes deben conseguir resultados. Es necesario encontrar el equilibrio entre los atributos del líder y los resultados de negocio (en sus cuatro dimensiones: inversores, clientes, empleados y gerentes). Este equilibrio nos conduce al manejo de una idea novedosa en el campo del liderazgo, el valor de los intangibles, y la percepción de ese valor por clientes e inversores. Los líderes han de aprender a construir intangibles que creen un valor de mercado constante y sostenido, y que generen confianza y reputación en inversores, clientes y empleados. En definitiva se trata de crear la Marca de Liderazgo, que no es otra cosa que la identidad de los líderes en una organización que enlaza las expectativas de clientes, inversores y empleados con las conductas organizativas.

La Marca de Liderazgo

Hay seis pasos claves para la construcción de una Marca de Liderazgo:

♦ Construcción de un caso de marca de liderazgo. Parte de una base clara: el liderazgo ayuda a que la estrategia se cumpla. Un aspecto que todo directivo debe tener entre sus prioridades debe ser el desarrollo de liderazgo. Muchos lo dicen, pero pocos lo hacen realmente Construir líderes individuales se centra en los atributos personales de los líderes de la compañía.

♦ Crear una declaración de marca de Liderazgo. Esta declaración ha de articular la marca en término de los atributos que un líder debe tener y los resultados que ha de obtener. La declaración se enfoca en los requerimientos para liderar con efectividad de manera que se conecte la reputación de la compañía con las conductas del día a día.

♦ Evaluar a los líderes respecto a la marca de liderazgo. Cuando se tiene delineada la marca se ha de evaluar si los líderes se pueden comportar y conseguir resultados de acuerdo a esa marca. Esto implica habilidades, conductas clave, competencias claras, etc.

♦ Invertir en la marca de liderazgo. La marca no se produce por accidente. Es necesario que la compañía invierta en unas prácticas específicas que fomentan la idea de marca (training, experiencias de desarrollo, etc.)

♦ Medir la inversión realizada en la marca de liderazgo. Esto tiene dos apartados: medir el liderazgo necesario en un contexto organizativo concreto y ver sus resultados (cambios de conducta, resultados financieros, valor intangible, etc.)  y que el desarrollo de liderazgo responda a las necesidades marcadas en el paso 1.

♦ Hacer a los stakeholders clave conscientes de la marca de liderazgo. El CEO, el Consejero Delegado o el Presidente es el principal hacedor de marca en el exterior y ha de tomar la iniciativa en la comunicación efectiva de esa imagen de marca.

El pasado día 10 de septiembre fallecía Emilio Botín, el hombre que hizo del Banco Santander una referencia a nivel mundial. Fue un líder nato, que dejó muchas lecciones sobre sobre el empeño personal, la constancia, la seguridad en lo que haces y la capacidad de crear equipos y liderarlos, pero sobre todo supo crear una “Marca de Liderazgo” a través de la cual era fácil identificar su marca personal con su marca comercial. La llama y el color rojo eran para él sus señas de identidad. En los Consejos de Administración del Banco solo se percibía ese color fuerte que da energía, vitalidad, calor y que despierta pasión y motivación. Es muy difícil hablar del Santander sin que se te venga a la cabeza el color rojo de la misma manera que no es posible imaginarte a Emilio Botín sin la corbata y los tirantes rojos.

Hasta su afición por la Formula 1 estaba envuelta en rojo. Sin duda es un buen ejemplo de lo que es una “Marca de Liderazgo“.

¿Demagogia, utopía o mentira?

Está claro que nuestra sociedad no puede vivir sin la demagogia. Lo venimos observando día tras día. Si acostumbras a seguir de cerca a los políticos… ¿qué te voy a contar? Viven anclados en ella. Es una de las competencias claves en su perfil profesional. Si les faltara, no podrían hacer carrera. Ahora que se aproxima una época electoral, han abierto una subasta pública para ver quién da más. Estas son las pujas iniciales:

• Uno ofrece un subsidio de 500 euros al mes para todos los parados sin ingresos económicos y con familia a su cargo.

• Otro regala a todos los ciudadanos una renta mínima por el hecho de serlo y para que puedan vivir por encima del umbral de pobreza.

• El tercero en discordia, apuesta fuerte por un derecho universal a una renta básica ciudadana que cubra la subsistencia de toda la población y el acceso a los bienes indispensables para una vida digna…

• ¿Y el resto? Más preocupados por los protagonismos personales que por las subastas, pero también tienen ofertas golosas.

