“Ética e Integridad Corporativa”

José Antonio Carazo, ese gran periodista y mejor amigo, me invitó hoy a un Desayuno de Trabajo que, organizado por Capital Humano y K2Intelligence, tuvo como tema central “Ética e Integridad Corporativa“. ¡Menudo tema! Da para mucho. No voy a hacer el resumen de lo que allí tratamos, porque seguro que Capital Humano lo tratara en su próximo numero y competir con José Antonio en tareas periodísticas es tarea imposible.

De vuelta para casa, después de mi jornada laboral, me fui a correr a la Casa de Campo, y mientras daba zancada tras zancada, me empezaron a aflorar multitud de interrogantes, que ahora quiero compartir con vosotros. Hablar de ética, moral, costumbre, cultura, valores no es tarea fácil. En una época salpicada de casos de corrupción: políticos, financieros, sindicalistas, deportistas, empresarios, religiosos… es fácil ver “la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”. Hace unos días el Papa Francisco decía “Pedro era un pecador, pero no un corrupto, pecadores sí, todos: corruptos, no“, y añadíatodos somos pecadores: el problema es no arrepentirse del pecado, no tener vergüenza de lo que hemos hecho“. Aquí esta la clave del problema. Desgraciadamente uno de los males de nuestros días, es que mucha gente no es capaz de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal. Lo que vulgarmente llamamos “relativismo”.

corrupcion

Cuando en una conversación entre amigos sale el tema de las “famosas tramas” (Gürtel, Filesa, ERE-Andaluz, Liceo, ITV, Barcenas, Pepiño….), interiormente pensamos que esto no va con nosotros. Y aquí es donde empieza el “fariseismo”. La corrupción es algo que invade nuestro ambiente de forma “natural”. Y al hilo de esto, me venían a la cabeza, una tras o otra, muchas preguntas que me hacia a mi mismo:

01.- ¿Nunca me he llevado a casa material de mi oficina para mi uso particular?

02.- ¿Cuantas llamadas telefónicas hago desde el trabajo para asuntos propios?

03.- ¿He pasado alguna vez como gasto de empresa lo que en realidad no lo es?

04.- ¿Algún día me voy a casa con la sensación de que no me he ganado el salario?

05.- ¿He simulado alguna vez una enfermedad para faltar al trabajo?

06.- ¿Recupero el tiempo que pierdo cada vez que voy a la calle a fumar un pitillo?

07.- ¿Me tomo más tiempo del necesario para comer porque se que nadie me controla?

08.- Cuando un proveedor me hace un regalo ¿lo comunico a mi superior?

09.- ¿Ante un error en mi trabajo, lo reconozco?

10.- ¿Cuando presento un producto al cliente le digo toda la verdad?

11.- ¿Para alcanzar mis objetivos y cobrar el incentivo, utilizo alguna practica no ética?

12.- ¿Las Redes Sociales las empleo para mi tarea habitual o pierdo el tiempo con ellas?

13.- ¿Cuando mi Jefe está ausente me comporto de forma diferente?

14.- ¿Trato mal a los que trabajan conmigo?

15.- ¿Cumplo las promesas?

16.- ¿En alguna ocasión he fotocopiado los apuntes de la Universidad de mi hijo?

17.- ¿Me presento al Comité de Empresa por “garantizar mi puesto de trabajo”?

La lista podría ser mucho más larga. La corrupción empieza por cosas nimias y puede terminar por delitos graves. Lo importante no es la cantidad, sino en el no ser conscientes de que estamos haciendo las cosas mal. La ética no es solo respetar el ambiente, la sostenibilidad, la responsabilidad social… sino también tener en cuenta las pequeñas cosas, que sumadas una a una pueden convertirnos en “corruptos profesionales”, y salir de ahí es muy complicado…

Los asistentes al desayuno, que despertaron tantos interrogantes en mi, fueron: José Antonio Carazo (Capital Humano); Bruce Goslin (K2Intelligence); Rafael Cabarcos (Caminal & Schultz); Juan Cardona (Corporate Excellence); Gloria Fernández (Executives on Go); Miguel Ángel Benedicto (Gobernas); Julio Moreno (Korn Ferry); Barbara Ramos (Korn Ferry); Susana Gómez (Kellog´s); Ángel López (Norman Broadbent).

A ellos les debo, con sus magnificas intervenciones, que me haya sensibilizado en un tema tan importante y que tenia algo “apolillado”…Gracias a todos.

Descarrilamiento del Directivo

Sin duda, hay muchos y complejos factores desencadenantes de la crisis que padecemos. Para mi, uno de los más relevantes, es la “falta de lideres”. No de liderazgo, sino de lideres. Gente que no está preparada para afrontar situaciones nuevas, complejas, desconcertantes y a veces dramáticas. Se ha intentado resolver situaciones nuevas con formulas viejas, las aprendidas en los tradicionales manuales de management, ya caducos. El resultado es evidente: enorme cantidad de empresas cerradas y una cifra escandalosa de parados.

