El liderazgo de un ingeniero santo

Noviembre de 1987, me encontraba en Roma. Mi Jefe había decidido celebrar una reunión del Comité de Dirección en la capital de Italia. Dos días de intenso trabajo, con temas en la agenda de la máxima importancia. Preparábamos una actualización del Plan Estratégico, ya que la situación de la compañía a nivel mundial, y de forma muy particular en Europa, estaba cambiando con mucha rapidez. Marketing, ventas, nuevos procesos productivos… y lo más importante con impacto directo en mi responsabilidad: una considerable reorganización con reducción de plantilla. Como Director de Recursos Humanos, intenté convencer, con datos objetivos, que despedir al 20% de los empleados no era la solución ideal para los problemas que teníamos encima de la mesa. Improvisé, sobre la marcha, otras alternativas pero no tuve éxito…

Terminó la reunión y como era fin de semana, vinieron a Roma mi mujer y dos de mis hijos. Nos apetecía mucho visitar la sede de la Real Academia de España en Roma, de la que había sido director el abuelo de mi mujer. Obviamente hicimos el obligado recorrido turístico, en el que pudimos contemplar la belleza de esta hermosa ciudad.

Nuestra última vista fue a la Viale Bruno Buozzi, donde está la sede central del Opus Dei. Queríamos visitar a Alvaro del Portillo, compañero de carrera de mi suegro. Llegamos a la portería y preguntamos si era posible que nos recibiera. Teníamos pocas esperanzas, pues sabíamos que era persona muy ocupada. Esperar que consultemos, nos dijeron. En unos instantes nos comunicaron la gran sorpresa: si, dentro de veinte minutos os puede recibir.

Esperábamos en una pequeña salita. Enseguida  apareció Don Alvaro, sonriente, alegre, como si nos conociera de toda la vida. Nos preguntó por la familia y rápidamente entablamos una conversación que nunca podré olvidar. Le conté que mi empresa había decidido hacer una reducción de plantilla con la que yo, como Director de Recursos Humanos, no estaba muy de acuerdo. Pensaba que había otras alternativas. Y sin pedirle ningún consejo, me dio una serie de recomendaciones que me fueron muy valiosas. Me insistió varias veces que, si la solución era irreversible, pensara mucho en la gente, en sus familias y que hiciera todo lo posible para ofrecerles unas buenas condiciones económicas, con las que pudieran hacer frente a la nueva situación. Me recomendó dialogar mucho, estudiar humanamente cada caso y sobre todo agradecerles sus años de trabajo y dejarles las puertas abiertas. Al despedirnos me recordó: “Son personas, hijos de Dios. No lo olvides”. Estas palabras, aún resuenan en mi cabeza.

Con Alvaro del Portillo en Roma. 9 Noviembre 1987

De regreso para Madrid, en el vuelo, pensé mucho en lo que Don Alvaro me había sugerido. Me llamó la atención, su arrolladora capacidad de escuchar, entender y ponerse en el problema para darte los mejores consejos. Sin duda percibí su gran capacidad de liderazgo. Luego mantuvimos una correspondencia en la que se iba interesando por el progreso de la restructuración.

Desde ese momento le seguí con enorme interés, pues me parecía un caso estupendo de un Liderazgo del que podía aprender mucho. Era un hombre con una gran formación: Ayudante de Obras Públicas, Ingeniero de Caminos, Doctor en Filosofía y Letras, sacerdote y obispo. Desde 1975, tras la muerte de San Josemaría, y hasta 1994 fue el máximo responsable de la Prelatura del Opus Dei.

Hablando en términos empresariales, podríamos decir que dirigió con enorme éxito una gran multinacional con sedes en los cinco continentes. Sus cifras son espectaculares. Si su empresa en lugar de tener unos fines espirituales y apostólicos, los hubiera tenido empresariales, hoy estaría ocupando uno de los primeros puestos en las listas de Forbes, Fortune

Para los que sentimos curiosidad por el estudio del Liderazgo, es un ejemplo a tener en cuenta. Don Alvaro fue Gran Canciller de la Universidad de Navarra, y se involucró muy directamente en el desarrollo del IESE, Escuela de Negocios situada entre las diez mejores del mundo según Financial Times

Desde mi personal punto de vista, las características más relevantes del Liderazgo de Alvaro del Portillo, son:

♦ Capacidad de trabajo: los que le conocen de cerca dicen que las veinticuatro horas del día eran pocas para él. Trabajador incansable, sabiendo delegar en su equipo más cercano. Su estilo de dirección  le llevo a realizar 198 viajes en 43 países. Un servicio muchas veces oculto, pequeño, silencioso, pero enormemente eficaz. Combinaba adecuadamente situación, persona y tiempo. Para él, el tiempo, más que un tesoro, era un regalo de Dios.

