RRHH ¿Somos imprescindibles?

David Packard, cofundador de Hewlett Packard, nos legó una frase controvertida: “El marketing es demasiado importante para dejarlo exclusivamente en manos del Departamento de Marketing”. Esta frasecita ha traído de cabeza a muchos profesionales del sector. ¿No se tenia confianza en ellos? ¿Estaban estancados en un marketing excesivamente tradicional? ¿No salen ideas nuevas? ¿Más de lo mismo?. Yo que no pertenezco al gremio de los marketinianos, aunque me identifico mucho con ellos, me pregunto si en Recursos Humanos no nos pasa algo parecido.

La duda que sobrevuela en algunas organizaciones, es si ¿la Gestión de Personas es demasiado importante para dejarla exclusivamente en manos del Departamento de Recursos Humanos?. Sin duda es una pregunta con miga y que yo me formulo con frecuencia, sobre todo después de leer, ver y escuchar lo que se dice acerca de la función en estos tiempos de crisis. Mi percepción es que seguimos hablando el mismo lenguaje de hace veinticinco años. Hay poca innovación y se repite de forma machacona lo que ya casi todos sabemos. Todavía no nos hemos dado cuenta que el mundo del trabajo, está dando, si es que no lo ha dado ya, un cambio vertiginoso y que no valen métodos clásicos para situaciones nuevas. No se trata de una época de cambio sino de un cambio de época. Seguir hablando de que la comunicación interna es clave en las organizaciones es una obviedad, como lo es decir que hay que innovar o que hay que estar alineados con el negocio. ¡Pues claro! Solo faltaría que nuestro trabajo estuviera “desalineado”. Nunca se han hecho tantos cursos sobre liderazgo con tan poco resultado. ¿Qué razón hay para que la mayoría de las empresas no generan puestos de trabajo? Pues que faltan ideas. La manera más fácil de gestionar una crisis es reducir la plantilla, pero no es la forma más creativa. Hacer lo que hace todo el mundo no es original.

El otro día hablaba con la directora de Recursos Humanos de una conocida compañía y me decía: hemos reducido un 20% la plantilla, no hacemos selección de personal, la formación está de capa caída por falta de “budget”… Ya no se como rellenar mi jornada de trabajo. Según me hablaba, pensé para mis adentros: “que oportunidad de oro” para hacer grandes cosas sin presión, con serenidad. Como decía Robert Fritz: “La persona genuinamente creativa sabe que toda creación se logra trabajando con restricciones. Sin restricciones no hay creación”.

el mejorHay una obsesión casi enfermiza por estar en la “lista de los mejores”. Existen premios y trofeos para todo. El más influyente, el mejor del sector, el más conciliador, el super responsable de RSC…. No somos conscientes de que los premios nos los tenemos que ganar dentro de la empresa para la que trabajamos, con el reconocimiento por parte de nuestros superiores y colaboradores, a un trabajo bien hecho, aportando ideas y soluciones innovadoras, rompedoras, ilusionantes, intentando que la vida laboral de las personas no se convierta en una pura rutina. Nuestra obligación es facilitar la creatividad de la gente y esto solo se consigue con un nuevo estilo de liderazgo. Solo desde la serenidad se puede ser creativo.

Uno lee noticias en la prensa que le dejan perplejo, al menos a mi. Esta semana las revistas especializadas se han hecho eco de que Unilever y la escuela de negocios ESADE han creado el Sustainability Day para mostrar a las nuevas generaciones y futuros líderes de las compañías que el crecimiento económico es compatible con la sostenibilidad. Simultáneamente los medios, también dan cuenta de que el presidente de Unilever España, ha sido detenido y acusado de espiar a sus trabajadores. Junto a su presidente ha sido arrestada la mano derecha de la directora de recursos humanos de Unilever, y la propia directora fue ya detenida el pasado año como implicada en la primera fase de la “Operación Pitiusa”. ¿A que es sorprendente que Recursos Humanos trabaje por la sostenibilidad y al mismo tiempo haga espionaje? Son muchas incongruencias… Y que conste que lo de Unilever me da mucha pena, trabajé en esa compañía como Director de RRHH durante trece años y guardo muy buenos recuerdos…

Antes de empezar a generar ideas revolucionarias, rompedoras… ¡Ojala hubiera muchas!… lo primero que tenemos que hacer es definir los “valores” propios de esta maravillosa función que se llama Recursos Humanos. Yo me apunto a la humildad, sencillez, generosidad, ejemplaridad, laboriosidad, serenidad…. Y para entrar en materia técnica recomiendo un rastreo por el mundo 2.0 y empezar a buscar a esas personas que ya están desarrollando nuevas ideas. A titulo de ejemplo hoy te voy a recomendar tres artículos , de entre los muchos existentes en la red , por si te pueden dar alguna pista:

