La fuerza de voluntad, el secreto

Para mi, que una de las cosas que más ralentizan la puesta en marcha de lo aprendido es la falta de fuerza de voluntad. Es ese: “no me apetece”. Asistes a un curso, vienes como loco con lo que te han enseñado, pero ahora hay que pasar a la acción y ahí está el problema para mucha gente. El “Just do it” que dirían en Nike. En todas las resoluciones difíciles que deseamos llevar a la práctica, nos hace falta una fuerza interior que nos impulse a enfrentarnos al reto y a no cejar en nuestro propósito. Pero, con mucha frecuencia, nos quedamos a medio camino y nos lamentamos. Decía Roberto Assagioli que entre los muchos poderes internos del ser humano, destaca por su importancia el inmenso poder desaprovechado de la fuerza de voluntad. Los despachos/librerías/estanterias están llenos de apuntes, material, carpetas, ejercicios de esos que nos llevamos debajo del brazo como “testimonio”  de nuestro paso por un taller de trabajo, pero enseguida quedan obsoletos y solo sirven para adornar.

Definir la fuerza de voluntad parece fácil, pero no lo es. Es más sencillo decir lo que no es: “dejar de hacer lo que tengo que hacer, porque no me apetece hacerlo“. Juego de palabras, ¿verdad?. Pues no, para mi es la cruda realidad. Sé que tengo que estudiar inglés porque es clave para mi desarrollo profesional, pero prefiero hacer otra cosa que me exija menos esfuerzo. Tengo que ir al gimnasio, pero me apetece más quedarme en el sillón leyendo el periódico

DEPORTES

Cuando pienso en este asunto, siempre se me vienen a la cabeza las mismas reflexiones, y que ahora quiero compartir contigo:

♦ Actitud positiva. Si te falta la firme convicción de que tienes que alcanzar una meta concreta, es preferible dedicar el tiempo a otra cosa. Ante la duda, no empieces. El mundo esta lleno de personas que siempre dicen “mañana” y muy pocas que están por el “ahora”. Ya lo dice el refranero popular: “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Sin mentalidad triunfadora es difícil alcanzar un objetivo. Empezar y no acabar es muy frustrante. Usain Bolt, corrió 100 metros en 9,63 segundos, porque estaba seguro que batiría el récord del mundo. “Quiero ser una leyenda”, dijo a su llegada a Londres.

♦ Decisión de cambiar. Si aun no has tomado la decisión ¿a que esperas? James Prochaska ha identificado cuatro etapas en el proceso de un cambio de conducta; las denomina pre-contemplación (resistirse al cambio), contemplación (ponderar los pros y los contras del cambio), acción (ejercitar la fuerza de voluntad para llevar a efecto el cambio) y sostenimiento (activar la fuerza de voluntad para apuntalar el cambio). Muchas personas saben que fumar mata, pero siguen fumando. Son conscientes del peligro, pero no se han decidido… Quizá nunca pasen de la contemplación a la acción. Para concentrar y movilizar esfuerzos, hay que fijar una fecha límite. Los objetivos tienen que ser muy específicos.

♦ Fe en la causa. Si ya te has convencido que tienes que dar el paso, es el momento de sentirte un ferviente defensor de tu proyecto. Siéntete contento y comunicaselo a tus amigos. Explícales lo importancia que tiene para ti la decisión. Un amigo mio padecía de ácido úrico y el medico le advirtió que la cerveza potenciaba los ataques de “gota”. A pesar de ello, le costó dejar “la cañita”, pero el día que lo consiguió se sintió ganador y le contaba a todo el mundo el numero de días que llevaba sin consumir una Mahou, Heineken, Estrella Galicia.… Para él era un triunfo que tenia que compartir con los demás.

Amor propio. Estimúlate a ti mismo. Piensa que tienes la suficiente energía para alcanzar lo que te has propuesto. Incrementa tu autoestima. Piensa que si no lo haces tu, no lo va a hacer nadie por ti. ¿Me considero lo suficientemente capaz de alcanzar mi objetivo?. Por supuesto, que si. Derek Redmond era por aquel entonces una joven promesa del atletismo británico, poseedor de varios records mundiales y gran favorito para el oro en la carrera de 400 metros que iba a tener lugar en las olimpiadas de Barcelona 92. En las semifinales, a 150 metros de la línea de meta, Derek sufrió una rotura súbita del tendón de aquiles, que le postró en la pista a causa del dolor. Pero Derek no se rindió; había luchado toda su vida por llegar a aquel momento, a competir por el oro olímpico. De manera que se sobrepuso a las lágrimas y al enorme dolor, se levantó, y se propuso terminar la carrera que había comenzado. Los 150 metros que le faltaban para la meta parecían interminables. Ante la agonía de Derek, su padre saltó a la pista, se libró de los vigilantes de seguridad y se acercó para detener el sufrimiento de su hijo. Pero Derek le dijo a su padre que quería acabar la carrera, que quería llegar a la meta. Y su padre le abrazó, le acompaño hasta la meta y le ayudó a acabar la carrera, ante la enorme ovación de las 65.000 personas que contemplaban la situación en el estadio olímpico¹.