♦ Visión Estratégica. Veía oportunidades que los demás aún no habían percibido. Esto le llevó a extender su labor por los cinco continentes, poniendo especial énfasis en aquellas empresas dedicadas a la formación humana, la salud, el desarrollo de las personas, el cuidado de los más débilesEjemplos hay muchos, pero tal vez uno que merezca especialmente considerar es el programa internacional de solidaridad “Harambee” que promueve iniciativas de educación en África y sobre África, a través de proyectos de desarrollo en el área subsahariana y de actividades de sensibilización en el resto del mundo, difundiendo los valores, las cualidades y las posibilidades de futuro del continente africano.

♦ Capacidad de Relación. Son muchas y muchas las evidencias de la enorme facilidad que tenía para hacer amigos. Basta tan solo el testimonio de los tres últimos Papas: Juan Pablo II“Fue un ejemplo de fortaleza, de confianza en la providencia divina y de fidelidad a la sede de Pedro”. Benedicto XVI“Recuerdo la modestia y la disponibilidad en cualquier circunstancia que caracterizaron el trabajo de Mons. del Portillo como consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, institución que contribuyó a enriquecer de modo singular con su competencia y experiencia, como he podido comprobar personalmente”. Francisco: “Fue un sacerdote celoso, que supo conjugar una intensa vida espiritual fundada sobre la fiel adhesión a la roca que es Cristo, con un generoso empeño apostólico que lo convirtió en peregrino por los cinco continentes, siguiendo las huellas de san Josemaría”.

♦ Empatía. Característica indispensable en cualquier directivo que persiga conseguir objetivos a través de las personas. La sensación que tienes cuando le ves por primera vez, es la de conocerle de toda la vida. Su simpatía innata hace que te sientas muy cómodo. Maestro del buen humor, lo utilizaba en los momentos oportunos para llegar más a la gente. Una buena cara, la mirada, los gestos eran muy comunicativos… Serenidad, amabilidad, complicidad…

♦ LealtadUn buen directivo se caracterizara por ser muy fiel a los principios fundacionales de su organización. Su obligación es hacer una empresa sana y sostenible en el tiempo. Él lo hizo como nadie. Fiel y leal a la herencia recibida, con la conciencia muy clara de que las cosas evolucionan pero la esencia permanece. Conocía muy bien lo que era inmutable.

Innovación. Le gustaba ser un hombre de su tiempo. Ir por delante de determinados acontecimientos, le permitía tomar decisiones valientes. Su afán investigador dió pie a un proyecto llamado CIMA, que no llegó a conocer. Un centro que aproxima la investigación básica a la aplicación clínica y colabora con la industria farmacéutica y biotecnológica en el desarrollo de productos para diagnóstico y tratamiento. En definitiva, se trata de un trabajo científico de calidad y servicio para combatir enfermedades que causan sufrimiento.

♦ Santidad. Ésta, aparentemente, no es una habilidad muy empresarial. Para él, sí lo era. Santificar todas y cada una de las actividades que llevaba a cabo, le hacía ser mejor profesional, más preocupado por los demás, terminar la tarea emprendida, ser un ejemplo para los que estaban a su alrededor y sobre todo ser muy fiel a su vocación… Afirmaba con reiteración una frase de San Josemaría, Fundador del Opus Dei : “Estas crisis mundiales, son crisis de santos”.

Trabajo, visión, relación, empatía, lealtad, innovación y santidad… siete características de un líder que estuvo al frente de una gran organización de la Iglesia Católica (el Opus Dei) que ahora le reconoce su trabajo. El próximo sábado, día 27 de Septiembre de 2014, en Madrid (Valdebebas) será beatificado.

Emilio Botín y la Marca de Liderazgo

En los últimos tiempos se está hablando mucho de “Employer Branding”, pero poco de “Leadership Branding”. No cabe duda que el nombre de la compañía o del producto es importantísimo, pero ¿has pensado lo determinante que es tener un líder cuyos atributos personales coinciden con los atributos de la marca?