Se veía venir, pero no quisimos verlo. Parecía un presagio. Hace unos años, justo antes del estallido de la crisis, el Center for Creative Leadership (CCL®), llevó a cabo un estudio para analizar porque fracasan algunos mal llamados “lideres”. Participaron en el mismo más de cien organizaciones y cerca de ocho mil directivos de Estados Unidos, Canadá, Europa, Asia y Australia. Analizaron, estudiaron, valoraron y llegaron a conclusiones que demuestran que muchos directivos “descarrilan” en su carrera profesional, mientras que otros “avanzan” por el camino del éxito. ¿Que pasa realmente?  ¿Falta “madera” de lideres? ¿Por qué unos si y otros no?. Veamos algunas de las realidades puestas al descubierto …

Descarrilamiento 3

Después del éxito inicial en la empresa, el directivo fracasa, no avanza, está desplazado y en muchos casos tiene que dejar la organización. Se da la paradoja de que los elementos del éxito inicial son la semilla del propio fracaso. Ejemplo: un manager es  contratado por sus conocimientos de marketing. A lo largo de los años, mientras la función progresaba a velocidad de vértigo, el no se ha ido actualizando y lo que le dio el éxito (el marketing) le está provocando el fracaso (la no actualización de conocimientos de marketing).

Los directivos con éxito inicial, son identificados muy temprano en sus carreras, tienen un buen historial, son fuertes en su área de responsabilidad. Este tipo de profesionales saben renunciar al área en la que son expertos, para gestionar otras parcelas de las que saben poco. Resuelven problemas y toman decisiones relevantes. Hacen sacrificios, palabra con mal cartel hoy. Son independientes y gozan de una gran habilidad para controlar resultados a corto plazo. En definitiva, se trata de gente creativa, ambiciosa, con metas altas, firmes, decididos y saben tomar postura. Pero…

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Los directivos de éxito, los que siguen avanzando, tienen más diversidad en sus carreras y han hecho una variedad de cosas bien. Poseen una gran capacidad de relación y ante la presión y el estrés, mantienen la calma. Enfocan los problemas y los resuelven. En pocas pocas palabras, gestionan con “elegancia”.

Los que “descarrilan”, muestran tener grandes dificultades para formar equipos. Se trata de gente demasiado independiente. Carecen de las capacidades necesarias para realizar cambios estratégicos significativos. Generalmente no hacen seguimiento de las cosas y tratan mal a sus colaboradores. Tienen sobredependencia de ciertas personas y esta es una de sus características más fuertes. Discuten con demasiada frecuencia con altos directivos sobre cómo se debería llevar el negocio o sobre estrategia global.

Algunos sucesos o eventos que provocan el descarrilamiento, son: Pérdida de un jefe o subordinado que cubrieron las debilidades. El éxito se les sube demasiado a la cabeza, convirtiéndose en arrogantes. Puntos fuertes se convierten en debilidades (por ejemplo, demasiado control). Puntos muertos con respecto a sus propias habilidades o sus áreas que necesitan desarrollo.

Los que siguen el camino del éxito, en la transición hacia un papel de liderazgo, muestran: Tener visión estratégica y los demás les ven como “estrategas”. Gestionan el cambio, manteniendo sus habilidades en dirección general. Saben descodificar la cultura. Comprenden el “poder” y la política. Las personas son su “vocación”. Hacen equipo, creando unidad y cohesión. Poseen una cierta habilidad para gestionar la creatividad y la innovación en los demás. Son conscientes de que han llegado, tienen autoestima.

Esta es la razón para descubrir porque algunas empresas sobrevuelan la crisis y otras naufragan en ella. Todo en la vida tiene su explicación…

Conciliación “Familia & Internet”

Mamá, cuando esté la cena avísame“, es el WhatsApp que envía, desde su habitación, Luis a su madre, Yolanda, que se encuentra en la cocina preparando la cena. A su vez Yolanda envía un SMS a Rocio, su hija pequeña, que está estudiando en la planta baja. “Rocio, cuando venga papá te envío un mensaje directo por Twitter para avisarte que estamos todos listos para la cena“. Rocio, envía por Tuenti un mensaje a sus amigos. “Esta noche no puedo salir. Me esperan mis padres a cenar“. Mientras tanto entra en acción Pedro, el padre,  y envía un e-mail que recibe toda la familia a través de la Blackberry: “no me esperéis a cenar. Mi amigo Juan, a través de Facebook me acaba de comunicar que me esperan para jugar un partido de pádel“. En estos momentos Luis, Yolanda y Rocio se comunican por “chat” para ver a que hora se sentarán en la mesa para tomarse el sándwich, la ensalada y el yogurt…¿cenaran o chatearan?