Las Competencias son Cuestión de Rango @jmbolivar

♦ Rumbo a la gestión 2.0: las 5 Dimensiones @Ander73

Diez recetas para matar la innovación @jmegias

Las organizaciones sólo aprenden a través de individuos que aprenden. El aprendizaje individual no garantiza el aprendizaje organizacional, pero no hay aprendizaje organizacional sin aprendizaje individual (Peter M. Senge)

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Yo sobreviví a un ERE…

Cuando compartes el tiempo con gente que te ayuda a pensar, las ideas fluyen de manera natural. Regresaba en el Alaria desde Murcia, donde había impartido una sesión de trabajo a cuarenta directivos en el Foro Empresarial de la Región de Murcia. Ya sabes, el tren es muy cómodo… pero cuando llevas un tiempo sentado necesitas estirar las piernas.

Salí a la plataforma, donde teóricamente tienen que ir los “adictos al teléfono móvil” ¡Que molestos son!, y me encontré con Juan, un joven que estaba tomándose un bocadillo. Entablamos conversación. Después de contarnos mutuamente lo que hacíamos cada uno, me explicó que acababa de sobrevivir a un ERE. A pesar de haberse “salvado”, no estaba contento ¿cómo iba a estarlo? Un buen número de compañeros se habían quedado sin trabajo y la mayoría de ellos sin expectativas de volver a encontrar otro. Además, el ambiente en su empresa no podía ser peor.

EmprendimientoSe habla mucho de emprendimiento, me decía Juan, pero seamos realistas ¿es tan fácil hacerse emprendedor, como dicen? Vivimos un momento muy incierto, confuso y sin ideas. Caminamos, pero ¿hacia dónde? Todo el mundo dice, que si te haces autónomo, tendrás muchas posibilidades de sobrevivir, pero la realidad es que conozco a varios que lo están intentando y mueren en el intento. Aun teniendo buenas ideas, no son capaces de vender. La mayoría de los potenciales clientes, tienen la misma respuesta: “buen producto, me gusta” pero… ahora no podemos gastar. Ya sabes, la crisis…

Mira, me seguía diciendo Juan, ahora en mi empresa nadie entiende para que tenemos Departamento de Recursos Humanos. No hay selección, porque la plantilla está congelada. Los salarios no se tocan, ya que tenemos que seguir siendo competitivos. La formación brilla por su ausencia por falta de presupuesto. La comunicación es escasa, irrelevante y poco creíble. Además, a los que hemos tenido la suerte de sobrevivir al naufragio, nos toca trabajar el doble. Tenemos qué hacer nuestra tarea, más las tareas de los que ya no están y encima  hay que crecer un diez por ciento ¿no te parece todo como surrealista?

Entendí perfectamente el estado de ánimo de mi compañero de viaje. Las cosas no están para demasiadas alegrías, ni filosofías, pero debía enviarle algún mensaje positivo para ver sí le subía un poco la adrenalina  El lunes, estaba a la vuelta de la esquina y no podía seguir con la moral, el ánimo, el espíritu por los suelos. Le pregunté ¿Juan, no ves nada que te pueda dar una mínima señal de esperanza? Y es aquí donde empezamos, entre los dos, a generar algunas pequeñas ideas que nos permitieron ver el panorama de forma más constructiva. He aquí cinco de nuestras reflexiones:

Superviviente♦ Puesto que soy “superviviente”, sería bueno que fuera uno de esos impulsores que toda organización necesita en horas bajas. ¿Para qué hablar de lo malo, si la historia es irreversible? ¿Qué conseguimos sintiéndonos víctimas? Tal vez lo más recomendable seria cortar por lo sano macutazos inútiles,  que no conducen a nada y que solo sirven para enrabietar más a la gente. El pesimismo contagioso es una epidemia muy peligrosa. Las empresas están llenas de gente con “virus”.

♦ Otra buena cosa, le sugerí a Juan, sería que, la proactividad fuera el “santo y seña” de esta nueva etapa que nos está tocando vivir. Si no hay comunicación por parte de la dirección de la compañía, vamos a intentar que exista por la nuestra. Piensa que hay cientos de respuestas para preguntas que nunca se han hecho. Preguntar es muy sano, da pie a cambiar la comunicación por la conversación. Y cuando esto ocurre, empieza a surgir de forma muy espontanea una relación personal que siempre da buenos frutos.