Hermoso, genial, sublime…Yo me apunto… ¿Alguien da más? La subasta no ha hecho más que empezar, y me pregunto ¿de dónde se sacará tanta pasta para hacer frente a tanta generosidad? Nadie lo dice, pero se engatusa al ciudadano, ofreciendo una imagen de “alma caritativa”… ¡Lo vamos a solucionar todo!, dicen…

Grafiti

Pintada en la fachada de la Ermita de San Campio en La Ramallosa (Nigrán-Vigo)

Pues bien, como va de “demagogia” yo no me voy a quedar sin ofrecer mi dosis de la misma, y quiero hacer una propuesta que tal vez facilite algunas ideas a los políticos. Con ella podrán sacar la pasta que necesitan, al tiempo que su electorado se sentirá encantado. Propongo:

♦ Que se cobre un canon de cinco euros (es una miseria) a todos los participantes en los cientos de botellones que se organizan cada semana a lo largo del territorio español. Con ello, al menos, se podrá pagar el servicio de limpieza, necesario para dejar los lugares de celebración de tan “fausta fiesta” en el estado que se merecen los ciudadanos no participantes en tan ebrio evento.

♦ Que los grafiteros sorprendidos en “acto de servicio” abonen el coste que supone limpiar o reponer los materiales dañados por sus “obras de arte”, más un recargo supletorio, equivalente a un IVA simbólico.

♦ Que todos los que están cobrando el paro fraudulento, que son más de los que imaginamos, dejen de percibirlo y, además, paguen una multa por pasarse de “listillos”.

♦ Que se persiga con la máxima dureza a todos los que están beneficiándose de la economía sumergida y se les imponga una multa ejemplar por engañar a los ciudadanos que son honestos y pagan sus impuestos. Invito a los políticos a que denuncien a todos estos estafadores y les animo a que hagan una investigación de todas las casas y apartamentos que se alquilan en verano de manera fraudulenta y a precios desorbitados.

Pintada en Panxón

Pintada en la bajada a la Playa de Panxón (Nigrán-Vigo)

♦ Que todos los que, con violencia extrema e indiscriminada, destrozan material urbano, tiendas, contenedores… abonen el importe de los desperfectos y  paguen una “tasa ciudadana” por romper lo que es de todos.

♦ Que las personas que se hacen tatuajes ( decoraciones absolutamente superfluas y costosas) paguen un impuesto especial, equivalente al coste del tatuaje, más un “donativo” adicional por no pensar en los que no se pueden tatuar por falta de medios económicos.

♦ Que los dueños de “mascotas”, que nos obsequian con suculentos “regalos” en la vía pública, además de recogerlos, sean castigados con unas multas lo suficientemente importantes como para que no volvamos a tropezarnos con regalitos tan lindos.

♦ Que los organizadores de las múltiples manifestaciones legales, las concentren en un solo día para ahorrar costes de policía, limpieza, pancartas y otros materiales. Mi sugerencia es que hagan como en las procesiones de Semana Santa. Una cofradía encabeza la manifestación, otra lleva el paso del Santo correspondiente, otra se encarga de los penitentes, otra de otro Santo… En esta línea, las manifestaciones tendrían varias secciones: la de sanidad, la de enseñanza, la de agricultura, la de trabajo… Todos podrían llevar su pancarta de cabecera y demostrar su descontento… El ahorro en costes sería fenomenal. También los vecinos de las grandes ciudades, que no desean manifestarse, lo agradecerían porque así podrían circular por las calles sin atascos ni retenciones.

♦ Que todos los políticos, sindicalistas, empresarios… corruptos, fueran multados con una cantidad equivalente a lo “apropiado indebidamente”, además de cumplir su condena.

Querido lector, como habrás podido comprobar mi “programa electoral” es una chirigota y no difiere un ápice del de los políticos. Tiene la suficiente cantidad de demagogia, utopía y mentira, como para convencer al más inocente de los electores. Así es la política y así son los políticos. Con mi propuesta, el Gobierno podría abonar, muy bien, una paga a los pensionistas sin tener que tocar la “hucha” como se ha venido haciendo hasta ahora. ¿Qué no te lo crees…? Allá tú.

Adiós vacaciones con carta a mi Jefe

Querido Jefe:

No quiero que pasen más días sin decirte que estas vacaciones han sido extraordinarias. He redescubierto a mi mujer y a mis hijos. También he disfrutado mucho con el deporte, la lectura, los amigos, la playa…

Cuando aparecí por el pueblo, todo el mundo me decía que venía pálido, ojeroso y con cara de estresado. Me miré en el espejo y, efectivamente, me di cuenta de que mi aspecto físico era patético y, lo más inquietante, que mi interior estaba mucho peor. Con ese panorama hice el firme propósito de descansar todo lo posible. Los tres primeros días me costó, cosa lógica al venir tan saturado. Me conectaba al móvil y a la tableta para ver qué pasaba por la oficina. A partir del cuarto día, al comprobar que no era tan imprescindible, empecé a pasar de todo lo que sonara a trabajo. Me encontré en la playa con viejos amigos que me recordaron épocas gloriosas y lo mucho que nos habíamos divertido. Excursiones, copas, partidas de cartas, club náutico…

