La innovación disruptiva de Google

A vueltas con la innovación. Sí, me parece demasiado importante como para no dedicarle más tiempo. Últimamente he tenido la oportunidad de asistir a conferencias, foros, debates en donde ha cogido ideas que me permiten reafirmarme en la necesidad de considerar la innovación como algo consustancial con la empresa moderna. No es necesario “formalizar” la generación de ideas, basta con dejar que se cree, de forma espontánea, una cultura  de apertura, flexibilidad, respeto, compañerismo, reto… La innovación ha de ser disruptiva, lo que conlleva una cierta “anarquía”, que sin duda, si se sabe gestionar adecuadamente, redundara en beneficio de las organizaciones y de las personas que trabajan en ellas.

Dejar la mente de las personas en “modo creativo”, supone una madurez organizacional que deja atrás viejos modelos de gestionar la “cabeza” de los trabajadores. Me comentaba hace unos días un empleado de una compañía que había sufrido un proceso de trasformación radical, que su vida laboral se había convertido en un  antes y un después. Ahora, me decía, vengo a trabajar de manera diferente, me consideran capaz de aportar mi granito de arena a la estrategia general de la empresa y esto ha subido mi “autoestima” de una manera impensable años atrás.

El ser humano es una caja de sorpresas, que cuando se le da la oportunidad demuestra lo mucho que es capaz de alcanzar. La mayoría de la gente tiene inmensidad de respuestas para preguntas que nunca les han hecho. Esta es la razón para preguntar, estimular, retar, animar… La innovación no tiene reglas, es abierta, informal, rompedora, sin límites…

Nos movemos en un terreno tan volátil, veloz, global… que el que esté dispuesto a enrolarse en él, sacara muchas y buenas razones para hacer las cosas como nunca antes se habían hecho. Algunas cifras que nos pueden volver locos, especialmente a los escépticos: dos mil novecientos millones de ciudadanos del mundo están conectados a Internet. Los usuarios de móviles pasan de seis mil millones. Existen novecientos cincuenta millones de páginas web. Los buscadores registran siete mil millones de búsquedas cada día. Se ven seis mil millones de vídeos diariamente y se suben trescientas horas de vídeo al minuto. Si al minuto, increíble ¿verdad? La revolución del WhatsApp ha permitido que haya treinta mil millones de mensajes al día. No sigo con más cifras para no agobiarte, pero lo que sí es importante es considerar la cantidad de ventanas que se abren a las personas para estimular su cerebro. Piensa que la neurociencia, está tomando un papel cada vez más significativo.

Más arriba te comentaba que recientemente he asistido a algún foro sobre “innovación”, en concreto uno de ellos fue el organizado por el Executive Forum y la Universidad Complutense, en el que actuó como conferenciante invitado Francisco Ruiz Antón, Director de Relaciones Institucionales de Google España y Portugal. Interesante su aportación de la que recojo, a modo de flash, algunas de sus reflexiones.

Para empezar, comentó que Google invierte ciento cuarenta mil dólares al año por empleado en formación, lo que deja meridianamente claro lo que supone para esta compañía que sus empleados estén reciclados y puestos al día. Destacó los sietes principios claves de la Innovación que están siendo aplicados por la organización de Mountain View, California, y que son:

♦ La innovación es abierta. Todo es posible de ser escuchado, cambiado o relanzado en una cultura “Beta”, donde la apertura a lo nuevo está siempre presente. No se pueden cerrar las puertas a la creatividad, las tendencias, lo “Fashion”… Las ventanas siempre abiertas para que entre aire fresco.

♦ La innovación tiene que ver con personas. Esta es la razón para llevar a cabo unos procesos de selección muy trabajados, en donde participa mucha gente. Piensan que la única manera de alcanzar los objetivos de la compañía es a través de las personas. Toda la plantilla dispone del 20% de su tiempo de trabajo para realizar trabajos que no tienen nada que ver con su tarea habitual.

