Ocho preguntas sobre liderazgo

José Luis Calvo Azpeitia, socio director del Instituto de Liderazgo, es un experto en desarrollo directivo. Este es el motivo por el que me he sentado con el y hemos hablado largo y tendido sobre como ve y entiende el el liderazgo. La conversación ha sido extensa y rica en matices pero en la Videoentrevista he tenido que hacer un resumen de sus intervenciones para ajustarme al tiempo.

Para ser un buen líder ¿hay que olvidarse de si mismo?

No. Es al revés. Para ser un buen líder hay que ser uno mismo. De lo contrario cuesta mucho más desarrollar un buen liderazgo. En la medida que tengo que gestionar un equipo grande  debo desprenderme de mi mismo, pero esto no significa que deje de ser la persona que soy con mis habilidades, capacidades y limitaciones sino que el foco estará en los demás.

El liderazgo ¿exige un esfuerzo?

El liderazgo no es otra cosa que generar dirección, alineamiento y compromiso y como es lógico esto demanda un gran esfuerzo personal, colectivo, del entorno. Al fin y al cabo todo se  traduce en conductas y esto siempre conlleva responsabilidad, asunción de riesgos, negociación… por eso “liderazgo sin esfuerzo no es posible“.

Ser un buen padre de familia ¿garantiza ser un buen líder en una organización?

Ser un buen padre, es uno de los procesos más difíciles y complicados del liderazgo que uno tiene en la vida, porque trabajas con tus hijos y estos te persiguen siempre. Lo que tú haces bien o mal en casa tiene una gran repercusión. Hay que enseñarles la forma que uno tiene de ver la vida al tiempo que es necesario  respetar su libertad para que ellos opten por su propia forma de ver las cosas. Sin duda es de las cosas más complejas. Es difícil que alguien que sea un mal padre pueda ser un buen directivo.

La democracia ¿genera líderes?

Utilizamos, con frecuencia, vocablos que son engañosos. Con facilidad decimos: líder de la oposición, líder del partido… y sin embargo en muchísimos casos no existe tal liderazgo. No es la democracia la que crea líderes sino más bien el sistema de partidos, ya que estos generan cabezas visibles que son los que hacen de portavoces a la hora de transmitir a la sociedad un programa o proyecto. En realidad hacen falta menos líderes y más liderazgo, porque es eso lo que democracia demanda.

El corto plazo ¿condiciona el estilo de liderazgo?

No lo condiciona, pero exige otro tipo de liderazgo más ejecutivo, más consensuador, más técnico. El corto plazo requiere respuestas menos creativas, hay que ir a lo inmediato y casi a lo ya conocido. Un poco más de lo mismo pero con urgencia. El largo plazo conlleva más dosis de  riesgo porque exige poner de acuerdo a más gente.

¿Es posible liderar una organización sin liderarse a si mismo?

El que a nivel personal no es capaz de dirigirse, alinearse y comprometerse así mismo es difícil que lo haga en una organización. En cualquier programa de desarrollo directivo lo primero que se debe trabajar es el liderazgo personal, porque el liderazgo va de dentro hacia afuera y no al revés como tradicionalmente se pensaba.

¿Quién soy yo?

Es una pregunta fácil con una respuesta difícil. Uno nunca se mira así mismo, son los demás los que le ven, observan, tienen percepciones sobre mí… Paradójicamente soy el único que no se ve así mismo. Es fácil tener una imagen de quien creo que soy yo, fácil si uno se dedica a ello e invertimos tiempo. Una de las carencias sociales es lo poco que pensamos sobre nosotros mismos. ¿Quién soy yo? La respuesta que doy es la mía, mi imagen, pero tal vez no es la que los demás ven. Lo más importante es tratar de averiguar como me ven los demás para intentar cambiar en aquellas cosas en las que deba hacerlo.