Qué maravilla saber que mi mujer era la misma que conocí hace unos cuantos años y que todavía me seguía queriendo a pesar del poco caso que le hago durante el invierno. Entre oficina, clientes, viajes, ordenador casi la ignoraba sin darme cuenta de lo importante que es para mí. Ella también trabaja, pero saca tiempo para darse a los demás. Y mis hijos, ¿qué te voy a decir?, estaban deseando tener un padre. Durante el curso, entre colegio, deberes, la niñera de turno y otros menesteres, no me conocían. Muchas veces me preguntaban, ¿papá, tú qué haces tantas horas en la oficina? Nunca supe darles una contestación clara, me salía siempre por la tangente. 

Panadería Valverde (Panxón)

Carla, mi panadera (Panadería Valverde. Panxón-Nigrán)

No te puedes imaginar lo bien que me ha sentado el deporte. Con mi bicicleta, recorrí caminos increíbles y en esa paz que regala la naturaleza se me venían a la cabeza multitud de buenos propósitos para el reencuentro con el trabajo. Los que me conocían, decían que mi cara ya era otra cosa, que sonreía con naturalidad y que se me notaba relajado. Estábamos a mediados de mes y empezaba la cuenta atrás, pero decidí no pensar en ello para seguir disfrutando de lo que tenía alrededor. Me encontraba lleno de vitalidad, contento, sano y con muchas ganas de dar un giro a mi vida.

Una tarde en el puerto, viendo a unos pescadores preparar sus redes, pensé, ¿la felicidad está en el bonus, las stocks options, el coche o un despacho de lujo? Me di cuenta del papel tan importante que juega el jefe, lo que puede influir en la calidad de vida de los demás. Mucho se habla en el mundo empresarial sobre cómo fidelizar a los buenos profesionales. La respuesta la encontré en un periódico que recogía los resultados de una encuesta que dejaba claro que la causa numero uno por la que se desea cambiar de trabajo es porque no se entiende al jefe. No quise darle más vueltas. Al fin y al cabo, soy jefe y subordinado.

Me planté en el último día de vacaciones. Empezaron las despedidas y los temores a volver otra vez a lo mismo. Fui a la panadería a encargar una empanada para el viaje y la panadera me dijo: “Dígale a su jefe que no le cambie la cara, que se va usted con muy buen aspecto“. Sus palabras se me quedaron grabadas. De vuelta, empecé a pensar qué podría hacer para que estos días que había vivido no se terminaran y a partir de ahora el trabajo no acabara con la ilusión. Comencé a soñar: “Érase una vez una empresa gestionada por un verdadero líder que se empeñaba en que su equipo de dirección fuera una piña, con objetivos muy claros y compartidos, con pocas reuniones pero muy impactantes, donde las buenas relaciones personales fueran la principal herramienta para comprometer a sus colaboradores, donde el trabajo y la familia fueran compatibles y la gente pudiera encontrar el sentido a su vida”… ¡Que sueño!…

Jefe, el lunes te iré a saludar para que me cuentes cómo han sido tus vacaciones. Seguro que entre los dos, aprovechando que venimos muy descansados, podremos diseñar algún plan para que nuestra cara, como decía mi panadera, no cambie y siga transmitiendo salud, alegría y muchas ganas de hacer las cosas bien. Lo agradecerán los que trabajan con nosotros, los clientes y la cuenta de resultados.

Reflexiones para ponerte en forma

Para muchos, las vacaciones ya están en marcha. Enhorabuena, te las mereces. Ahora lo importante es que te olvides de tu jefe, de tu trabajo, de tu equipo y de toda tu rutina diaria que tanto nos va desgastando sin darnos cuenta. Seguro que ya tienes todo planeado o estás a punto de hacerlo. Si aún estás dando vueltas a la cabeza… permite que te haga algunas sugerencias por si te pueden ayudar… ¡Ahí van!

♦ Cómprate el móvil más barato del mercado, que no tenga “datos” y úsalo para recibir llamadas “muy necesarias” sólo de tu familia o tus amigos. Tu Smartphone  habitual déjalo en casa, en el lugar más recóndito posible. Al empezar las vacaciones envíale un WhatsApp a tu jefe, advirtiéndole que tu mujer y tus hijos te han pedido, que si de verdad te importa la familia, dejes el dichoso aparatito durante unos días. Seguro que notarás un alivio que será tu mejor medicina veraniega.

♦ Busca un lugar de descanso que se parezca lo menos posible a tu hábitat habitual. Deja atrás el supermercado, la parada del autobús, el colegio de los niños, el gimnasio, los vecinos… Todo aquello que te pueda distraer de tu merecido descanso. Pero ¡Ojo!, no pienses sólo en ti. Tu mujer/marido y tus hijos esperan de ti lo mejor. Las vacaciones son un momento ideal para recuperar el tiempo perdido. Los planes familiares suelen ser muy gratificantes. Convierte en realidad ese deseo tuyo cuando dices que la familia, para ti, es lo más importante.