Cuando encargas la búsqueda de un alto directivo pocas veces se investiga en qué medida el candidato se ajusta al mensaje de la marca y se da la paradoja de un magnifico ejecutivo, con una gran experiencia profesional y con grandes logros conseguidos, cuya imagen personal no coincide en absoluto con la imagen de la marca. No es el caso, pero nos sirve bien como ejemplo: Imaginemos que una gran compañía tiene como slogan de marca la frase “Conecting People” y contrata a un ejecutivo cuyas habilidades para relacionarse y comunicarse con la gente no son las óptimas aunque es muy bueno para desarrollar nuevas estrategias y planes de negocio, ¿cómo percibiría el mercado este fichaje?.

No podemos olvidar que los lideres hoy ocupan un importante espacio en la mente de los consumidores y de los empleados, y lo mismo que una marca puede transmitir conceptos como globalización, respaldo, seguridad, garantía, calidad, cuidado, servicio, expansión reputación, moda, confianza, también los pueden transmitir los directivos.

El nuevo enfoque del liderazgo se orienta a la creación de valor para las organizaciones. La investigación ha demostrado ampliamente que aquellas compañías que crean valor real requieren una atención especial al concepto de liderazgo. Los líderes deben conseguir resultados. Es necesario encontrar el equilibrio entre los atributos del líder y los resultados de negocio (en sus cuatro dimensiones: inversores, clientes, empleados y gerentes). Este equilibrio nos conduce al manejo de una idea novedosa en el campo del liderazgo, el valor de los intangibles, y la percepción de ese valor por clientes e inversores. Los líderes han de aprender a construir intangibles que creen un valor de mercado constante y sostenido, y que generen confianza y reputación en inversores, clientes y empleados. En definitiva se trata de crear la Marca de Liderazgo, que no es otra cosa que la identidad de los líderes en una organización que enlaza las expectativas de clientes, inversores y empleados con las conductas organizativas.

La Marca de Liderazgo

Hay seis pasos claves para la construcción de una Marca de Liderazgo:

♦ Construcción de un caso de marca de liderazgo. Parte de una base clara: el liderazgo ayuda a que la estrategia se cumpla. Un aspecto que todo directivo debe tener entre sus prioridades debe ser el desarrollo de liderazgo. Muchos lo dicen, pero pocos lo hacen realmente Construir líderes individuales se centra en los atributos personales de los líderes de la compañía.

♦ Crear una declaración de marca de Liderazgo. Esta declaración ha de articular la marca en término de los atributos que un líder debe tener y los resultados que ha de obtener. La declaración se enfoca en los requerimientos para liderar con efectividad de manera que se conecte la reputación de la compañía con las conductas del día a día.

♦ Evaluar a los líderes respecto a la marca de liderazgo. Cuando se tiene delineada la marca se ha de evaluar si los líderes se pueden comportar y conseguir resultados de acuerdo a esa marca. Esto implica habilidades, conductas clave, competencias claras, etc.

♦ Invertir en la marca de liderazgo. La marca no se produce por accidente. Es necesario que la compañía invierta en unas prácticas específicas que fomentan la idea de marca (training, experiencias de desarrollo, etc.)

♦ Medir la inversión realizada en la marca de liderazgo. Esto tiene dos apartados: medir el liderazgo necesario en un contexto organizativo concreto y ver sus resultados (cambios de conducta, resultados financieros, valor intangible, etc.)  y que el desarrollo de liderazgo responda a las necesidades marcadas en el paso 1.

♦ Hacer a los stakeholders clave conscientes de la marca de liderazgo. El CEO, el Consejero Delegado o el Presidente es el principal hacedor de marca en el exterior y ha de tomar la iniciativa en la comunicación efectiva de esa imagen de marca.

El pasado día 10 de septiembre fallecía Emilio Botín, el hombre que hizo del Banco Santander una referencia a nivel mundial. Fue un líder nato, que dejó muchas lecciones sobre sobre el empeño personal, la constancia, la seguridad en lo que haces y la capacidad de crear equipos y liderarlos, pero sobre todo supo crear una “Marca de Liderazgo” a través de la cual era fácil identificar su marca personal con su marca comercial. La llama y el color rojo eran para él sus señas de identidad. En los Consejos de Administración del Banco solo se percibía ese color fuerte que da energía, vitalidad, calor y que despierta pasión y motivación. Es muy difícil hablar del Santander sin que se te venga a la cabeza el color rojo de la misma manera que no es posible imaginarte a Emilio Botín sin la corbata y los tirantes rojos.