♦ La innovación está relacionada con los incentivos. La gente tiene que sentirse estimulada, tiene que ver que sus trabajo se reconoce no solo emocionalmente, aunque esto sea muy importante, sino también con premios tangibles. Se le da mucha importancia  a los concursos.

♦ La innovación necesita tanto ideas como tecnología. Hay que ser muy pragmático. Se necesita investigar a largo plazo. Generar ideas está muy bien, pero no es cosa fácil más bien todo lo contrario. Por esto es necesario dotar a la gente de herramientas que le ayuden a estrujar su cerebro. La tecnología juega un papel clave y esta es la que ofrece Google a sus empleados.

♦ La innovación tiene mucho que ver con la evolución. Hay que permitir el “mixing” de ideas. Es necesario retar a la investigación. El mundo, cada vez más globalizado, no para, está en continua evolución, lo que nos debe llevar a una actitud de apertura mental en donde pasemos de una innovación “Incremental” (crecer un 10%) a una innovación “Disruptiva” (crecer 10 veces más).

♦ La innovación es tremendamente audaz. Hay que pensar en grande, en enormes apuestas, sin huir de la “Cultura del Fracaso”. Sin prejuicios, con la mirada puesta en lo más alto. Solo las personas audaces son capaces de conseguir grandes resultados. La audacia no significa imprudencia, sino valor, osadía, atrevimiento…

Las mejores herramientas: El cerebro humano y la fuerza experimental de las tecnologías.

En definitiva: Innovación abierta, con personas, incentivada, apoyada en la tecnología y audaz.

El éxito no solo se mide en euros…

De vez en cuando, sin quererlo ni buscarlo, te encuentras con lecturas que te dejan huella. Esto es lo que me ocurrió a mí ojeando la prensa. Era el año 2002,  cayó en mis manos La Vanguardia y en la última página aparecía una entrevista con Mark Albion que me fascinó, hasta tal punto que me dio pie a preparar con ella, varios temas de trabajo. Quiero dejar en tus manos la entrevista para que tú mismo juzgues. Estoy seguro que te va a sugerir algunas ideas. ¡Adelante!… Decía así:

Mi mejor amigo, un gran empresario, fue por fin entrevistado por la sección de Economía de la CNN. Era su gran día. Pero la entrevista de media hora consistió en una pregunta: “¿Por qué los beneficios de su compañía han sido de 44 centavos por acción en vez de los 45 anunciados, y qué hará para corregirlo?”.

- No es edificante.

- Me llamó muy deprimido por la noche y me dijo que iba a dejarlo. Que el maldito centavo de diferencia le daba igual…

- Ese es su negocio, ¿no?

- No. El éxito de un directivo, de un empresario, no puede medirse sólo por las cifras de la cuenta de resultados. Esa es una parte de su trabajo y si no hay beneficios, no hay empresa, pero sus logros no se miden sólo en dinero. ¿Por qué no le preguntaron a mi amigo cuántos puestos de trabajo había creado?

- Yo se lo hubiera preguntado.

-Por eso no está usted en la sección de Economía de la CNN

- Supongo…

- ¿Por qué no le preguntaron cuánto bienestar había creado en las familias de sus empleados al aumentar sus sueldos? ¿Por qué no le preguntaron si había logrado disminuir la contaminación de sus fábricas? ¿O si había puesto guarderías en sus empresas para las empleadas con hijos? ¿O si había logrado aumentar la satisfacción de la gente que trabaja con él? ¿O si había empleado jóvenes?

Mark Albion

- Supongo que eso no les interesa.

- ¡No! ¡Sólo les interesaba el maldito centavo de diferencia por acción! No le preguntaban por lo que de verdad importa. Por eso dejó la empresa a los 15 días. Y yo ya había hecho lo mismo.

- Cuénteme su historia.

- Un día me di cuenta de que el problema de competir en una carrera de ratas es que, aunque la ganes, eres una maldita rata.

- ¿No estará llamando usted ratas a los empresarios?

