¿Te da miedo innovar?

Hace unos meses conocí a Silvia Leal en el Human Age Institute y rápidamente me di cuenta de su pasión por todo lo referente a la innovación. En la segunda sesión del “The People Club”, que tuvo lugar el pasado día 21 de Enero en Green House invitamos a Silvia, ya que el tema a tratar era “La Innovación” y ella podría ser una gran dinamizadora de nuestro debate.

Su libro “Ingenio y Pasión” es un canto a la innovación que anima a salir de nosotros mismos para ir al encuentro de lo nuevo, de lo desconcertante, de lo rompedor. De su lectura he entresacado algunos párrafos que me gustaría compartir contigo. Aquí los tienes:

♦La innovación es un proceso esencialmente humano que debe ser gestionado a través de tres dimensiones: el ecosistema creativo, el potencial innovador y la pasión, motor biológico que nos impulsa a actuar. Desde otra perspectiva, el condicionamiento del entorno, nuestra capacidad y bloqueos creativos y nuestra motivación personal.

♦ La cultura corporativa. Normas, valores y formas de pensar, es un elemento con clara influencia sobre nuestros comportamientos. Si es buena, puede guiarnos, motivarnos e incluso apasionarnos. Por el contrario, si la cultura es confusa o está desorientada, si los valores y las normas no están claros o están viciados, se convertirá en un poderoso lastre. ¿Cuántos de nosotros nos arriesgaríamos a innovar si no estuviera bien visto? ¿Si fuera contrario a la cultura? ¿Si estuviéramos rompiendo las normas?

Una empresa innovadora es aquella capaz de transformar los avances científicos y tecnológicos en nuevos productos, servicios o procesos rentables.

Innovación, creatividad

 

♦ Clima laboral. Es un concepto especialmente complejo que abarca desde la objetividad del espacio físico hasta la subjetividad del marco ético y moral, emocional y espiritual. Su mecanismo de influencia es muy sencillo: las empresas que no ofrezcan un buen ambiente laboral no podrán esperar que sus empleados se esfuercen por proporciona ideas creativas. ¿Cuánto de nosotros nos arriesgaríamos a innovar si no nos sintiéramos respetados, si viviéramos cada día con miedo o si tuviéramos la premonición de que iba a ser una idea robada?

♦ Liderazgo. Si una empresa no nos proporciona los recursos necesarios para innovar, si nuestro jefe no se comunica con nosotros, si no tenemos autonomía, si no se premian los esfuerzos por mejorar, ¿podremos  destacar en el terreno innovador? ¿Cuántas empresas evalúan si sus directivos están extrayendo todo el potencial creativo de sus equipos?

La innovación surge en las personas, por lo que es necesario que seamos creativos y para que brote toda nuestra energía creadora es imprescindible que nuestra personalidad no la bloquee. Rasgos de nuestra personalidad, como la autoestima y el optimismo, pueden ser un potente acelerador pero también un efectivo freno para que saquemos todo nuestro potencial. ¿Daríamos rienda suelta a nuestra creatividad si nos sentimos pesimistas? ¿Si creemos que todo va a salir mal? ¿Y si tenemos la autoestima por los suelos? No lo haremos, nos quedaremos paralizados frente a nuestros propios bloqueos.

♦La pasión. Es una fuerza capaz de sacar lo mejor de cada uno de nosotros y de canalizarlo hacia nuestros objetivos, necesidades y deseos. Se manifiesta acompañada de optimismo, entusiasmo y energía, por lo que su impacto en el camino hacia el éxito es más que significativo. De hecho, la pasión determina el 35% de nuestras probabilidades de éxito en una acción. Esto es algo que en un mundo en el que el 85% de las personas van a trabajar en cuerpo pero no en alma las empresas que apuesten por destacar no pueden olvidar.