Un huelga más…

Hace unas horas, los líderes sindicales de las dos centrales con mayor representación, han anunciado que el próximo viernes, día 29 de marzo, habrá una huelga general más… Si, otra más, como si  las huelgas generales solucionaran por si solas las crisis económicas. Justo estaba viendo las noticias, y la intervención de Cándido y Toxo,  por Antena3 y una de mis nietas, que tiene siete años, como sin venir a cuento, me preguntaba: abuelo ¿Qué es la democracia? La  cabeza me jugó una mala pasada y le conteste que no sabía. ¿Cómo es posible que solo tres meses después de ganar una elecciones, por mayoría absoluta y rotunda, unos sindicatos y el partido de la oposición puedan ir contra una decisión aprobada mayoritariamente en el Parlamento? Esto no se lo podía explicar a mi nieta porque no lo entendería. La verdad, es que yo tampoco lo entiendo. El lema de la cita no puede ser más engañoso: “Quieren acabar con los derechos laborales y sociales. Con todo”. Dicen que es una decisión difícil pero inevitable desde el punto de vista democrático y constitucional. ¿Desde el punto de vista democrático? ¿Decisión difícil? ¿Inevitable?  Constitucional, si lo es.

El partido de la oposición, ya lo dijo su secretario general, irá con su oveja (cada oveja con su pareja. El PSOE con Cándido, el PP con Rouco). Y yo seguía preguntándome ¿pero, es que no es el principal responsable de la caótica situación en la que nos encontramos? Pero si negaron la crisis desde el primer momento ¿Pero como se puede ser tan irresponsable? ¿Es posible apoyar institucionalmente una huelga que va a dejar la imagen de España por los suelos? Estoy convencido que los partidos no quieren el interés general sino el interés partidista. Ya lo dijo muy gráficamente Bernard Shaw “Los políticos y los pañales se han de cambiar a menudo… y por los mismos motivos”

El derecho de huelga está reconocido en nuestro máximo ordenamiento jurídico y no tengo nada que oponer a esta convocatoria desde el punto de vista legal. Pero si me permito discrepar de la conveniencia de la misma porque, en mi opinión, va en contra de lo expresado en las urnas el pasado 20N; pone en peligro la creación de empleo; genera una imagen nefasta, justo en el momento en que necesitamos  más credibilidad fuera de nuestro país; no se deja tiempo para comprobar si esta reforma laboral va por el buen camino; como todas las huelgas, tendrá un seguimiento basado en el miedo, la coacción y la fuerza (física) de los mal llamados “piquetes informativos”; nos pondrá ante nuestros socios europeos a la altura del betún; y lo que es más grave, un día entero sin producción y metiéndonos más de lleno en lo profundo de la cloaca… ¿Creen Cándido & Toxo que los cinco millones de parados confían en ellos como los salvadores de la patria? No seamos incrédulos, aquí funciona la ideología, la demagogia, el miedo, la mentira, pero nunca el interés de los más afectados  por esta terrible situación económica y social.

Y sigo preguntándome cosas a las que no encuentro respuestas ¿Es que no  son los empresarios los que crean empleo? ¿Es esta la mejor forma de ayudarles? ¿Es que los empresarios son los enemigos de los trabajadores? ¿Tiene los empresarios interés en crear empleo o destruirlo? ¿Cuál es el mejor síntoma de que un empresario va bien? Cuando crea empleo, para esto está llamado por vocación. Crear empleo y generar riqueza, ese es el objetivo de los emprendedores que arriesgan sus ahorros, su tiempo, sus preocupaciones. El trabajador (TODOS somos trabajadores) debe ser recompensado según los beneficios de su empresa. Si no damos confianza al empresariado será imposible salir del agujero en el que nos encontramos.

Por ultimo, me gustaría que alguien, mejor si es sindicalista o político, me dijera, con la mano en el corazón, si el Gobierno de España no es el primer interesado en que las cosas se hagan bien y todos juntos podamos salir de una situación que empieza a ser insostenible. ¿Se puede pensar  seriamente que el Presidente del Gobierno quiere acabar con los derechos laborales y sociales. Con todo?  ¿Puede haber alguna persona, de buena voluntad,  que piense que esta Reforma Laboral se ha hecho para fastidiar a la clase obrera? Ya sé que hay muchos mal pensados, pero estos son los que nunca nos sacaran de una crisis. Los agoreros que se vayan…

Ver VÍDEO: 29M: No queda otra salida que la huelga general