He leído con mucha tristeza que UNILEVER ha presentado al Comité de Empresa y a las Autoridades Laborales un expediente de regulación de empleo (ERE) para formalizar el cese de la actividad productiva de su planta de Aranjuez (Madrid), especializada en la producción de suavizantes y detergentes y que cuenta con una plantilla de 166 trabajadores, y su consiguiente cierre. Y lo leo con pena porque en esta Fabrica hice mis primeros pinitos como Adjunto al Jefe de Relaciones Laborales. Efectivamente, me incorporé a UNILEVER el día 1 de marzo de 1975, siendo Director de Recursos Humanos Alberto Fuster.
A tan solo unos meses de mi debut en la compañía, se declaró una huelga en la Fabrica de Aranjuez, entonces dirigida por Goffart. La recuerdo como si fuera hoy. Era por
marzo/abril de 1976. Yo trabajaba en la oficina central en Madrid y veía, desde mi Departamento de Recursos Humanos, como se desarrollaban los acontecimientos día a día. Casi dos meses con todos los obreros parados y acampados en la explanada que daba entrada a la Fábrica y sin producir un solo gramo de detergente. La situación se complicaba cada jornada que pasaba. La competencia colocaba con facilidad sus productos en el mercado mientras nosotros seguíamos sin dar salida a un barril de Skip. Ante la gravedad de los hechos, los managers que trabajábamos en servicios centrales (Madrid), decidimos ponernos el mono e irnos a la Fábrica a sacar algo de producción. Fuimos recibidos a insultos y pedradas, pero no impidieron nuestra intención. Recuerdo que yo me puse al final de una de las líneas de envasado del detergente Luzil, con el cometido de ir paletizando, de tres en tres, los barriles de cinco kilos. Terminaba el turno muy cansado físicamente pero con la cabeza muy despejada. En esa situación pude comprobar, en mi propia persona, la diferencia entre un trabajo de “cuello azul” frente a un trabajo de “cuello blanco”. Como digo: experiencia única. Fue el principio del final de una huelga eminentemente política, manipulada y controlada hasta el último detalle por la fallecida actriz Lola Gaos. En esa época Lever Ibérica estaba dirigida por Schofield
Ahora la Dirección de la Compañía anunció, en un comunicado, que la decisión del cierre se deriva del estancamiento de las ventas en Europa, la sobrecapacidad productiva a nivel europeo y la falta de competitividad de la fábrica. En este escrito se detalla que la planta española ha perdido 42.360 toneladas desde 2007 hasta el cierre de 2011, lo que supone un 30,2% menos, y que sólo en el último ejercicio ha disminuido en un 24,3% los volúmenes de producción.
Ante este cierre histórico de una Fábrica que fue algo emblemático para la localidad de Aranjuez, los obreros se han movilizado con todos los recursos de que disponen para intentar que no se lleve a cabo. De nada valdrán las protestas. La decisión está tomada y lo único razonable es que ambas partes lleguen a un acuerdo satisfactorio para que las familias que han perdido su puesto de trabajo vean compensado el trabajo que durante tantos años llevaron a cabo y la compañía logre seguir adelante y ser más productiva en un mercado de enorme competitividad. El “win to win”. Que ambas partes salgan lo mejor paradas de la situación.
Pero me gustaría hacer dos breves comentarios más. Los sindicatos, en cierto modo, han contribuido de forma muy directa a que se produzca este cierre. Durante años han sido muy reivindicativos, con negociaciones de convenio muy conflictivas, huelgas parciales, manifestaciones, panfletos, asambleas y todo ello llevado a cabo en una Empresa que ha cuidado mucho a sus trabajadores. Buenos salarios, jornadas de trabajo normales, economatos, productos gratis, planes de pensiones, entornos de trabajo agradables y con las mayores medidas de seguridad e higiene, fiestas y regalos de navidad, planes de formación, comunicación, compañerismo, club de empresa, ayudas medicas, seguro sanitario privado… En fin, unas condiciones laborales envidiables y que a partir de ahora echaran de menos. Nunca sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Luego es cuando se valora, pero ya es tarde.
La otra cosa que quería decir es que la Dirección de la Compañía, tampoco ha sido sensible a una delicadísima situación económica en la que está inmersa la sociedad española y en lugar de hacer un esfuerzo, un gran esfuerzo, para relanzar su producción ha optado por la solución, aparentemente, más fácil: echar el cierre. Ha faltado generosidad. Empresas con mayor margen de perdidas han resistido y salido a flote.
Unos y otros, son responsables de dar por finalizada la historia de una Fábrica que tanto bien hizo a la población de Aranjuez dando trabajo a muchas familias y haciendo que UNILEVER (Lever Ibérica) fuera una compañía modelo y una de las más deseadas para trabajar. Este es el motivo por el que siento tanta pena. Que una gran organización desaparezca, no es una buena noticia.
Trabajé en UNILEVER doce años (1975-1987) y siempre la llevaré en mi corazón pues me dio mucho en todos los terrenos, en el profesional y en el personal. Fue una grandísima compañía dirigida en aquella época por Huib Stal. Aprendí, disfruté, me desarrollé, conocí a muy buena gente, abrí la Fábrica de Talavera de la Reina (Elida Gibbs), pero sobre todo descubrí mi vocación: la pasión por las personas. Comencé de Adjunto al Jefe de Relaciones Laborales y terminé de Director de Recursos Humanos de Elida Gibbs. Sin ningún lugar a dudas ha sido le empresa en la que he sido más feliz y he trabajado con más alegría en mi larga carrera profesional. Adiós, Aranjuez Mon Amour…
NOTA: Desconozco si a la publicación de este “post” se ha llegado a un acuerdo entre las partes. Si es así, felicidades. Si no, merece la pena hacer un esfuerzo.