- A los estrechos de miras, sí: lo son. Su éxito no puede medirse en una única cifra de beneficios. Yo me negué a ser una rata. Era licenciado, máster y doctor en Empresa por la Business School de Harvard. Aparecía en los mejores programas económicos de la tele.

- ¿Como su amigo, el del centavo?

- Sí. Cobraba una fortuna asesorando a Coca-Cola y a Procter & Gamble: tenía colegas brillantes, un horario flexible y ningún jefe. Lo tenía todo… excepto una cosa.

- ¿Qué?

- Me sentía una rata. Y sabía que tenía que decidir: o sobrevivía como una rata o vivía como un hombre. Así que lo dejé.

- Sus amigos no entenderían nada.

- Hay un momento en la vida en que te debe importar muy poco si te entienden o no. Basta con que te entiendas tú. Yo había visto a mi madre, que era empresaria, enferma de cáncer, un cáncer devastador…

- Lo siento.

-Era dueña de la empresa textil Leni, en Watertown (Massachusetts) y un día entré en su despacho y la vi descansando extenuada por la enfermedad en el puro suelo. Pero iba cada día porque amaba aquel trabajo y a la gente que trabajaba con ella. Y me pregunté: ¿siento lo mismo por mi trabajo?

- ¿Y cuánta gente lo siente?

- Yo se lo diré: apenas el 20 por ciento de los que trabajan aman lo que hacen. El 80 por ciento asegura que trabaja sólo por el sueldo, al menos en América.

- Aquí más o menos igual, supongo…

- Les conté lo de mi madre a mis colegas profesores de Harvard y de cómo yo no sentía lo mismo por mi trabajo. Descubrí que muchos pensaban como yo. Así que di el gran paso y dejé de ser el profesor Mark Albion de la Harvard Business School. Me convertí en Mark Albion y ya está.

- ¿Y quién pagaba sus facturas, Mark?

- Decidí escribir una “newsletter” en Internet y libros para ayudar a la gente a que hiciera un trabajo con sentido para su vida.

- ¿Y qué? ¿Daba eso para las facturas?

- Daba para vivir. Fundamos la Social Venture Network, un grupo de empresarios socialmente conscientes e iniciamos una red de contactos. Seré un insensato, pero nadie puede negar que yo de marketing todavía entiendo, así que, por ejemplo, me dediqué a hacer marketing para campañas sociales y empecé con una antidroga.

- Aquí eso del mecenazgo no desgrava; no tendría clientes.

- Yo ya había ganado: hacía algo que me gustaba y que tenía un sentido. Me dediqué a explicarlo en las escuelas de negocios para que los alumnos supieran que no todos los beneficios estaban en la cifra, que también había la posibilidad de crear buenos empleos, un medio ambiente más limpio, más calidad de vida para los empleados…Y que se puede crear eso sin dejar de tener las ganancias que permiten vivir a la empresa.

- ¿Y ya se sentía bien?

-Un día el médico me preguntó: “¿Cuántas horas trabaja, señor Albion?”. Y yo le respondí: “¿Cuántas horas respira usted, doctor?”. Descubrí entonces que me había convertido en uno más de ese privilegiado 20 por ciento de los humanos que aman su trabajo. Y, como hizo mi madre, yo ahora iría al trabajo incluso con un grave cáncer.

- Eso sí que es un lujo.

- Scott Fitzgerald decía que hacen falta tres generaciones para conseguir un artista. La primera es feliz con alimentarse y llevar al cole a sus hijos, la segunda quiere un buen colegio y buena comida y la tercera reflexiona sobre lo que hace. Y si no reflexionamos sobre lo que hacemos y adónde va el capitalismo, no habrá innovación en las empresas.

Como te había dicho más arriba, la conversación tiene su “miga” ¿no crees? Si te ha gustado, diles a tus amigos que la lean… Tal vez exista gente dispuesta a cambiar…

Retribución Flexible en España

La Retribución Flexible permite a los empleados sacar más partido a su salario sin que la empresa tenga que aumentar gastos salariales. En este caso, ¿por qué no está más implantada en las organizaciones de nuestro país? ¿Tenemos cultura financiera en España? ¿Los departamentos de Recursos Humanos saben comunicar la Retribución Flexible? ¿qué ocurre con las pymes?

