Liderazgo Familiar

AVISO: El vídeo tiene un pequeño corte (minuto 13:16) pero no se interrumpe la grabación.

La FAMILIA es la gran esperanza de las sociedades sin esperanza. Ha sido, es y será una pieza básica en la construcción de lo natural, lo sencillo, lo creativo, lo humano y sobre todo, dará respuesta a todas las crisis por las que estamos pasando en estos inicios del siglo XXI. Crisis de la persona, de la identidad, del desconocimiento, de valores, de ideas, de confianza, de compromiso, de trascendencia….

Esta es una de las razones por las que el Club Cultural de Somosaguas me invitó a dar una conferencia sobre “La FAMILIA: la mejor escuela profesional”. Preparé unas notas y me lancé al ruedo con el fin de intentar que los asistentes pudieran llevarse algunas reflexiones que les ayudaran a pensar en el papel tan protagonista que debe jugar la FAMILIA en la sociedad actual. Sociedad tambaleante que no acaba de encontrar respuesta a tantos y tantos interrogantes que se le plantean.

Empecé mi charla afirmando que, a pesar de muchos agoreros, la FAMILIA no está en crisis. Más del 75% de las familias en España, funcionan con toda normalidad aun con los avatares normales de cualquier convivencia humana. Si no fuera así ¿qué hubiera pasado con ese 50% de jóvenes que no tienen trabajo? Los hogares, hoy por hoy, son espacios de encuentro, solidaridad, comprensión, ayuda, entrega, cariño…

La FAMILIA es una sociedad natural gestionada por dos lideres, el y ella o ella y el, que deben jugar un papel determinante en la formación y educación de sus hijos. El mejor patrimonio que les podemos dejar es dotarles de unas buenas raíces y unas grandes alas. Raíces, con valores profundos que puedan dar sentido a su vida. Alas, para volar hacia la libertad. No hay nada más grandioso que educar a seres humanos para que sean libres. La libertad es el mayor don al que podemos aspirar.

Es importante considerar que como padre/madre tengo que gestionar varios frentes simultáneos: mi propia persona, a mi pareja, a mis hijos y a mi familia (propia y política). Esto requiere un equilibrio y conocimiento personal muy exigente. ¿Quién soy yo? Es la gran pregunta en busca de la gran respuesta. ¿Cuáles son mis miserias y cuales son mis grandezas? ¿Cómo afecta mi forma de ser a todo mi entorno familiar? Interesante cuestión. El perdón ¿es una palabra que esta en mi vocabulario? La convivencia humana no es nada fácil por eso es tan importante ser consciente de que solo cuando te pones en el pellejo del otro, es posible entender determinadas reacciones y comportamientos.

El aprendizaje en la vida familiar debe ser una constante permanente. ¿Qué momentos han sido los mejores en mi matrimonio? ¿Qué pasó? ¿Que lecciones prácticas pude aprender? ¿Cuáles fueron esos momentos difíciles y hasta críticos que tambalearon mi estabilidad matrimonial? ¿Qué aprendí en esa situación? Todo es aprendizaje. Lo bueno y lo malo, enseña. Lo único que hay que hacer es ser consciente y tener la sangre fría para reconducir la situación. Conozco algunos matrimonios brillantes, enamorados, felices que pasaron momentos críticos y estuvieron al borde del precipicio pero supieron aprender del sufrimiento y capearon la “borrasca”.

¿Por qué no soy capaz  de soñar? Solo el que sueña está en disposición de conseguir grandes logros. ¿Cómo seria la FAMILIA ideal para mí? ¿Qué barreras lo impiden? Es difícil conseguir un objetivo si antes no se ha soñado. ¿Por qué el ideal no lo puedo convertir en realidad? Las cosas se consiguen paso a paso, con ideas claras, voluntad firme… ¿Difícil? Si, pero posible.