♦ El miedo. Es un factor paralizante o acelerador, según el caso, en el proceso innovador. Es necesario diferencia el miedo de la angustia. E miedo se desarrolla frente a un peligro concreto y se relaciona con el daño, o el supuesto daño, que esta amenaza nos pueda causar. Por el contrario, la angustia no surge como consecuencia de un peligro o de un motivo concreto. No surge como resultado de un estresor externo. Depende de nosotros mismos. Tememos algo o a alguien. Sin embargo, nos angustiamos.

Las buenas ideas no siempre tienen éxito. Por este motivo, las personas  con mucho miedo a fracasar no es fácil que se arriesguen. Esto le convierte en uno de los mayores enemigos a los que se enfrenta la innovación. ¿Qué hacer si sentimos miedo irracional? El primer paso es reconocerlo. Hay que hacerlo consciente porque el miedo no existe en otro lugar que la mente. E segundo paso será encontrar su explicación. Si comprendemos por qué surge, por qué nos invade y por qué nos paraliza, bajará su intensidad.

Miedo y ausencia de disfrute van de la mano, interactuando. Si tú no disfrutas, iras mermando tu energía y te asaltarán miedos para lanzarte a la vida, a conseguir tus deseos y desarrollar los proyectos que quieras. Si tienes miedo dejarás de innovar, de aprender, de vivir la vida con riesgo, en lo nuevo, te retraerás a los estrictamente conocido, y desde ahí te adormecerás, perdiendo alegría, disfrute, vitalidad.

Espero que estas “perlas innovadoras” te ayuden a reflexionar sobre aquello que te traes entre manos. Suerte…

El éxito no solo se mide en euros…

De vez en cuando, sin quererlo ni buscarlo, te encuentras con lecturas que te dejan huella. Esto es lo que me ocurrió a mí ojeando la prensa. Era el año 2002,  cayó en mis manos La Vanguardia y en la última página aparecía una entrevista con Mark Albion que me fascinó, hasta tal punto que me dio pie a preparar con ella, varios temas de trabajo. Quiero dejar en tus manos la entrevista para que tú mismo juzgues. Estoy seguro que te va a sugerir algunas ideas. ¡Adelante!… Decía así:

Mi mejor amigo, un gran empresario, fue por fin entrevistado por la sección de Economía de la CNN. Era su gran día. Pero la entrevista de media hora consistió en una pregunta: “¿Por qué los beneficios de su compañía han sido de 44 centavos por acción en vez de los 45 anunciados, y qué hará para corregirlo?”.

– No es edificante.

– Me llamó muy deprimido por la noche y me dijo que iba a dejarlo. Que el maldito centavo de diferencia le daba igual…

– Ese es su negocio, ¿no?

– No. El éxito de un directivo, de un empresario, no puede medirse sólo por las cifras de la cuenta de resultados. Esa es una parte de su trabajo y si no hay beneficios, no hay empresa, pero sus logros no se miden sólo en dinero. ¿Por qué no le preguntaron a mi amigo cuántos puestos de trabajo había creado?

– Yo se lo hubiera preguntado.

-Por eso no está usted en la sección de Economía de la CNN

– Supongo…

– ¿Por qué no le preguntaron cuánto bienestar había creado en las familias de sus empleados al aumentar sus sueldos? ¿Por qué no le preguntaron si había logrado disminuir la contaminación de sus fábricas? ¿O si había puesto guarderías en sus empresas para las empleadas con hijos? ¿O si había logrado aumentar la satisfacción de la gente que trabaja con él? ¿O si había empleado jóvenes?

Mark Albion

– Supongo que eso no les interesa.

– ¡No! ¡Sólo les interesaba el maldito centavo de diferencia por acción! No le preguntaban por lo que de verdad importa. Por eso dejó la empresa a los 15 días. Y yo ya había hecho lo mismo.

– Cuénteme su historia.

– Un día me di cuenta de que el problema de competir en una carrera de ratas es que, aunque la ganes, eres una maldita rata.

– ¿No estará llamando usted ratas a los empresarios?