Edenred, empresa inventora de Ticket Restaurant®, ha respondido a estas preguntas durante la III edición del Blogguer Summit con la colaboración de seis profesionales del sector de la empresa, la economía y los Recursos Humanos con el objetivo de conocer la situación actual de la Retribución Flexible en las empresas de nuestro país.

♦ Comunicación: la clave para llegar al empleado

Una de las cuestiones que surgieron durante el encuentro fue el por qué la Retribución Flexible no está más implantada en las empresas de nuestro país y la respuesta fue unánime: falta comunicación en las organizaciones. Jaime Pereira, socio director de OMD HR Consulting, señaló echar de menos “la labor de venta desde las propias organizaciones. Es importante que los trabajadores sepan que este sistema es rentable y que él será el principal beneficiado. La venta final no se ha hecho y, por tanto, el marketing interno de las empresas ha fallado. La solución es asesorar de forma personalizada al trabajador”. A este argumento se sumó Jesús Pérez, CEO de FinancialRed: “Las asesorías deberían ayudar a implantar los planes de Retribución Flexible en las pymes y emprendedores.  Asimismo veo carencias innovadoras en este tema cuando nos dirigimos a las start-ups”. José Luis Pascual, especialista en Recursos Humanos y Gestión del Talento en Page Consulting, apuntó que “no hay cultura de compensación y beneficios porque el trabajador no percibe que las variables son parte de su retribución. Siendo un beneficio social, el profesional no lo valora. Intuyo poca profesionalización en esta tarea”.

Retribución Flexible. Desayuno en Edenred

En esta línea, Beatriz García-Quismondo, directora comercial de Womenalia España, hizo hincapié en “que los compradores tienen que convertirse en prescriptores”.

♦ No hay cultura financiera en nuestro país 

La falta de cultura financiera entre los españoles es una de las razones por las que la Retribución Flexible no termina de implantarse en las empresas. Así lo cree Sebastien Chartier, autor del blog “Mi Empresa” en Cinco Días. “Los trabajadores se quedan con lo que ganan a final de mes, no saben qué tributan, el IRPF que tienen o la diferencia entre bruto y neto. No entienden cuándo hay cambios de tributación en sus nóminas y así, es complicado hablar de Retribución Flexible”. En esta misma línea, José Luis Pascual señaló que “es necesario explicar cuánto dinero supone tener beneficios sociales”. Por último,Pedro Ruiz, periodista en Financiero Digital, recomienda “acercar el conocimiento fiscal a las personas que trabajan en la mediana y pequeña empresa”.

Retribución Flexible. Desayuno en Edenred

♦ El papel de Recursos Humanos

Los departamentos de Recursos Humanos representan un papel muy importante a la hora de informar al profesional sobre las ventajas de la Retribución Flexible, los mitos y verdades de este tipo de beneficio social. En este sentido, las pymes se encuentran con una dificultad añadida y es que no tienen departamento de Recursos Humanos, por lo que “la comunicación de estos beneficios se frena. Existe, por tanto, un gap de comunicación”, aseguró Beatriz García-Quismondo.

♦ ¿Cómo llegamos a la pequeña empresa?

Las pymes buscan captar y retener el talento. La clave es fidelizar a los trabajadores con beneficios sociales y aquí es donde el valor de marca entra en juego. “El valor añadido de marca se centra en el cuidado del empleado, en flexibilizar horarios… En definitiva hacer employer branding. Hay que mantener motivados a los trabajadores para aspirar a un crecimiento corporativo”, apuntó García-Quismondo. Asimismo, “si ofreces algo diferente, las empresas te lo compran. Ese sería el punto clave para llegar a este público, explicar todas las ventajas y desventajas para que el trabajador elija”, según Pedro Ruiz.