Hay que dejarse ayudar. Todos tenemos una parcela de nuestra vida conocida como “zona ciega”. Es esa zona que los demás ven con claridad sobre mi pero que yo no soy capaz de verla. ¡Que importante es pedir feedback a los que me rodean! En la convivencia, detectar lo que estoy haciendo mal es una oportunidad inmejorable para empezar el cambio. Cambiar no es una flaqueza, es el arte de escuchar y entender.

Al final de la conferencia tuve la osadía de lanzar algunas recomendaciones que recogí de las opiniones de muchas, muchas personas con las que había hablado sobre este tema en los últimos años. Eran estas:

♣ No puedes emprender de manera eficiente ninguna acción sin tener previamente una imagen clara del objetivo que deseas alcanzar. ¿Es para mí la FAMILIA el objetivo prioritario?

♣ El buen uso del tiempo es una ventaja de primer orden. ¿Dedico a mi FAMILIA las horas que necesitan de mí?

♣ Fortalecer la conexión FAMILIA-TRABAJO es clave para enseñar a mis hijos el valor del trabajo. ¿Llevo a mis hijos, de vez en cuando, a mi lugar de trabajo para que entiendan mejor lo que hago?

♣ Aprovechar sinergias es una fuente de energía de primer orden. ¿Saco partido a las ideas de mis hijos, mi pareja, mi jefe, mis colaboradores? ¿Pido opiniones?

♣ Controlar los logros/retrocesos es la mejor práctica para avanzar. Solo lo que se mide se mejora. ¿Me siento con fuerzas para analizar como desempeño mi función en mi FAMILIA?

♣ Crearse servidumbres es perder la libertad para convertirse en esclavo. El qué y el cómo gastas tiene un impacto enorme en tu calidad de vida. Lo que adquieres con dinero refleja lo que es importante para ti en la vida. ¿Invierto bien mi dinero, pensando en los míos?

♣ El carácter descontrolado nos puede jugar una mala pasada. La ira y la agresividad no son recomendables. Agradar la vida a los demás debe ser una constante vital. El espíritu positivo ayuda. Lo importante está en lo pequeño.

♣ No te lleves trabajo a casa. Diviértete con tu FAMILIA. La sonrisa es una magnifica terapia y además contagiosa. La salud es una buena compañera, haz deporte.

♣ Trabaja para vivir. El trabajo es muy importante pero la FAMILIA lo es mucho más. Los “alcohólicos del trabajo” son un problema en la empresa y en la familia.

♣ Hay que tener criterio para tomar decisiones. “Ser” mejor que “tener”. La formación es vital para el día a día. La obsolescencia es muy rápida. Rompe la rutina. 

Volviendo a lo esencial: LA PERSONA

Organizado por la Fundación Mujer, Familia y Trabajo se celebró ayer, día 24 de Abril, la primera jornada de su XI Congreso Anual. Abrió la sesión su Presidenta, Gloria Juste quien afirmó que la persona es clave para el éxito de las organizaciones publicas, privadas, empresariales y personales. La apuesta por la persona es el reto más importante de ayer, de hoy y de mañana.

A continuación intervino Marta Elorza, Directora General Adjunta del Banco de Santander, para resaltar que lo más importante son los principios y valores de la personas, con los que debe ser muy coherente aunque por ello haya que pagar un precio alto.

Salvador Victoria, Consejero de de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, matizó que en tiempos de crisis hay que focalizar todo sobre el ser humano, que es libre y la persona por ello se convierte en el eje de todas las acciones económicas y sociales.

Cerró la primera mesa de trabajo Juan Manuel Moreno, Secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, dejando constancia de que en el campo de la “conciliación” se ha avanzado bastante pero aun que mucho camino por recorrer.

La segunda mesa la abrió Isabel Durán, periodista,  que dio unas cifras muy llamativas: en 2012 hay 31 billones de búsquedas en Google al mes, frente a las 2,6 billones que había en 2006. Con estos números la periodista se preguntaba ¿a donde iban antes todas esas consultas? La tecnología es la protagonista….