– A los estrechos de miras, sí: lo son. Su éxito no puede medirse en una única cifra de beneficios. Yo me negué a ser una rata. Era licenciado, máster y doctor en Empresa por la Business School de Harvard. Aparecía en los mejores programas económicos de la tele.

– ¿Como su amigo, el del centavo?

– Sí. Cobraba una fortuna asesorando a Coca-Cola y a Procter & Gamble: tenía colegas brillantes, un horario flexible y ningún jefe. Lo tenía todo… excepto una cosa.

– ¿Qué?

– Me sentía una rata. Y sabía que tenía que decidir: o sobrevivía como una rata o vivía como un hombre. Así que lo dejé.

– Sus amigos no entenderían nada.

– Hay un momento en la vida en que te debe importar muy poco si te entienden o no. Basta con que te entiendas tú. Yo había visto a mi madre, que era empresaria, enferma de cáncer, un cáncer devastador…

– Lo siento.

-Era dueña de la empresa textil Leni, en Watertown (Massachusetts) y un día entré en su despacho y la vi descansando extenuada por la enfermedad en el puro suelo. Pero iba cada día porque amaba aquel trabajo y a la gente que trabajaba con ella. Y me pregunté: ¿siento lo mismo por mi trabajo?

– ¿Y cuánta gente lo siente?

– Yo se lo diré: apenas el 20 por ciento de los que trabajan aman lo que hacen. El 80 por ciento asegura que trabaja sólo por el sueldo, al menos en América.

– Aquí más o menos igual, supongo…

– Les conté lo de mi madre a mis colegas profesores de Harvard y de cómo yo no sentía lo mismo por mi trabajo. Descubrí que muchos pensaban como yo. Así que di el gran paso y dejé de ser el profesor Mark Albion de la Harvard Business School. Me convertí en Mark Albion y ya está.

– ¿Y quién pagaba sus facturas, Mark?

– Decidí escribir una “newsletter” en Internet y libros para ayudar a la gente a que hiciera un trabajo con sentido para su vida.

– ¿Y qué? ¿Daba eso para las facturas?

– Daba para vivir. Fundamos la Social Venture Network, un grupo de empresarios socialmente conscientes e iniciamos una red de contactos. Seré un insensato, pero nadie puede negar que yo de marketing todavía entiendo, así que, por ejemplo, me dediqué a hacer marketing para campañas sociales y empecé con una antidroga.

– Aquí eso del mecenazgo no desgrava; no tendría clientes.

– Yo ya había ganado: hacía algo que me gustaba y que tenía un sentido. Me dediqué a explicarlo en las escuelas de negocios para que los alumnos supieran que no todos los beneficios estaban en la cifra, que también había la posibilidad de crear buenos empleos, un medio ambiente más limpio, más calidad de vida para los empleados…Y que se puede crear eso sin dejar de tener las ganancias que permiten vivir a la empresa.

– ¿Y ya se sentía bien?

-Un día el médico me preguntó: “¿Cuántas horas trabaja, señor Albion?”. Y yo le respondí: “¿Cuántas horas respira usted, doctor?”. Descubrí entonces que me había convertido en uno más de ese privilegiado 20 por ciento de los humanos que aman su trabajo. Y, como hizo mi madre, yo ahora iría al trabajo incluso con un grave cáncer.

– Eso sí que es un lujo.

Scott Fitzgerald decía que hacen falta tres generaciones para conseguir un artista. La primera es feliz con alimentarse y llevar al cole a sus hijos, la segunda quiere un buen colegio y buena comida y la tercera reflexiona sobre lo que hace. Y si no reflexionamos sobre lo que hacemos y adónde va el capitalismo, no habrá innovación en las empresas.

Como te había dicho más arriba, la conversación tiene su “miga” ¿no crees? Si te ha gustado, diles a tus amigos que la lean… Tal vez exista gente dispuesta a cambiar…

¿Que pasa si las ideas no se ejecutan?