En mi vida solo existía el trabajo…

Hay historias en la vida que fascinan. Todavía hay gente que tiene la valentía de reconocer que en su vida solo ha habido trabajo y que han dedicado poco tiempo a su familia. En mi anterior post hablaba de gente que dejó una carrera profesional brillante para intentar encontrar lo que siempre habían soñado: una vida más racional.

Cuenta Mark Albion que su mejor amigo, un gran empresario, fue por fin entrevistado por la sección de Economía de la CNN. Era su gran día. Pero la entrevista de media hora consistió en una pregunta: “¿Por qué los beneficios de su compañía han sido de 44 centavos por acción en vez de los 45 anunciados, y qué hará para corregirlo?”. Por la noche su amigo le llamó muy deprimido y le dijo que iba a dejarlo todo. Que el maldito centavo de diferencia le daba igual…

Muchos grandes profesionales han seguido el camino del amigo de Mark Albion, entre ellos Patrick Pichette que acaba de comunicar a su empresa, Google, que desea dejar voluntariamente la compañía. La carta que envió a Larry Page Eric SchmidtSergey Brin es suficientemente emotiva para poder leerla saboreando todo su contenido. Te invito a hacerlo:

Patrick Pichette, CFO de Google

 “Después de casi 7 años como Director Financiero, me retiraré de Google para pasar más tiempo con mi familia. Sí, ya sé que has oído eso antes. Le damos mucho a nuestros puestos de trabajo. Ciertamente lo hice. Y si bien no estoy buscando caer bien, quiero compartir mi proceso de pensamiento, porque muchas personas luchan por encontrar el justo equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

Esta historia comienza el otoño pasado. Una mañana muy temprano en septiembre pasado, después de toda una noche de escalada, mirando el amanecer en la cima de África, en el Monte Kilimanjaro. Tamar (mi esposa) y yo no sólo estábamos disfrutando de la cumbre, sino que en un  día tan claro, podíamos ver a lo lejos, la gran llanura del Serengeti a nuestros pies, y con él el reclamo a todas las potenciales aventuras que tiene África para ofrecer.

Y Tamar de repente dijo: “Oye, ¿por qué no continuamos el viaje?” Vamos a explorar África y, a continuación, giramos hacia el este para hacer el camino a la India, que es justo al lado, y estamos aquí ya. Luego, seguimos adelante: el Himalaya, el Everest, ir a Bali, la Gran Barrera de CoralAntártida, ¡Vamos a ver a la Antártida! “Poco se imaginaba ella que estaba tentando el destino.

Recuerdo haberle dicho a Tamar una típica respuesta prudente de un CFO: me encantaría seguir adelante, pero tenemos que volver. Todavía no es tiempo, Todavía hay mucho que hacer en Google, con mi carrera,  mucha gente cuenta conmigo, con nosotros… Juntas, organizaciones sin ánimo de lucro, etc.

Pero luego ella hizo la pregunta del millón: ¿Entonces cuando va a ser el tiempo correcto? Nuestro tiempo. Mi tiempo. Las preguntas sólo colgaban allí en el frio aire Africano.

Unas semanas más tarde, yo estaba feliz de nuevo en el trabajo, pero no podía quitarme de encima la pregunta: ¿Cuándo será nuestro tiempo para seguir adelante? Y así comenzó una reflexión sobre mí, nuestra vida. A través de numerosas horas de ciclismo el pasado otoño (mi  lugar feliz) llegué a la conclusión de algunas verdades simples y evidentes:

♦ En primer lugar, los niños se han ido. Dos están en la universidad, uno graduado y en un emprendimiento en  África. Jóvenes adultos de los que estamos muy orgullosos. Tamar merece sinceramente la mayor parte del crédito aquí. Ella ha hecho un  trabajo maravilloso. Simplemente maravilloso. Pero la realidad es que para Tamar y yo, no habrá más Cheerios incrustados en el minivan, ni vigilia de  noche a causa de infecciones del oído, ni pistas de hockey sobre hielo a las 6:00 am. Nadie nos espera ni nos necesita.

