Hay ocasiones que son únicas en la vida. Una de estas, la viví el pasado 15 de Marzo en Madrid. Un grupo de personas que nos habíamos conocido a través de Twitter decidimos conocernos personalmente. Nos unían dos cosas: nuestra vocación por el mundo de la gestión de personas y nuestra pasión por las nuevas tecnologías, en especial por las redes sociales. Todo fue dicho y hecho. Rápidamente se abrió una página en Facebook y empezamos a caminar…
Cita a las 14:30 en O´pazo de Lugo para almorzar y tener el primer contacto. Caras que se nos hacían familiares por haberlas visto en foto pero que en la realidad cobraban especial protagonismo y toda su viveza. Saludos, abrazos y conversación. Si, conversación que nos hizo adentrarnos más en esa nueva experiencia que estaba
comenzando a fraguarse y que al final de la tarde sería una realidad. Cada uno contaba su historia. La mayoría procedíamos del mundo de los Recursos Humanos pero también había gente de marketing, publicidad, tecnología, lo que daba más riqueza al encuentro. Queríamos hablar del mundo de las personas en las organizaciones pero con una visión amplia no ceñida al tradicional papel de siempre. Nuevas ideas, frescura, ruptura con algunos estereotipos, visión diferente, experiencias distintas… Teníamos ganas de hacer algo que fuera verdaderamente rompedor. Y así fue. La comida fue ese primer momento agradable para dar los primeros pasos. Cuarenta personas en torno a la mesa con unas expectativas parecidas pero con matices diferentes. La diversidad de puntos vista es lo que da riqueza a un grupo que empezaba a dar sus primeros pasos en torno a una idea nueva “Personas & Tecnologías”.
Al terminar el almuerzo y ya conociéndonos un poco mejor fuimos al encuentro de los que se unían a la merienda en el Rafael Hoteles. Esto ya fue la explosión de una vivencia difícil de olvidar. Setenta personas habían decidido conocerse y poner sus inquietudes en común. En torno a la cerveza y el vinito español fuimos conociéndonos charlando, contrastando puntos de vista, a veces distintos, pero con ganas de ir juntos. Gente venida de Málaga, Bilbao, Valencia, Zaragoza, Barcelona, Burgos, Guadalajara… con la ilusión de encontrar físicamente a los que habíamos conocido virtualmente. De verdad, fue una experiencia fascinante. Y todo empezó por un encuentro en la red, hablando de Recursos Humanos, que con la iniciativa del aglutinador, Cesar Martínez Dalmau, se hizo realidad.
Alguien todavía duda de la eficacia de las Redes Sociales, pero este es un ejemplo vivo, muy vivo de lo que se puede conseguir. Amistad, trabajo, sinergias, experiencia, conocimiento, diversidad… y muchas cosas más. Movimientos espontáneos que nacen con toda la fuerza y las ganas de conocer a gente nueva con vivencias distintas y enriquecedoras. Es el poder del trabajo colaborativo que tantos frutos da. Conocer para compartir, esta es la regla de oro. Si sumamos el conocimiento y la experiencia de todos,estamos lanzando una plataforma muy potente capaz de tener voz propia en el sector en el que nos movemos.
Cuando en un grupo como este, el llamado #RRHHMad, hay gente sana, con espíritu joven, ideas frescas e innovadoras, dispuestos a compartir y unir, con visión y objetivos
claros, con deseos de que su voz sea escuchada, no hay barrera que se pueda interponer. Esta es la dimensión de lo difícil pero posible. Es el puro reto de gente que tiene ganas de hacer un cambio que posicione a la persona en el lugar que le corresponde. Personas que consiguen resultados en las organizaciones, que hacen generar riqueza. Aquí es donde #RRHHMad quiere ser determinante.
Se planea un nuevo encuentro y este si que será un encuentro “sideral”, para el próximo mes de junio. Entonces, seguro que ya habremos avanzado y podremos contar con objetivos claros que nos hagan ponernos a trabajar para dar vida a ese proyecto tan ilusionante llamado #RRHHMad. Ganas no faltan y gente dispuesta, tampoco. ¡A por ello!
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