Hace algún tiempo leí el libro “EXECUTION The Discipline of Getting Things Done” de Larry Bossidy and Ram Charan, y ahora con el paso del tiempo me doy cuenta que necesito refrescarlo. Se habla mucho de visión estratégica, pero con demasiada frecuencia no sabemos lo que estamos diciendo. La clave está en asegurarse de que toda la plantilla conoce bien las prioridades de la organización

A modo de resumen y en formato “flash” te detallo algunas de las enseñanzas de este estupendo libro.

Si las ideas no se ejecutan…

No tienen sentido. Por muy buena estrategia que tengas, la clave es !practica, practica, practica!

Debes tener principios, pero deben ser simples. Si no simplificas, no comunicas; si no comunicas, no alinearás a la gente; y si no alineas, no tendrás una buena ejecución.

No te puedes centrar en todo

No puedes tener 100 prioridades, sino una o dos.

Y la razón es evidente: ¡Foco!

Solo debes centrarte en las cosas más importantes.

Y a esas prioridades debes dedicarle todos tus recursos.

Todos los componentes de una compañía pueden establecer esa diferencia.

Incluso si no tienes la última  palabra en la toma de decisiones, el concepto de ejecución tiene el mismo mérito para ti que para un presidente.

Hablamos de hacer las cosas. ¿Y eso no es acaso importante?

Ideas, ejecución, plan de acción, estrategia, planificación

¿Y se puede traducir una cultura basada en la ejecución en algo reconocible por el mercado?

El 80% de la energía de los líderes depende de la ejecución.

Si la ejecución es buena, los resultados son buenos, y el mercado los reconocerá.

Es posible crear una “Cultura de la Ejecución”. Su capacidad para crear nuevos productos es asombrosa.

♦ Directivo Ejecutor

El individuo de alto rendimiento hace las cosas por sí mismo y para sí mismo.

El líder de alto rendimiento consigue que se hagan las cosas.

Necesitas conocer a la perfección para qué lo vas a hacer. Debes conocer bien el negocio.

Además, lo tienes que hacer a través de otros, por lo que tienes que conocer a la gente. Si no, nunca serás efectivo.

Sin realismo nunca serás capaz de ver hacia dónde va el negocio.

Muchos directivos dicen que tienen una gran compañía cuando, en realidad, sólo tienen buena tecnología. ¡Eso no es realismo!

Mantener el realismo es complicado

Hay un sello distintivo en la alta dirección por el cual siempre pasan más tiempo con los clientes y menos con los jefes de línea, que son los que, por su trabajo, tienen hilo directo con los clientes.

El líder puede tener realismo, pero debe de conocer la opinión de los de abajo.

 Realismo = Autoconocimiento

Está claro: ningún ser humano es perfecto.

La clave es conocerte y conocer perfectamente lo que haces bien.

Cuando eras  más joven, eras sincero pero brutal.

Puedes ser sincero sin ser destructivo.

Aprendiendo de los mejores…

Aprendiendo de los Mejores, ya va por la séptima edición, traducido al chino, cincuenta días en el Top 100 de Amazon, nominado KnowSquare al mejor libro de empresa ¿se puede pedir más? Este libro nos muestra la esencia de Francisco Alcaide, escritor incansable que quiere hacernos la vida más llevadera con sus libros. Hace unos meses, junto con Laura Chica, ha publicado “Tu Futuro es Hoy“. Laura y él hacen un magnifico tándem en este libro en el que te muestran cuarenta claves para triunfar.  Pero Paco, además, ha publicado  en solitario o en compañía Coaching directivo: desarrollando el liderazgoWho´s who en el management españolRetos, tendencias y oportunidades en el sector de eventosPatologías en las organizacionesFútbol: Fenómeno de Fenómenos,  Fast Good Management (Volumen I).