Bien, hoy celebramos el #diadeinternet, y esta historia familiar que abre mi post de hoy no es ninguna historia de ciencia ficción. Es la realidad en muchos hogares, en donde las familias ya casi no se hablan cara a cara. Lo hacen a través de las redes sociales. Entre la televisión, pc, smartphone, tableta, móvil y play, es prácticamente imposible entablar una conversación familiar. El reto ahora, es ver cuantos seguidores tenemos cada uno en cada una de las Redes Sociales. Los niños parece que en lugar de uñas lo que tienen son teclas, botones. Más de uno va por la calle escuchando música,  escribiendo un mensaje, paseando al perro y con el paraguas en la mano porque está lloviendo y todo al mismo tiempo. ¿Se puede hacer más? Hay veces que entras en el Metro y no ves nada más que gente tecleando, o con el E-book o con el Ipod escuchando música. Es como un mundo sin mundo. Uno se encierra en si mismo. Así ves gente que se ríe sola,  que canta en voz baja, que hace gestos extraños…¿Quien se está resintiendo? La persona, la familia, el individuo, la sociedad…

dia-de-InternetYa hay estudios muy serios que advierten que los niños adictos a las tecnologías tienen los mismos síntomas que los heroinómanos y necesitan terapia para controlar el comportamiento compulsivo que adoptan cuando se les prohíbe utilizar estos dispositivos móviles. En Londres una clínica de desintoxicación trata de manera específica a los niños que son adictos a los dispositivos móviles. Aunque los expertos recomiendan a los padres que controlen el uso que los hijos hacen de las tecnologías, muchos dejan a los niños jugar durante horas con el iPad o los ‘smartphones’ haciendo que el menor se convierta en un adicto, en la mayoría de los casos para que los niños no molesten o en otros muchos porque han perdido toda autoridad.

Tan abusivo es el uso de los aparatos móviles, que en algunas ocasiones ha habido que parar un espectáculo publico por el “ring, ring…” de algún espectador “insensible”. El actor, José Mario Pou, se vio obligado a detener en Valladolid una representación de la obra “A Cielo Abierto“, ante el constante ataque de melodías móviles. “No es la primera vez que interrumpo una función por este motivo, dice Pou. Lo he tenido que hacer varias veces en los últimos años, porque creo que hay que hacerlo por respeto al publico…“. También la bailadora Lola Greco lo vivió hace unos meses. Bailando “Medea” en el Teatro de La Zarzuela, en un silencio muy dramático  antes de que Medea mate a sus hijos, sonó un móvil. “Fue muy incomodo y rompió el clima dramático“.

En el año 2012, en 60 segundos, se envíaron 204 millones de correos, 277.000 personas se conectaron a Facebook. ¡Impresionante! ¿no?. Pues en esa rueda estamos metidos todos. En Google, en 60 segundos se realizaron más de 2 millones de búsquedas. ¡Increíble! En Twitter se publicaron más de 100.000 tuits y se inscribieron unos 320 nuevos usuarios al sitio, mientras que Amazon vendió más de 80.000 dólares en productos y servicios. Según Intel, en un minuto 1,3 millones de usuarios vieron vídeos en Youtube, otros 47.000 descargaron aplicaciones y 1.300 personas adquirieron un dispositivo móvil. Eso es lo que se llama un minuto bien aprovechado. No cabe la menor duda que estamos ante uno de los cambios más impresionantes de la nueva era.

En fin, como todo en la vida, la tecnología tiene su cara dulce y su cara amarga. Pero lo que empieza a ser evidente es que el mal uso de estas tecnologías está haciendo añicos a muchas personas. Sensibilizarnos de ello, nos ayudara a educar a nuestros hijos en el buen uso las cuatro pantallas (TV, PC, Movil, PlayStation). Y a nosotros, a concienciarnos de los peligros que corremos si no sabemos controlar nuestra ansiedad. Debemos tener en cuenta, que nuestros seguidores en las Redes Sociales serán muy simpáticos,  muy agradables, muy cultos, pero el día que tengamos un problema serio, será nuestra familia la que de verdad nos eche una mano. No somos más importante porque tengamos miles de seguidores. Es el momento de empezar a pensar en la “Conciliación Familia & Internet“, saldremos ganado todos. La adicción y la ansiedad deben quedar atrás. Celebremos el #diadeinternet con buenos propósitos. La tecnología tiene MUCHAS COSAS BUENAS.¡BIENVENIDO INTERNET, bien usado!.

P.D: Las cifras de INTERNET