Antonio Trueba, Presidente de la Fundación Másfamilia, destacó de forma rotunda que algunos políticos tienen miedo a hablar de la familia cuando la propia Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) dice que la institución familiar es esencial en el desarrollo de la humanidad y que todos los gobiernos tienen la obligación de ayudar  fomentar el bienestar de la familia.

El eurodiputado Jaime Mayor Oreja puso el dedo en la llaga cuando afirmó que la crisis actual más que económica es una crisis de la persona y la persona es la familia. Nos inunda un relativismo exacerbado que nos va a llevar irremediablemente a posturas radicales como se está viendo ya en algunos países europeos donde avanzan los extremismos de la derecha y de la izquierda. (Ver intervención completa)

Carlos Espinosa de los Monteros, presidente de Fraternidad Muprespa, destacó, que desde su experiencia profesional, las personas que tienen su vida personal en orden trabajan mejor y son más productivas. Terminó afirmando que las personas entran en una organización por su aptitud y salen por su actitud.

A continuación hubo una mesa redonda en la que intervinieron varios directivos para contarnos algunas experiencias vividas por ellos, en las que la persona siempre es la protagonista. Los intervinientes, bajo la dirección del periodista Francisco García Cabello, fueron: Juan Manuel Cruz de Acciona; Iñaki Cebollero de Atento; María Paramés de Bankinter; Silvia Ruiz de Banco Santander; Francisco Valencia de Linea Directa; Félix Alarcón de Wolters Kluwer; y, Stephanie Zweifel de másHumano.

FAMILY BUSINESS SCHOOL

Las capacidades, habilidades directivas… se pueden trabajar  en una Escuela de Negocios pero donde realmente se aprenden es en la Familia. Llevo en el mundo de la empresa muchos, muchos años, los mismos que casado. Las dos fechas coinciden. Fue todo simultáneo: trabajo y boda. ¿Se puede pedir más? Esto es lo que me da una cierta “autoridad” para hablar del tema. Además tengo que decir que la familia (misma mujer + seis hijos) siempre fue para mí una empresa, la  más importante, la mejor. Esa empresa que, cuando se hacen las cosas con cabeza y corazón, es difícil que quiebre…Nunca te abandona ni te hace un ERE.

Recientemente me encargaron gestionar un proyecto para una Compañía Multinacional de Telecomunicaciones en el que había, entre otras cosas, que definir con todo lujo de detalles doce competencias directivas que iban a conformar la Cultura de Liderazgo. Estas competencias eran: compromiso, comunicación, creatividad & innovación, cambio, iniciativa, desarrollo de colaboradores, orientación a resultados, orientación al cliente, toma de decisiones, capacidad de negociación, trabajo en equipo y visión estratégica. Todas se resumen en una: Liderazgo.

Para empezar a desarrollar el trabajo, se me ocurrió echar un vistazo atrás y recordar lo mucho que aprendí en las empresas en las que había trabajado (El Corte Inglés, Unilever, Johnson Wax y Sanitas) y todo lo que había leído, escuchado y observado de mis jefes, compañeros y colaboradores. Pero, como en un acto reflejo, se me vino a la cabeza algo que, sin duda, era bastante obvio: mi experiencia familiar. ¿No había sido en mi familia, con mi mujer y mis seis hijos, donde ejercí con más dedicación el liderazgo? ¿Dónde había  experimentado y vivido estas competencias directivas con más protagonismo? En ningún sitio como en mi familia que, sin duda, fue mi mejor Escuela de Negocios. Lo que aprendía y descubría en casa lo llevaba al trabajo y viceversa. Mi familia, también, se benefició de las enseñanzas de mi trabajo.