♦ Hacerle ver a la gente que la “globalización” y las nuevas tecnologías son fantásticas, pero que también tienen sus servidumbres. Ambas nos han generado una nueva forma de vivir que exigen un cambio en la manera de pensar y ver el mundo. La incertidumbre se ha convertido en nuestra compañera de viaje. De un viaje largo, muy largo… Por eso, es hora de dar el salto y asumir que ya nunca las cosas van a ser iguales. Si no lo ves así, es que no vives la realidad.

Dinero-congelado3♦ Trabajar sin formación o con salario congelado, es muy poco atractivo. Ya lo sé. Por eso,  es el momento de buscar alternativas a esa motivación que te falta. ¿Te has parado a pensar, que puedes hacer por ti mismo? Si no buscas el ideal de tu vida ¿quién lo va a hacer por ti? Ha llegado el momento de plantarse, de romper con la autocomplacencia. Es la hora buscar la dualidad “trabajo-disfrute”, la oportunidad de crecer en aquello que te ilusiona. ¿Cuál es tu sueño? ¿Qué te impide alcanzarlo? ¿Qué necesitas? Ponerte en marcha, no significa dejar tu trabajo actual, pero si explorar en paralelo otras alternativas que te permitan encontrar lo que realmente buscas.

♦ Por ultimo hablamos sobre el compromiso, la implicación, el “sentir los colores”. Aquí sí que le di mi opinión con toda claridad y rotundidad. Tú no trabajas, le dije, “en” la empresa X, sino que lo haces “para” la empresa X. La diferencia es sustancial. Si tu empresa no es capaz de generar confianza ¿porque te va a pedir, a cambio, compromiso? Hay que ser muy buen profesional, si se puede el mejor, pero dejándose de falsos “tabúes” y paternalismos. Desconfía de esas empresas que tienen a gala la fidelización del “talento”. Aun peor, de esas otras que hablan de “retención”. No hay que retener a nadie. La libertad es un don maravilloso.

Bueno como ves, un viaje en tren da para muchas reflexiones y sobre todo para hacer amigos. He quedado con Juan la próxima semana para seguir nuestra conversación, con el propósito de profundizar en esas cosas que pueden ser útiles para un “superviviente de ERE”. Si sacamos más conclusiones, te las contaremos.

¿Me ayudas a resolver el caso?

El trabajo colaborativo es una de las mejores herramientas para generar nuevas ideas , innovar, compartir conocimiento, ayudar a resolver un problema, crear equipo… Si tienes espíritu de colaboración tal vez me puedas ayudar en este caso:

Se acababa de jubilar Nicol Lavel, el que fue durante algo más de veinte años el máximo ejecutivo del Grupo STANFORDLIFE, y el Consejo de Administración del Grupo decidió pedir a una acreditada firma de headhunting la búsqueda de un CEO. El perfil que buscaban era el de un/una candidato/a que reuniera entre otras las siguientes características: vitalista, dinámico, jugador de equipo, acostumbrado a dirigir en los pasillo más que en el despacho, lejos del “ego-manager”, visionario, estratega, buen planificador y con estabilidad familiar y sobre todo con un sentido ético de los negocios.

El perfil no era fácil y la búsqueda se alargó más de lo previsto. Al final se consiguió atraer a un magnifico candidato que después de duras negociaciones aceptó el puesto.

Se llamaba Steve McEnroe, canadiense, casado y con una hija. Su incorporación fue muy bien recibida tanto en el Grupo como en los medios financieros. Tenía 45 años y había hecho una carrera muy brillante en los sectores de servicios y de consumo. Hombre muy culto, campechano y con tanta pasión por el trabajo como por su familia. Su último éxito en la anterior compañía había sido lanzar una gama nueva de productos de aseo personal para hombres que arrasó el mercado y dio una gran imagen de marca a la compañía. Sus empleados le admiraban por su coherencia y estilo “elegante” de liderar. Había introducido importantes medidas para conciliar el trabajo y la familia lo que provoco un incremento del índice de productividad del 12%. Los empleados estaban comprometidos y la rotación y absentismo se habían reducido considerablemente.

Ahora empezaba de nuevo en otra compañía del sector servicios. Como CEO le tocaba dirigir a todo el GRUPO STANFORDLIFE, que estaba compuesto por seis compañía que operaban en mercados distintos aunque el sector era el mismo para todas. Nada más llegar organizó varios desayunos de trabajo, los primeros con los Consejeros Delegados de cada una de las compañías del Grupo, y luego con el resto de empleados. Tenía mucho interés en conocer de primera mano el ambiente de trabajo, la cultura, los problemas de la gente, los valores, los factores de éxito y de fracaso, la relación con los clientes, la calidad y el servicio. También era frecuente oírle preguntar, ¿Qué habéis hecho nuevo este mes, este trimestre…? A un administrativo le preguntó ¿cuándo fue la última vez que te equivocaste? ¿Que pasó?