Hasta su afición por la Formula 1 estaba envuelta en rojo. Sin duda es un buen ejemplo de lo que es una “Marca de Liderazgo“.

Reflexiones para ponerte en forma

Para muchos, las vacaciones ya están en marcha. Enhorabuena, te las mereces. Ahora lo importante es que te olvides de tu jefe, de tu trabajo, de tu equipo y de toda tu rutina diaria que tanto nos va desgastando sin darnos cuenta. Seguro que ya tienes todo planeado o estás a punto de hacerlo. Si aún estás dando vueltas a la cabeza… permite que te haga algunas sugerencias por si te pueden ayudar… ¡Ahí van!

♦ Cómprate el móvil más barato del mercado, que no tenga “datos” y úsalo para recibir llamadas “muy necesarias” sólo de tu familia o tus amigos. Tu Smartphone  habitual déjalo en casa, en el lugar más recóndito posible. Al empezar las vacaciones envíale un WhatsApp a tu jefe, advirtiéndole que tu mujer y tus hijos te han pedido, que si de verdad te importa la familia, dejes el dichoso aparatito durante unos días. Seguro que notarás un alivio que será tu mejor medicina veraniega.

♦ Busca un lugar de descanso que se parezca lo menos posible a tu hábitat habitual. Deja atrás el supermercado, la parada del autobús, el colegio de los niños, el gimnasio, los vecinos… Todo aquello que te pueda distraer de tu merecido descanso. Pero ¡Ojo!, no pienses sólo en ti. Tu mujer/marido y tus hijos esperan de ti lo mejor. Las vacaciones son un momento ideal para recuperar el tiempo perdido. Los planes familiares suelen ser muy gratificantes. Convierte en realidad ese deseo tuyo cuando dices que la familia, para ti, es lo más importante.

♦ Resérvate un  rato cada día para ti, para pensar, simplemente pensar. El silencio también es muy bueno. Durante el curso has vivido momentos de gran tensión. Infinidad de reuniones, miles de correos, conflictos de todo tipo, decisiones difíciles… Es posible que hayas estado estresado, siempre al límite, haciendo muchas cosas en el último minuto… Todo aquéllo, que tú y yo, sabemos que genera una situación que nos pone al borde de la “crisis”. Ahora es el momento de la terapia. Dejar volar la imaginación. A veces el silencio es el mejor camino para encontrar lo que buscas. Pero, insisto, no dejes a tu familia… Sobran prisas y falta reflexión.

Vacaciones: reflexiones para ponerte en forma

♦ Elige un par de libros que pienses que te pueden relajar, divertir… No caigas en la tentación de comprarte el último ensayo del “gurú” de turno. “El ejecutivo al minuto” o “¿Quién robo mi queso”? están muy bien en la librería de tu despacho, pero no en tu maleta. Tampoco es recomendable leer la prensa sensacionalista que nos presentan unos escenarios excesivamente “crispantes”. Olvida la política, solo trae quebraderos de cabeza. Busca únicamente lectura que de verdad te distraiga y te haga pasar un buen rato.

♦ Ejercicio físico. Es de lo más sano, y sobre todo te deja como nuevo. Muchas veces te has dicho que no tienes tiempo para el deporte, pero no es verdad. No te falta tiempo, lo que te falta es fuerza de voluntad  y además no priorizas bien. Ahora tienes una oportunidad de oro. Pon la tabla de “windsurf” en el portamaletas del coche, o las raquetas de tenis o simplemente las zapatillas para caminar. El senderismo te permite compaginar el deporte con tu familia, ya que lo podéis hacer todos juntos. Este deporte mejora las relaciones, cansa (este tipo de cansancio es fantástico) y abre el apetito.