Hoy me voy a referir solo a cinco de estas doce competencias/habilidades, y lo voy a hacer desde la perspectiva familiar. Otro día, si me encuentro con ganas e inspiración, a lo mejor, me meto con las restantes que también son muy didácticas. Lo haré de forma muy resumida, dando solo una ligera pincelada.FANOC

Trabajo en equipo. ¿Alguien se puede imaginar una familia, con varios hijos, sin trabajar en equipo? A mi no me cabe en la cabeza. De forma natural, hay que descubrir los puntos fuertes de cada uno para que puedan responsabilizarse de aquellos trabajos para los que están más capacitados. Asi, por ejemplo, al que se le da bien la plancha, a planchar. De la misma forma con la limpieza, los cacharros, la lavadora, los zapatos, la cocina… Solo con la mentalidad de que o trabajamos todos o esto no sale, se consigue de manera muy natural formar un equipo. Una familia no es papá, mamá  y los niños. Una familia es Jaime, Valle, Ana, Javier, Laura, Ignacio, Paloma, Cristina…. todos  responsables de una tarea común.

Comunicación. ¿Pero es posible sacar adelante a un equipo sin hablar? La televisión, obviamente, no debe ser la pieza central del salón. Normalmente hay poco tiempo para el encuentro. Entre colegios, universidades, trabajo, amigos…  Hay que buscar esos momentos en los que todos podamos contarnos cosas. Generalmente la cena es una buena ocasión. Hablar, hablar, hablar, este es uno de los secretos del éxito de una familia y/o empresa. La comunicación en dos planos: la individual, que tiene enorme valor y, la grupal. Tanto la salud de la familia como la del trabajo se fortalece cuando la conversación ocupa un lugar destacado.

Gestión del cambio. Sin avanzar, la familia no madura. El que no avanza, retrocede. Te quedas en el pasado. El ver las cosas solo con la perspectiva propia no abre ventanas, las cierra. Por eso es necesario ir adaptándose a las nuevas circunstancias sin perder de vista lo esencial, los valores, la cultura…  Una familia debe ser moderna, actual, dinámica y eso requiere actualización. Incluso a veces hay que romper… romper con la rutina que es mala compañera. Con varios hijos la oportunidad del cambio está garantizada. Todos opinan, todos generan ideas, hay “brainstorming” permanente y esto enriquece muchísimo.

Capacidad de negociación. De la misma manera que en el mundo laboral hay múltiples ocasiones para la negociación, en la familia ocurre lo mismo. Hoy las viviendas son pequeñas, hay que compartir muchas cosas entre los hermanos, por ejemplo  el dormitorio. ¿Dormimos con la ventana abierta o cerrada? ¿Se puede fumar o no? ¿Puedo leer con la luz encendida o no? Tantas y tantas cosas… pero todas negociables. Solo hay una tele y somos varios ¿Qué programa vemos? Negociación permanente… ¿No es una magnifica oportunidad para experimentar la sensación del “win to win” que explica Stephen R. Covey?. Hoy tu, mañana yo, esta es la regla del juego.

Desarrollo de colaboradores. “¿Tú eres el hermano menor? Se te nota, estás muy espabilado”. Esta es una frase típica que se oye en familias numerosas. Es normal, los mayores enseñan a los pequeños. Autentico desarrollo de colaboradores. Enseñas a tus dos hijos mayores y ya no tienes que hacer casi nada. Estos serán los maestros de los demás. Es una formación en cascada que funciona a la perfección. No se trata de quitarte obligaciones sino de delegar para que el aprendizaje fluya… El sentirse “mentor” compromete mucho.

Como se puede ver hay competencias que nos llevamos “puestas” al trabajo. Las aportamos en nuestro CV de forma natural. Nuestras empresas no tiene que invertir dinero en enviarnos a un curso de “Habilidades Directivas”. Es mejor emplear el dinero en otras cosas. Esta es la razón por la que las organizaciones deberían hacer mucho más por LA FAMILIA. No basta con programitas de “conciliación”, lo importante es tomar conciencia y desarrollar culturas corporativas que amparen a esta institución que tan necesaria es para una sociedad que está perdida.

Del 25 al 27 de Mayo se va a celebrar el Congreso Mundial de las Familias, en el Palacio de Congresos de Madrid. Es una buena oportunidad para enviar a algún miembro del Comité de Dirección para que conozca de cerca las nuevas tendencias.