♦ Reafirma constantemente tu voluntad. Las cosas no se consiguen sin esfuerzo. La constancia es una cualidad esencial de los ganadores. Un día al finalizar un entrenamiento, un periodista se acercó a Michael Jordan y le preguntó ¿se considera usted el numero uno del mundo? El jugador de baloncesto le contestó: no, en absoluto. En lo único que me considero el numero uno, afirmó Jordan, es que cuando finaliza los ejercicios físicos, todos mis compañeros se van al vestuario, pero yo me quedo solo en la pista tirando quinientas canastas. Este testimonio explica por si solo lo importante que es la perseverancia. Un día y otro y otro…

♦ Cuenta con las dificultades. Siempre se ha dicho que un buen objetivo debe ser alcanzable pero con dificultad. Cualquier reto importante conlleva desafíos, imprevistos, sorpresas, sustos y a veces algo más… La semana pasada, perdió la vida el  montañero Juanjo Garra en uno de los ochomiles del Himalaya después de haber permanecido al raso cuatro días tras romperse un tobillo. Con sus 8.167 metros de altitud, el Dhaulagiri es la séptima cumbre más alta del mundo. Toma su nombre del sánscrito, y significa ‘montaña blanca’. Juanjo, cuando salio para la expedición sabia perfectamente que se iba a encontrar muchas dificultades, pero aceptó el reto. A veces no se puede preveer todo… Siempre habrá problemas, hay que contar con ello.

Paciencia. La serenidad es definitiva para conseguir una meta a largo plazo. Nadie consigue acertar con la formula mágica en un laboratorio a la primera. Son necesarios muchos ensayos, experimentos, intentos. Normalmente no se ven los resultados de forma inmediata. Malcolm Gladwell en su libro “Fueras de serie (outliers)”, dice que para ser experto en una materia concreta hacen falta 10.000 horas de trabajo. La norteamericana Libby James, con mucha calma y entereza, batió el récord del mundo de medio maratón a los 76 años, en el Maratón de Walt Disney. Con un tiempo final de 1:45:56, redujo el anterior en casi diez minutos (1:55:19), vigente desde 2009.

 Flaqueza. Ante la adversidad hay que crecerse. Si te dejas llevar, pierdes la oportunidad. El pasado domingo, se despidió del Barça Eric Abidal, el hombre que no flaqueó ante la enfermedad. Antes bien, se creció y volvió a vestirse de azulgrana y jugar en el Camp Nou. Todo un ejemplo de superación.

Como habrás podido observar los deportistas son unos “Fueras de Serie”. ¡Que forma de lanzarse a la conquista de la fuerza de voluntad! Usain BoltDerek RedmondMichael JordanJuanjo Garra, Libby JamesEric Abidal. Buenos ejemplos para todos…

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¹Recomienza

 

 

La vida sigue igual…

Año Nuevo, Vida nueva”. “Feliz Año”. Estos son los dos mensajes que colapsan las líneas telefónicas la nochevieja… Pero…¿de verdad, “año nuevo-vida nueva?. A mí me parece un tópico, que por repetido suena cada vez a más falso. En realidad, la vida es nueva siempre; cada año, cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo. Para la inmensa mayoría de nosotros la vida continuara sin grandes cambios. Además, tal cómo está el patio, es mejor que continúe igual.

Aun con todo, no debemos caer en el conformismo. Intentar hacer las cosas mejor, con más sentido, más protagonismo, más realismo y mayor motivación, debe ser un buen objetivo, que si no va a cambiar nuestra vida si, al menos, la va a mejorar. Puede ser un buen año para romper ciertas rutinas. Es el momento de confeccionar una lista de cosas que voy a dejar de hacer. Nos enredamos con demasiadas tareas que sirven para muy poco y nos roban mucho tiempo. El día solo tiene veinticuatro horas. Hay que conjugar eficacia con  eficiencia.

El otro mensaje, “Feliz Año”, tiene algo más de sentido. Desearle a tu familia, amigos, compañeros, que sean más felices es algo que deberíamos sentir en el corazón. ¿Pero que es la felicidad? Hoy se habla y se escribe mucho sobre este término. Para cada uno de nosotros significa una cosa distinta.

BlogLos más idealistas dicen que lo importante es que haya “amor”. Pero también se puede odiar el amor cuando éste exige salir de uno mismo para ir más allá. El amor no es una romántica sensación de bienestar. No se trata de un “wellness”, un baño en la autocomplacencia, sino una liberación del estar oprimidos en el propio yo. Difícil ¿verdad?