Con esta trayectoria “literaria” mi cámara no podía dejar escapar a Paco. Le pedí una vídeo-entrevista y dicho y hecho. El pasado día 3 de diciembre, nos vimos en el Hotel Hesperia-Madrid con la inestimable colaboración de su Director, Alex González Pozo. La entrevista es algo larga (23 minutos) y he tenido la tentación de cortar algunas preguntas pero no he podido, me ha sido imposible. Hablar con Paco de temas de actualidad es un placer y escucharle es un privilegio.

Te voy a detallar las preguntas y el tiempo justo en que se producen en el vídeo por si quieres ir a alguna en concreto, pero recomiendo que te sientes tranquilamente, con una buena taza de café, y te dispongas a escucharle. Seguro que no habrás perdido el tiempo. Aquí van las preguntas:

1.- Aprendiendo de los mejores, va por la sexta edición. Para ti ¿Cuál es el principal y mejor aprendizaje? (Minuto 1 a 2,12)

2.- En “Tu Futuro es Hoy” hay un capítulo dedicado a la “ACCIÓN” ¿Son los directivos españoles pro-activos o reactivos? (Minuto 2,12 a 3,15)

3.- ¿Qué opinión te merece el actual nivel educativo en nuestros jóvenes? (Minuto 3,15 a 4,17)

4.- El 65% de los profesionales españoles no se sienten felices en su trabajo ¿A qué crees que se debe? (minuto 4,17 a 5,53)

5.- El 64% de los trabajadores creen que lo harían mejor que su jefe si estuvieran en su puesto ¿Piensas que nuestros directivos no son buenos líderes? (Minuto 5,53 a 7,46)

6.- Angela Merkel, introduce por ley la cuota femenina en las cúpulas de las grandes compañías al 30% a partir de 2016 ¿Qué te parece esta medida? (Minuto 7,46 a 8,56)

7.- Se habla mucho de innovación. Todas las compañías lo introducen en sus discursos, pero… ¿lo estamos haciendo bien? (Minuto 8,56 a 11.,03)

8.- Decía Peter Drucker que el tiempo es el recurso más escaso que existe y si no se gestiona bien nada estará bien gestionado. Según este principio ¿está la empresa española bien gestionada? (Minuto 11,03 a 12,40)

9.- Los directivos españoles ¿han dado ya el salto a la empresa digital? ¿Saben lo que significa ser “e-líder”? (Minuto 12,40 a 10,01)

10.- Los conceptos: talento, diversidad, conciliación… ¿no está ya amortizados? (Minuto 14,01 a 16,24)

11.- ¿Que opinión te merece este titular “El 46,4% de los asalariados españoles cobra menos de 1.000 euros netos al mes”? (Minuto 16,24 a 18,11)

12.- Y este otro “Las madres son más productivas que las mujeres sin hijos” (Minuto 18, 11 a 19,40)

13.- Que aconsejarías a un joven ¿Buscar empleo o buscar trabajo? (Minuto 19,40 a final)

Espero que hayas pasado un buen momento, al menos ése era nuestro deseo.

¿Te atreves a volver a empezar?

¿Te atreves a volver a empezar? Mi amiga y escritora Belén Rita Regojo Balboa te da unas cuantas ideas, muchas, en su libro “Volver a empezar“, para que lo intentes… Si lo lees, cosa que te recomiendo, hazlo despacio, disfrutando, reflexionando. Cada día un capitulo y con papel y lápiz para tomar notas que te permitan elaborar tu plan de trabajo, tu plan de acción. Yo leí el primer capítulo a primeros de agosto, y acabo de terminarlo hace unos días. Mi cuaderno está lleno de reflexiones que me llamaron la atención y me han servido para intentar “Volver a empezar”.

Te brindo algunas de las aportaciones de Belén a modo de “tráiler”, que seguro te van a “enganchar”…

♦ La vida es un largo camino, un recorrido a veces plano y lineal, en muy pocas ocasiones fácil, otras muchas tortuoso e incluso cuesta arriba. Por ello es fundamental tener claro el sentido de la vida, el para qué, pues así la partitura de la gran obra musical que todos deseamos que sea nuestra existencia será mucho más fácil de componer.

