IRENE VILLA, la superación

Hacía mucho tiempo que quería traer a mi BLOG a una mujer excepcional. A esa mujer que ha roto todas las barreras de la superación personal. Esa mujer se llama Irene Villa. Veinte años han pasado desde que los asesinos de la banda terrorista ETA la dejaron sin piernas y sin algunos dedos de su mano izquierda. Solo tenía doce años y sufrió un zarpazo de esos bandidos que hoy quieren estar en el Parlamento gracias a que el Tribunal Constitucional desautorizase al Tribunal Supremo y gracias, también, a esos casi trescientos mil vascos que dieron sus votos a una coalición proetarra en las elecciones del 20N. Pero así es la vida…

Pero no deseo hacer más publicidad de un grupo que solo me merece desprecio. Quiero hablar de lo que me dijo Irene el pasado día 16 de noviembre en el Hotel Ritz de Madrid. Me contó muchas cosas pero veréis en la videoentrevista que todo circula alrededor de la familia y del espíritu de superación.

¿Cómo superar una situación tan dramática como es la amputación de tus dos piernas? ¿Cómo olvidar ese terrorífico  17 de octubre de 1991? Pues ella lo dice con mucha claridad: a base de fuerza de voluntad, de sacrificio y de esfuerzo. Los límites están en la mente y ahí Irene no tiene límites. Lo que no cuesta no se valora, pero el esfuerzo siempre tiene recompensa. Ella, como muchas personas de éxito, ha hecho de la disciplina su arma más poderosa. Solo se consiguen las cosas con la lucha diaria, paso a paso, poco a poco, pero eso si con los objetivos muy claros. El valor del esfuerzo y la cultura del logro han pasado a mejor vida ante los cantos de sirena del hedonismo, la inmediatez y el carpe diem. El esfuerzo no está de moda. Pero como decía Víctor Hugo “a nadie le faltan fuerzas; lo que  a muchísimos les falta es voluntad”. La disciplina es un valor en desuso, no tiene buen cartel y huele a “pasado”, pero la realidad es muy tozuda: la disciplina hace campeones.

La familia es la pasión de Irene, y de mucha gente. Una sociedad sin familia es una sociedad muy enferma, casi desahuciada. La familia es la condición de posibilidad de lo humano: nacemos en  familia, nos socializamos y humanizamos cultural y moralmente en familia, y enfermamos y morimos en un contexto amoroso en familia. No es posible una sociedad, una civilización, una nación, hecha de individuos aislados. La mera suma de individuos puede dar lugar a un club o a una banda, pero no crea sociedad, pues no garantiza ni el futuro ni la solidaridad primaria interpersonal que une a un grupo social amplio. Por eso, la existencia de familias fuertes es garantía de posibilidad de sociedades fuertes y, por  contra, la destrucción y el fracaso masivo de las familias es garantía del fracaso de las sociedades y civilizaciones.

Sin duda, sacrificio y familia son dos palabras, con todo su grandísimo contenido y significado, cuestionadas por una sociedad basada en la mediocridad, el placer, el consumo y el cortoplacismo que nos conduce a un mundo insolidario y placentero que no es capaz de ver que el esfuerzo es el mejor camino para alcanzar el éxito y que potenciar la familia es defender la humanidad. A los incrédulos les recomiendo vivamente ver y escuchar la entrevista a Irene. A los empresarios que la inviten a sus conferencias, es una “speaker” de primera y además cuenta las cosas con una realidad increíble. Habla de su propia experiencia…

Noticia de ultima hora: Irene espera un bebe para el mes de Julio. ¡Enhorabuena!

Bibliografia: Benigno Blanco; Xavier Guix

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