♦ En segundo lugar, este verano voy a cumplir  25 o 30 años de trabajo sin parar (dependiendo de cómo cuente los datos). Y siendo miembro del FWIO, Fraternity of Worldwide Insecure Over-achievers, ha sido un torbellino de experiencias realmente sorprendentes. Pero como lo cuento ahora, también ha sido un ritmo frenético para cerca de 1500 semanas. Siempre encima (incluso cuando ya no tenía que estar. Sobre todo cuando no se suponía que debía estar. Y soy culpable). Me encantan mi trabajo (todavía), mis colegas, mis amigos, las oportunidades de dirigir y cambiar el mundo.

Patrick Pichette CFO de Google y su mujer Tamar en el KIlimanjaro

♦ En tercer lugar, este verano, Tamar y yo vamos a celebrar nuestro 25 aniversario. Cuando sus amigos les preguntan a nuestros hijos  sobre el éxito de la longevidad de nuestro matrimonio, simplemente bromean  que Tamar y yo hayamos pasado tan poco tiempo juntos que “es realmente demasiado pronto para decir: si nuestro matrimonio, de hecho, va a tener éxito”. Si pudieran saber cuántos grandes recuerdos  tenemos juntos. ¿Cuántos vas a decir? ¿Tienes tiempo? Pero una cosa es segura, quiero más. Y ella merece más. Mucho más.

Permítanme  ahorrarles el resto de las verdades. Pero la respuesta corta es, simplemente, que no pude encontrar un buen argumento para decirle a  Tamar  que debemos esperar más para agarrar nuestras mochilas y salir a la carretera – celebrar nuestros últimos 25 años juntos por dar vuelta la página y disfrutar de la crisis de la edad adulta  llena de felicidad y belleza, y dejar la puerta abierta al azar para nuestras próximas oportunidades de liderazgo, una vez hayamos agotado nuestra larga lista de viajes y aventuras.

Trabajar en Google es un privilegio, nada menos. He trabajado con los mejores de los mejores, y sé que me voy de Google dejándolo en las mejores manos. He hecho muchos amigos en Google. Larry, Sergey, Eric, gracias por la amistad. Estoy eternamente agradecido por dejarme ser yo, por su confianza, su calidez, su apoyo, y por tanta risa a través de los buenos y no tan buenos momentos.

Para ser claros, todavía estoy aquí. Me gustaría hacer la transición en los próximos meses, pero sólo después de que hayamos encontrado un nuevo   CFO para Google y ayudarle  a él / ella a través de una transición ordenada, que se llevará algún tiempo.

Al final, la vida es maravillosa,  no obstante una serie de compensaciones  entre los esfuerzos profesionales de negocios y la familia/comunidad. Por suerte, siento que estoy en un punto en mi vida en donde ya no tengo que tomar esas difíciles decisiones. Y por eso estoy muy agradecido. Carpe Diem.” – Patrick Pichette

Un trabajo sin estrés es un pasatiempo

Sí, pero menos. De acuerdo que el trabajo tiene que ser un pasatiempo, pero lo del estrés… ¿Qué me dices? ¿A qué no te gusta? Bueno, la verdad sea dicha, un poquito de estrés no va mal. Así como hay colesterol bueno y colesterol malo, en nuestra vida también hay estrés bueno y estrés malo. Conservemos el primero y luchemos contra el segundo.

No cabe la menor duda, que la vida que llevamos muchos es un poco “esquizofrénica”. Nos dejamos arrastrar por los acontecimientos como un río por su cauce. Entre que no sabemos decir no, la mala organización de nuestras tareas, las complicadas relaciones personales…   Sin bienestar la vida no es vida; solo es un estado de languidez y sufrimiento… Hay que poner remedio…

Yo estaba algo cansado y tenía muchas ganas de irme al campo, a la montaña… Mi mujer, tres cuartos de lo mismo. Pues manos a lo obra. Nuestros hijos, en Reyes Magos, nos habían regalado dos noches en el Nabia Hotel y aun no las habíamos aprovechado. Viernes tarde, cogemos el coche y nos ponemos rumbo a Candeleda en busca de nuestro refugio para el fin de semana. Además de descansar nos habíamos propuesto hacer una ITV Matrimonial, que siempre viene bien. Una puesta a punto es algo que revitaliza.