♦ ¿No es verdad que tantas veces estamos tan atrapados por el pasado o tan ansiosos por el futuro que olvidamos el momento presente? Y aunque lo queramos vivir con intensidad, ¿no termina ocurriendo que, de tanto querer o tener que hacer, la vida pasa corriendo y no le prestamos atención?

♦ Quien no sabe perdonarse a sí mismo no podrá perdonar a los otros, pues, al no amarse, no podrá dar amor a sus semejantes, ya que nadie puede dar lo que no tiene. Por eso es bueno que me pregunte: ¿hay algo en mi vida que no me perdono?

♦ Sí, todos queremos ser felices, pero en el cómo alcanzar esa felicidad ya divergimos. En determinadas circunstancias, parece que el cómo condiciona el para qué.

♦ Es evidente que el paradigma laboral está cambiando radicalmente en estos últimos años y que, especialmente en España, estamos a años-luz en las tasas de emprendedores y de desarrollo del autoempleo comparados con otros países.

♦ La búsqueda de la belleza es, en parte, tarea del intelecto, pero también del corazón, pues nos solo al encontrarla se serena nuestro entendimiento, sino que nuestro corazón disfruta, goza de su contemplación.

♦ Deberíamos fomentar la rebeldía de ser nosotros mismos, de ser creativos con nuestra propia vida, de no permitir que otros piensen por nosotros.

Todos queremos ser felices

♦ La educación y la gestión por confianza son dos pilares fundamentales para desarrollar tanto a personas seguras de sí mismas y motivadas, como a individuos con una gran capacidad de superación y de entrega a una causa. ¿No es el deseo de cualquier empresa tener empleados responsables, comprometidos con valores de los que se pueda sentir orgullosa?

♦ La labor del equipo se conjuga con varios elementos: el valor del nosotros y del yo, la fuerza de la unión y la riqueza de la diversidad.

♦ Existe un aparente conflicto entre emoción y razón, puesto que el cerebro emocional es más primitivo y antiguo que el racional. Primero sentimos y luego pensamos, de ahí la importancia de analizar nuestras emociones y sacar conclusiones de lo que nos están queriendo decir.

♦ Es más importante la constancia en el esfuerzo que las capacidades innatas. No solo se nace con el talento, sino que también se hace y desarrolla. Hay personas que tienen inmensos dones, pero “los tiran por la borda”. En cambio, hay quienes sacan “oro de las piedras” porque tienen autoconfianza, trabajan y se esfuerzan.

♦ ¿Por qué nos importa tanto el qué dirán? ¿Es que lo que los otros piensen tiene más importancia que mi necesidad de aprender o de superar las dificultades? ¿Por qué me importan mis fallos, mis errores en el proceso de aprendizaje? ¿Será que, tal vez, me creía perfecto?

♦ Necesitamos romper la inercia, superar nuestra mirada corta y vislumbrar más allá de nuestros propios talones. ¡Cuántas personas hay  con mentalidad pueblerina, a pesar de vivir en una gran ciudad!

♦ ¡Cuantas personas que han dejado escapar sus sueños, su pasión verdadera, terminan al final de sus vidas dándose cuenta de que tal vez no ha valido la pena tanta búsqueda de seguridad material, tanto poder, tanta ambición!

♦ No es que falten maestros, es que no hay alumnos preparados. Deberemos entonces preguntarnos cuáles son nuestras disposiciones: ¿considero que lo sé todo? ¿que no necesito ayuda? ¿que nadie es digno de enseñarme?

♦ El ser humano no suele saber estar consigo mismo, más bien huye de sí. Vive fuera “de casa”, lejos de su santuario interior.

Suficiente ¿verdad? No quiero contarte todo el libro (358 paginas), solo te animo a que lo leas. No te arrepentirás. Vale la pena. Para que conozcas algo mejor a la autora, te invito a ver este vídeo que grabamos este verano en su casa…