Para otros, significa disfrutar  con una conversación, pasear por una playa vacía, leer un buen libro, sentirse libre, pasar tiempo con sus hijos… Son pequeños momentos que identificamos con la felicidad. Podríamos explicarla de mil maneras diferentes pero, aunque cada uno tengamos nuestra propia definición, todos coincidimos en que orientamos nuestra vida a encontrarla. Por eso, Coca-Cola ha creado el Instituto de la Felicidad en nuestro país.

Una vida sin quejas es un buen síntoma de que las cosas van por buen camino. Pero por desgracia vivimos en la cultura de la queja. Solo entendemos de derechos y poco de obligaciones. Si sólo creemos tener derechos, la causa de nuestra infelicidad no está en nosotros mismos, sino en los demás, en algo que otros no nos dan. Y, al pensar así, nos  convertimos  en niños mimados y dependientes  al que por mucho que se le dé todo, siempre le faltará algo.

En una sociedad que desea ser equilibrada, los ciudadanos debemos de vivir también en la perspectiva de nuestras obligaciones. Necesitamos, hoy más que nunca, un compromiso con los deberes. El ejercicio de la responsabilidad exige que cada uno asumamos obligaciones con nosotros mismos, con nuestro entorno más cercano y con la sociedad en su conjunto.

En el título I de la Constitución Española, “De los derechos y deberes fundamentales“, hay un desequilibrio significativo: El sustantivo derecho aparece 77 veces. Las formas verbales de deber -o sus equivalentes- aparecen 18 veces. Quizás sea esta una de las explicaciones de la generalizada “irresponsabilización” de los ciudadanos españoles respecto de la situación actual. Un problema de “cultura hispánica”…que genera infelicidad.

La cultura de la queja es la razón de la decadencia de Occidente. Porque, además de insatisfechos, esa cultura de los derechos individuales sin ninguna responsabilidad social también nos hace egoístas e improductivos y por tanto menos felices.

Sin duda hay gente con las ideas claras que son los responsables de intentar cambiar esta mentalidad y esta sociedad. Hace unos días, por azares de la vida, me topé con una persona que me causó un gran impacto. Joven, Deportista, Gestor de Banca Personal, Directivo de un Club de Fútbol, Empresario y Cooperante con Burkina Faso. Se llama Carlos Llano, madrileño. Ha corrido el Atacama Crossing, la Marathon Des Sables, el Ultraman (Canada), el Half Challange Barcelona y el Epic 5 un ironman en Kauai, Oahu, Moloka, Maui y en Kona, entre otras… La conversación con él me dejó claro conceptos como: gestión del tiempo, disciplina, reto, positivismo, sacrificio, confianza en uno mismo, constancia, generosidad… En fin, no te pierdas la videoentrevista, es una lección de optimismo para tiempos de pesimismo.

Puesto que el lenguaje conforma el pensamiento, y este nuestros actos, podría ser necesario cambiar radicalmente tanto el uno como los otros. Parafraseando a Bertrand Russell cuando afirmaba que el mejor secreto para la felicidad consiste en elegir unos buenos padres, seguramente nuestro futuro inmediato pasa por elegir buenos jefes, buenos colaboradores, buenos compañeros de proyecto…, y todos -cooperando y no compitiendo- ilusionarnos como un niño en día de Reyes y comportarnos como adultos que tienen deberes.

Nota: Puedes ver la videoentrevista completa

Teoría de la bicicleta

Me duelen los oídos de oír, por aquí y por allá, la palabra innovación. Hay pocas organizaciones que no se precien de tener un buen Plan Estratégico, en el que se contemple un capitulo a esta mágica palabra. Se habla mucho, pero se ven resultados muy pobres. Los que se atreven a ver el mundo de forma diferente, tienen muy claro que la única forma de ser competitivo es innovando. ¿Pero como? De muchas formas, pero dos son clarísimas: siendo el líder en costes o diferenciándose al ofrecer una experiencia distinta a los clientes. La innovación no representa tan sólo la oportunidad para crecer y sobrevivir, sino también la oportunidad para influir de manera significativa en la dirección del sector.

¿Es posible que la innovación prevista en el Plan de Negocio sea viable? Sin duda, si. Para ello es necesario relacionar la cantidad y el tipo de innovación con la cultura de la organización. La estrategia de una compañía está orientada a ganar y la innovación es un elemento para el éxito a largo plazo. Pero no es la clave de la ventaja competitiva en un determinado trimestre,  su importancia aumenta o disminuye en el tiempo. Cada empresa debe decidir cuantas cosas nuevas puede manejar en un momento determinado. Mucho, no necesariamente significa mejor.