♦ Comida. Daros algún que otro homenaje. Es una actividad magnífica para el encuentro con los amigos, familiares…, pero ¡Ojo al colesterol! Según el Doctor Valentín Fuster, el ideal es una dieta mediterránea, que no se sabe exactamente cómo protege, pero si se sabe que debe ser muy variada. ¡Ese aperitivo en el chiringuito de turno! sabe a gloria… Las copillas por la noche con la pandilla, una delicia… Si además eres un “chef”, ésta es tu ocasión de oro para deleitar a los tuyos con un buen menú y tu pasártelo como un enano. No olvides el mandil, las tenazas, las cacerolas…

♦ Se ha hablado hasta la saciedad de la “zona de confort” en sentido negativo. Por una vez en tu vida “No salgas de la Zona de Confort”, disfruta de ella. Sal de la “horma” en las que estás encorsetado y mira el mundo con otros ojos. Hay muchas cosas bellas a tu alrededor. Un amanecer, una puesta de sol, un bosque, un acantilado, una ola, unos pescadores preparando sus aparejos, una anciana sentada a la puerta de su casa… Muchas, muchas cosas… Las vacaciones son una fuente inagotable de sorpresas…

♦ Relación con tu pareja. Dicen que las vacaciones, al estar tanto tiempo juntos, no es la mejor época para solucionar los posibles problemas que pueda arrastrar la pareja. ¡Falso! Es una oportunidad fantástica. Descansados, sin agenda, sin prisas… Una vez superado el estrés, las cosas se ven de otra forma. Aprovecha la oportunidad para salir sólos, de hacer alguna que otra cena romántica, de invitar a los amigos a compartir con vosotros. Los niños serán grandes cómplices. Situación única para hablar y hablar… Tengo algún amigo al que las vacaciones han sido su remedio al “desamor”.

 No te olvides de los que no van a poder tener vacaciones. Mucha gente se va a quedar en casa por circunstancias diversas, y tal vez la económica sea una de las más fuertes. Hay familias en situación de pobreza, sin un sueldo que entre en su casa. Todos sin trabajo y con una familia a cuestas… No podemos olvidarnos de esta gente. Te propongo una idea: dar el 5% del presupuesto de las vacaciones a alguna asociación, de las muchas que hay hoy, para ayudar a estas personas que no tienen la fortuna de disfrutar unas vacaciones como las que vamos a tener tú y yo. Te aseguro, que esta aportación te hará sentirte mucho mejor. Será la guinda…

No sé si estas reflexiones te habrán servido de algo, pero por encima de todo: “Te deseo que seas muy feliz y que hagas feliz a los que te rodean”.

Yo también quiero cambiar el sistema…

El pasado sábado, 5 de Julio, Gabriel Masfurroll publicaba en el diario económico Expansión un interesante artículo (“La gran paradoja de nuestro mundo“) en el que reflexiona sobre cuestiones a las que vengo dándole vueltas a la cabeza desde hace algún tiempo. Gabriel y yo nos conocimos hace unos años. Fuimos compañeros en el Comité de Dirección de Sanitas. Además, nos une nuestra eterna simpatía por el Barça, club en el que Gabriel ha sido miembro de la Junta Directiva. Su artículo me gustó tanto, que quiero invitarte a que lo leas. Aquí lo tienes:

“Hace años, cuando yo era un teenager, escuchaba como mis abuelos nos decían que no entendían los cambios que se producían en el mundo. El Mayo del 68 ya era historia y estábamos en la época hippy, la de la música beat y, en nuestro país, en la lucha contra la dictadura. Tanto ellos como mis padres me respetaron, y en muchos casos me apoyaron, pero lo más importante es que nos enseñaron a tratar de entender a aquellos que pensaban y actuaban de forma distinta. Había que respetar a los que respetan. Todo lo contrario respecto a los que van por la vida con la arrogancia del progresismo, destruyendo todo lo que se pone por delante y no aceptan las reglas aceptadas y aprobadas democráticamente como propias con el argumento de que son contrarias a sus principios. Quizás están en minoría y no pueden imponer sus ideas. Es una lástima, pero a esto se le llama democracia, para lo bueno y lo malo.

Hace algunas semanas asistí en Barcelona al evento anual que celebra la Asociación Independiente de Jóvenes Empresarios de Catalunya (AIJEC). Fue un evento precioso, excitante y motivador en el que pudimos comprobar cómo jóvenes de todo tipo, orígenes y circunstancias, expusieron sus proyectos. No eran niños bien, ni pijos que dirían los antisistema. Eran jóvenes que, con enorme esfuerzo, sacrificio, tenacidad y aversión al fracaso llevan años peleando por alcanzar sus propios sueños. Luchan contra el sistema, pero de forma distinta. Tienen que superar las enormes dificultades que supone crear algo desde cero. Y muchos crean empresas de enorme valor añadido. Son distintas a las de hace 50 años, a las de hace 30 años y distintas a las de hace 10 años, pero el espíritu es el mismo. Apuestan por innovar y buscar soluciones al mundo actual. Ellos crean puestos de trabajo para otros jóvenes y no tan jóvenes. Crean riqueza para su comunidad. Ellos ayudan a crear, a reformar un mundo nuevo. Son los precursores del cambio y luchadores sin fin por cambiar las reglas.