Transcurrieron varios meses y Steve se fue introduciendo en el negocio y cogiendo las riendas del día a día. Rápidamente percibió algunas señales de que algo no funcionaba como a él le gustaría.

Los Consejeros Delegados de las seis compañías del grupo eran: Roger Stall, que dirigía una compañía de loterías y juegos; Bernard Cast, era el responsable de un parque de atracciones; Mary Simon, se encargaba de una red de hoteles; Helen Picold, dirigía un complejo de golf de alto standing; Michael Freesh, estaba al frente de una cadena de fastfood y Fátima Mourinho, acababa de hacerse cargo de una empresa de alquiler de coches. Todos ellos se habían incorporado al grupo recientemente. El más veterano era Bernard que llevaba tres años. Todos se habían encontrado una situación a la que se acomodaron rápidamente excepto Fatima que también se dio cuenta de que había algunas cosas que se podían mejorar.

Todos ellos fueron confirmados en el puesto y Steve rápidamente se los ganó. En un Comité de Dirección se tocaron algunos temas que dieron lugar a que Steve encargara a “People & Profit”, conocida firma de consultoría estratégica, un estudio para ver qué cosas estaban condicionando la cultura corporativa.

Los consultores empezaron su trabajo, hablaron con mucha gente y obtuvieron gran información. De todo, destacaron estos puntos que fueron comentados por varias personas:

♦ En una entrevista a un diario financiero uno de los Consejeros Delegado, había afirmado: “El estrés no existe sí té fijas objetivos alcanzables. Mis colaboradores deben ser honestos, y cuando llegan al límite, lo tienen que reconocer.  Han de ser íntegros y transparentes, tener una dedicación total, de ocho de la mañana a ocho de la mañana del día siguiente, y dar ejemplo respetando a sus empleados”.

Sus colaboradores se enteraron de lo que pensaba su jefe al leer la prensa ya que nunca les había dicho nada al respecto.  

♦ Otro directivo había redactado un código de ética que permitía ser consejero de una compañía proveedora a un empleado siempre y cuando este lo comunicará por escrito a la Dirección de la Compañía.

Un día un directivo aceptó un cargo de este tipo, sin retribución alguna, excepto una pequeña dieta por asistir a los consejos, pero no lo comunicó por escrito. Después de dos años, y ya cesado de ese consejo, fue despedido de forma fulminante por haber faltado, supuestamente, al código de ética.

♦ También escucharon un comentario que tenia por protagonista a un director general que para comprometer, involucrar y motivar a su equipo les enviaba de vez en cuando algún regalo “extra” como reconocimiento a su aportación al logro de sus objetivos. Estos regalos no estaban contemplados en las políticas de Recursos Humanos del Grupo y consistían en viajes, ordenadores, pago de los gastos de gimnasio de alto standing, etc…

♦ Una Consejera declaraba en una conferencia en una prestigiosa escuela de negocios, para poder cenar con mi familia he aprendido a no perder ni un minuto de mi tiempo y a respetar el tiempo de los demás”

♦ Un caso bastante significativo era el de otro director general que le gustaba ser siempre el centro de todo, un “ego-manager” cuya principal habilidad directiva era hacer que los miembros de su equipo siempre estuvieran enfrentados “porque con ello yo siempre aprendo y saco información muy útil para mí.” El decía que había descubierto el modelo de “gestión por el conflicto”. Las tensiones se transmitían a toda la organización. Siempre superaba los objetivos del plan anual de negocios y había conseguido una empresa muy solvente.

♦ Unos años atrás, vino una orden de la central europea, en la que se comunicaba que por razones políticas, operativas y de negocio se tenía que cerrar un centro de trabajo en uno de los países en que operaba el Grupo STANFORDLIFE. El director de ese centro se reunió rápidamente con su equipo para analizar si la decisión era correcta ya que  el mencionado centro era muy productivo y sus resultados eran muy buenos. Llegaron a la conclusión de que no se debía cerrar y así lo comunicaron a la central, pero esta dijo que la decisión estaba tomada. No supo convencer y tuvo que aceptar la decisión del cierre.

Steve McEnroe escuchó con mucha atención todo lo que los consultores le explicaron e incluso se encerró unos días en su despacho para estudiar con detenimiento el informe que le habían presentado. Llego a la conclusión de que había que empezar un rápido proceso de transformación y cambiar muchas cosas.

Con esta pequeña información ¿Qué tres recomendaciones harías al CEO para definir los nuevos valores de STANFORDLIFE, dando así el visto bueno a una nueva cultura corporativa?

Tus aportaciones me servirán para escribir un nuevo post. Gracias