A veces tengo la sensación de que se confunden los términos: innovación y creatividad. Son diferentes, pero ambos contribuyen al progreso. Muchos de los problemas que agravan las crisis en las empresas hoy, es que se quieren gestionar escenarios sorprendentemente diferentes, impensables, críticos…con estrategias del pasado.

Como me gusta lo sencillo, lo entendible… me atrevo a definir la creatividad como el proceso de pensar, de forma no convencional, que nos ayuda a generar nuevas ideas y, la innovación como la aplicación práctica de tales ideas, para conseguir los objetivos de la organización de una manera más efectiva. Sin duda son cosas diferentes, pero complementarias.

BicicletaMi amigo, Jaime Oliver, ingeniero naval y CEO de Oliver Design, se ha sacado de la manga la teoría de la bicicleta, inspirado por las aventuras de Rodrigo Diaz de Vivar (El Cid Campeador). Afirma Jaime, que la estrategia organizacional, que aspira a ser competitiva, debería ser como una bicicleta que tiene dos ruedas y cada una de estas, tres radios. En los radios de la rueda delantera aparecen las letras C, I, D. ¿Qué significan? Creatividad, Iniciativa, Diferenciación. Pero en la trasera también, en sus radios, se leen las tres mismas letras C, I, D, que representan la Caja (cash), Interés y Diversificación.

Oliver Design se dedica al diseño y arquitectura naval y aplica de forma permanente la “teoría de la bicicleta”. Jaime, su fundador, que diseña en cualquier situación, siempre lleva una libreta y un lápiz para aprovechar los momentos de inspiración que suelen surgir en las circunstancias más inesperadas (carpe diem). Plasma la idea dibujándola en su cuaderno y en caliente la lleva al estudio y otro ingeniero la convierte rápidamente en un plano/proyecto. Él lo llama creatividad en acción. Todo se hace en cuestión de horas porque no se puede desperdiciar el momento. Luego se evalúa la viabilidad y se decide…

Al mismo tiempo surgen iniciativas de mejora en donde los diferentes miembros del estudio van dando su opinión y tomando decisiones. Adelantarse al competidor es clave y esto no se consigue si no hay iniciativa. Es el momento de vencer la fuerza de la inercia, el perfeccionismo, la presión por los resultados inminentes, miedo al fracaso, el conformismo… Se trabaja con ilusión porque se toca el producto final con las manos… aunque solo esté en un papel.

Si la idea plasmada en un sencillo dibujo/boceto, no nos permite visualizar un proyecto diferente a lo ya realizado con anterioridad o distinto a lo que hace la competencia, se deja inmediatamente. En la cabeza está muy claro que se debe presentar al cliente algo realmente nuevo, no visto, sorpresivo. Hay que llamar la atención. El objetivo es ofrecer un producto que conecte con el cliente a través de emociones, sentimientos, todo lo que sea necesario para ser original, rompedor, el primero, exclusivo… Por eso es tan importante esta D, de diferenciación.

La rueda trasera juega un papel tan protagonista como la delantera. La C, de caja es absolutamente indispensable. Hay que buscar clientes que tengan “metálico”, que paguen, que estén dispuestos a probar algo distinto. En un producto de lujo es una condición “sine qua non”. A la hora del diseño hay que tener esto en la cabeza. Solo cuando intuimos que puede haber un cliente potencialmente “sano” es cuando se da la luz verde al proyecto.

OLIVER

Una vez que se ha descubierto al cliente “ideal” se desplega toda una batería de argumentos financieros para hacerle ver que su inversión va a dar una rentabilidad interesante. Se vende el producto pensando  que el metro cuadrado de camarote vale una cantidad determinada. Esa cantidad, una vez que se explota el producto, genera un interés que hace muy rentable la operación. La correlación coste-beneficio, es lo que se representa en el radio con la letra I: interés.

Con todos los ingredientes considerados hasta ahora, se llega a la conclusión de que solo se está en el camino del éxito cuando la cartera de productos se diversifica para “customizar” las necesidades de los potenciales clientes, muy diferentes unos de otros. No es lo mismo el camarote de un yate de lujo que el de un crucero, un barco de pesca  o un buque de la armada… Muchos clientes, con necesidades diversas pero todas respondiendo a unas mismas necesidades de confort, seguridad, originalidad, habitabilidad…

También la “teoría de la bicicleta” ha evolucionado y ahora se ha transformado en un triciclo, en donde las ruedas traseras representan: Una, el futuro, lo vanguardista, lo rupturista… y otra,  lo clásico, lo aceptado, lo que funciona. Las dos absolutamente claves para diseñar productos que puedan satisfacer el gusto de clientes con expectativas diferentes pero iguales necesidades.

En Oliver Design saben muy bien que creatividad e innovación, aun siendo conceptos distintos, van de la mano….