Disturbios en Sants

Reestructuración

Ese mismo día, y no muy lejos de El Born, donde se celebró el evento de AIJEC, otros jóvenes, de edades parecidas, se dedicaban en Sants a destruir todo cuanto se ponía por delante. Lo importante para algunos de estos jóvenes no era protestar, derecho legítimo si se hace de forma adecuada y con respeto, sino alterar y destruir todo. La gran paradoja es que, por desgracia, los medios de comunicación sólo dan importancia y visibilidad a los que destruyen, destrozan y protestan, y dan prácticamente nula visibilidad a los otros.

Estamos en un momento a nivel mundial en el que se avecina un cambio sociopolítico, y seguramente económico, muy importante. No se salva ningún rincón del mundo. Europa está rota políticamente hablando, y sólo nos une el euro y la aversión a otra conflagración bélica. China va a tener que afrontar años duros de cambio hacia la democracia. Varios países asiáticos están en pleno proceso de reestructuración. Latinoamérica se debate entre las dictaduras populistas y las democracias prooccidentales. África, la gran desconocida, puede ser el continente emergente de la segunda mitad del siglo XXI, pero veremos cómo afronta la colonización china. EEUU empieza a darse cuenta de que ya no es el imperio del mundo. Y en nuestro país, con la llegada de Felipe VI, todo apunta a que o nos renovamos o morimos.

Nos debatimos entre una crisis feroz que está haciendo estragos y el principio de equidad y solidaridad entre las distintas regiones que sigue sin funcionar, agravado por el “virus del Lazarillo de Tormes”; es decir, pretendemos ser muy estrictos en la aplicación de todas las normas, pero según para quienes. ¿Realmente nos creemos que el paro es del 25%? Ni de broma. ¿Y esto cómo se gestiona? ¿Es justo que la mayoría de ciudadanos debamos cumplir las normas so pena de ser penalizados y que otros pocos, pero muy ruidosos y violentos, gracias a esto, la violencia, puedan incumplir todo lo que les dé la gana sin ningún problema? ¿Qué pasaría si yo mañana, como “català emprenyat”, salgo a la calle y destrozo lo que se pone a mi alcance? ¿O si dejo de cumplir con mis deberes como ciudadano? Seguro que seré sancionado y probablemente con severidad. Pues bien, parece que hemos creado dos categorías de ciudadanos, los que cumplen y los que no. Los primeros acabarán pensando que son ingenuos. Los segundos crearán ejemplo y éste es fácil de imitar, pues además sus acciones son divulgadas en todos los medios. Si actúan con respeto, serán escuchados, si no, deberán ser castigados.”

Me siento totalmente identificado con la reflexión de Gabi (nombre familiar). No me alineo con ningún “anti”. Estoy convencido de que en nuestra actual sociedad hay que cambiar muchísimas cosas, pero nunca con la violencia, porque ésta solo genera más violencia, odio, revancha… y quién sabe si algo más… Yo también quiero cambiar el sistema… pero desde la ley, el orden, la democracia, el entendimiento.

Personas que dejan huella…

El otro día paseando por Playa América, siempre con mi cámara a cuestas, me encontré a estas dos personas de la fotografía, que estaban en animada conversación. La imagen me inspiró para escribir este post sobre la AMISTAD.

La amistad... amigos

Siempre se ha dicho que el que tiene un amigo tiene un tesoro. ¡Qué gran verdad! Pero yo iría más lejos, afirmando que el amigo “no es un tesoro, sino el tesoro”. Laura Pausini, en su canción “La Amistad” dice: “La amistad es algo que atraviesa el alma, Es un sentimiento que no se te va”. Descubrir a una persona y conseguir su confianza es algo que no tiene precio. Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.

El Profesor y Catedrático de Psiquiatría, Enrique Rojas afirma: La amistad es un sentimiento positivo entre dos personas. Son muchos los fenómenos  que se producen en su interior y podrían quedar resumidos de la siguiente manera: se trata ante todo de un estado subjetivo en el cual el protagonista es uno mismo. Por medio de ese estado se percibe un cambio agradable que recorre la intimidad y la modifica en positivo. Es también una experiencia personal, que conocemos por nosotros mismos y no por lo que nos cuentan otras personas.