Al llegar al Hotel quedamos sorprendidos… Que gusto, que decoración, que hospitalidad, que descanso, que silencio… Se presentaban unos días muy ilusionantes. Conocimos a los dueños del Hotel, Sofía e Iñigo. ¡Qué pareja! Nos acomodaron, nos dieron las instrucciones de funcionamiento…

Escenas de la Sierra de Gredos

Antes da salir a hacer la primera marcha, Sofía e Iñigo nos contaron su historia. Los dos eran ejecutivos en respectivas multinacionales y un día hartos de tanto viaje, reuniones, proyectos, tensiones, urgencias… decidieron liarse la manta a la cabeza y dejarlo todo… Tal vez una vida más tranquila, aunque no exenta de problemas, es lo que ellos esperaban. Y decidieron emprender… hacer lo que habían soñado. Se pusieron a trabajar y hoy están muy orgullosos de su Hotel. ¡Ganador del premio Travellers’ Choice™ 2015! Trabajan mucho, pero de manera diferente y eso es lo que les ha dado un equilibrio personal que lo transmiten cuando reciben a sus clientes. Para nosotros fue una suerte conocerlos y poder comprobar directamente que para ellos, es más importante ser que tener.

Al día siguiente, marcha por el monte. La ruta nos la había preparado Iñigo y, aunque tuvimos algunas dificultades de orientación, llegamos al destino. En el camino nos encontramos con un pastor. Buena pinta, buen color, rostro tranquilo, mucha paz… observando a sus trescientas cincuenta cabras. No pudimos resistir la tentación de charlar con él para conocer algo de su vida, de su trabajo… Podíamos escribir mucho, pero me quedo con su imagen de felicidad, a pesar de la dureza de su trabajo. Mucha soledad, inclemencias del tiempo, la cabra que se te despista, pero un silbido “cabrero” lo pone todo en su sitio. Al terminar su jornada, le tocaba lo más duro: el ordeño. Sinceramente, por un momento sentí mucha envidia de este personaje.

Por la tarde, Gerardo Pérez González, profesor y apicultor autodidacta, nos deleitó con una de sus clases en las que nos dejó claro que la vida de las abejas es un ejemplo de solidaridad y de permanente adaptación al mundo en el que viven. Su perfecta organización social, lenguaje y comunicación, reproducción… son un ejemplo para los hombres. Gerardo, Inocencia y Javier… una familia feliz, dedicados a sus abejas para ganarse la vida y disfrutar de su tarea diaria. Otro ejemplo de personas que no necesitan la gran ciudad para encontrar una vida feliz, sana y divertida.

Solo son tres ejemplos de personas que optan por una vida de más calidad. Aunque el trabajo traiga quebraderos de cabeza, las satisfacciones son mayores y compensan cualquier esfuerzo. Trabajar y disfruta, el anhelo de mucha gente…

Al regreso del maravilloso fin de semana, vuelta a la “rutina” y para intentar buscar soluciones, que hagan más llevadero este mundo estresante en el que estamos prisioneros, quedé con Jorge Urrea Filgueira, profesor asociado en IE Business School y experto en “Insight Management”, metodología que te da poder, fuerza y flexibilidad…

Buscaba con Jorge encontrar nuevas formas de liberar energía atascada y para ello le propuse hacer una videoentrevista en la que nos contara algunas cosas en las que él está trabajando para desarrollar personas sensibles y poderosas, capaces de sentir los cambios, incluso antes de que se produzcan. Te invito a ver el vídeo…

Te confieso, que Jorge también me trasmitió una sensación de paz interior, serenidad, sencillez, armonía, equilibrio…y además una predisposición a facilitar el encuentro con uno mismo. ¡Chapó, Jorge!