♦ Resérvate un  rato cada día para ti, para pensar, simplemente pensar. El silencio también es muy bueno. Durante el curso has vivido momentos de gran tensión. Infinidad de reuniones, miles de correos, conflictos de todo tipo, decisiones difíciles… Es posible que hayas estado estresado, siempre al límite, haciendo muchas cosas en el último minuto… Todo aquéllo, que tú y yo, sabemos que genera una situación que nos pone al borde de la “crisis”. Ahora es el momento de la terapia. Dejar volar la imaginación. A veces el silencio es el mejor camino para encontrar lo que buscas. Pero, insisto, no dejes a tu familia… Sobran prisas y falta reflexión.

Vacaciones: reflexiones para ponerte en forma

♦ Elige un par de libros que pienses que te pueden relajar, divertir… No caigas en la tentación de comprarte el último ensayo del “gurú” de turno. “El ejecutivo al minuto” o “¿Quién robo mi queso”? están muy bien en la librería de tu despacho, pero no en tu maleta. Tampoco es recomendable leer la prensa sensacionalista que nos presentan unos escenarios excesivamente “crispantes”. Olvida la política, solo trae quebraderos de cabeza. Busca únicamente lectura que de verdad te distraiga y te haga pasar un buen rato.

♦ Ejercicio físico. Es de lo más sano, y sobre todo te deja como nuevo. Muchas veces te has dicho que no tienes tiempo para el deporte, pero no es verdad. No te falta tiempo, lo que te falta es fuerza de voluntad  y además no priorizas bien. Ahora tienes una oportunidad de oro. Pon la tabla de “windsurf” en el portamaletas del coche, o las raquetas de tenis o simplemente las zapatillas para caminar. El senderismo te permite compaginar el deporte con tu familia, ya que lo podéis hacer todos juntos. Este deporte mejora las relaciones, cansa (este tipo de cansancio es fantástico) y abre el apetito.

♦ Comida. Daros algún que otro homenaje. Es una actividad magnífica para el encuentro con los amigos, familiares…, pero ¡Ojo al colesterol! Según el Doctor Valentín Fuster, el ideal es una dieta mediterránea, que no se sabe exactamente cómo protege, pero si se sabe que debe ser muy variada. ¡Ese aperitivo en el chiringuito de turno! sabe a gloria… Las copillas por la noche con la pandilla, una delicia… Si además eres un “chef”, ésta es tu ocasión de oro para deleitar a los tuyos con un buen menú y tu pasártelo como un enano. No olvides el mandil, las tenazas, las cacerolas…

♦ Se ha hablado hasta la saciedad de la “zona de confort” en sentido negativo. Por una vez en tu vida “No salgas de la Zona de Confort”, disfruta de ella. Sal de la “horma” en las que estás encorsetado y mira el mundo con otros ojos. Hay muchas cosas bellas a tu alrededor. Un amanecer, una puesta de sol, un bosque, un acantilado, una ola, unos pescadores preparando sus aparejos, una anciana sentada a la puerta de su casa… Muchas, muchas cosas… Las vacaciones son una fuente inagotable de sorpresas…

♦ Relación con tu pareja. Dicen que las vacaciones, al estar tanto tiempo juntos, no es la mejor época para solucionar los posibles problemas que pueda arrastrar la pareja. ¡Falso! Es una oportunidad fantástica. Descansados, sin agenda, sin prisas… Una vez superado el estrés, las cosas se ven de otra forma. Aprovecha la oportunidad para salir sólos, de hacer alguna que otra cena romántica, de invitar a los amigos a compartir con vosotros. Los niños serán grandes cómplices. Situación única para hablar y hablar… Tengo algún amigo al que las vacaciones han sido su remedio al “desamor”.

 No te olvides de los que no van a poder tener vacaciones. Mucha gente se va a quedar en casa por circunstancias diversas, y tal vez la económica sea una de las más fuertes. Hay familias en situación de pobreza, sin un sueldo que entre en su casa. Todos sin trabajo y con una familia a cuestas… No podemos olvidarnos de esta gente. Te propongo una idea: dar el 5% del presupuesto de las vacaciones a alguna asociación, de las muchas que hay hoy, para ayudar a estas personas que no tienen la fortuna de disfrutar unas vacaciones como las que vamos a tener tú y yo. Te aseguro, que esta aportación te hará sentirte mucho mejor. Será la guinda…

No sé si estas reflexiones te habrán servido de algo, pero por encima de todo: “Te deseo que seas muy feliz y que hagas feliz a los que te rodean”.