Se dice popularmente, que los amigos de verdad se pueden contar con los dedos de una mano. ¡Que cierto es! Hoy la palabra amistad la utilizamos con demasiada ligereza, sin precisión. Confundimos conocidos con amigos y no es lo mismo. Mucha gente se cree tener miles de amigos porque tiene otros tantos seguidores en las redes sociales. ¡No, éstos no son amigos!

¿Por qué es tan difícil tener buenos amigos? La explicación la podemos encontrar si analizamos el entorno en el que nos movemos. Somos ciudadanos del siglo XXI, inmersos en una sociedad globalizada, carente de valores, consumista, materialista y muy centrada en el individuo y no en la comunidad. El hombre y la mujer buscan su comodidad, su placer, su capricho. Nunca se ha escrito tanto sobre la felicidad, una felicidad que cada uno entiende a su manera. Pero ¿cuál es la razón para que haya tanta literatura sobre el tema? Pues que una gran cantidad de personas, más de las que imaginamos, ha puesto el centro de su vida en el dinero, el placer, en tener el cuerpo más llamativo del barrio, en estar a la última en tecnología, moda… y esto consuela momentáneamente pero no da la felicidad. Es más enriquecedor el ser que el tener. Hoy, lo que predomina es el individualismo que se centra en el “Yo” en lugar de en el “Nosotros“. Cuando se siembra egoísmo, se recoge egoísmo y así no es posible generar amistad.

Amistad, amigosSeguramente a lo largo de nuestra vida hemos tenido gran cantidad de oportunidades de intimar con gente. El colegio, la vecindad, el club social, la universidad, el servicio militar, el trabajo… ¡Tanta y tan buena gente!… que ha pasado a nuestro alrededor y que hemos dejado escapar. Las amistades no surgen por casualidad, sino que se hacen, se buscan. El ideal sería contar con, al menos cuatro, amigos que procedan de las diferentes etapas de nuestra vida. De esta forma siempre contaremos con gente que nos dejó alguna huella a su paso.

Desde mi punto de vista, las tres características esenciales de la amistad son: la lealtad, la confianza, la generosidad. Tal vez haya más, pero a mi éstas son las tres que más me llaman la atención. Pero, ¡Ojo! Un amigo no es el que piensa exactamente igual que yo. Precisamente la verdadera riqueza está en la diferencia de criterios, en la diversidad, en el respeto, en la forma de ver la vida desde puntos de vista distintos.

En el trabajo ¿es conveniente tener amigos? Si, para mí es esencial. Pasamos muchas horas en la oficina, en la fábrica, en el hospital, en el cuartel… y si no contamos con nadie a quien pueda recurrir en momentos de zozobra, la vida se hace más dura. El otro día, un conocido me comentaba que había hecho un programa de coaching, del que había salido enormemente motivado y con ganas de renovación. El plan de acción que se había marcado era muy ambicioso por lo que pidió a un amigo y compañero de trabajo, que si podía hacer de “mentor” para ayudarle y revisarle el cumplimiento del mencionado plan. Fijaron reuniones periódicas en donde, con la máxima confianza, revisaban las acciones llevadas a cabo hasta ese momento. La experiencia les está resultando de lo más gratificante. Los dos se han involucrado en la tarea y se van alcanzando los objetivos.

Pero, ¡Atención! no abras tu corazón a cualquiera, sino estás completamente seguro que es de fiar. Hay mucha gente con ganas de “comidillas” que hacen de un “secreto” motivo de alarde. Tu confidencia se puede convertir en un pasatiempo y una diversión. Puede ser un boomerang… ¡Cuidado!

La psicóloga, escritora y conferencianteMaría Jesús Álava Reyes, afirma que la realización personal y la amistad son pilares fundamentales en nuestra vida. Sin sentirnos bien con nosotros mismos difícil lo tenemos, y sin amigos la vida es muy complicada.Tenemos que sentirnos bien con nosotros, tenemos que conservar, cuidar y mimar a nuestros amigos.

Toda amistad, está sujeta a los vientos exteriores y a las vicisitudes y altibajos de la vida. La vida casi nunca es rectilínea, sino desigual, serpenteante, inesperada… por eso hay que estar prevenido para evitar sorpresas… porque merece la pena seguir pensando que siempre encontraremos “Personas que dejan huella“…