Por el bien de Andalucía vota con la cabeza

Hemos asistido a tres debates televisivos. Uno por La1 de RTVE y otro por Canal Sur. Según la mayoría de las encuestas post debate, podemos afirmar que la ganadora de los mismos ha sido Macarena Olona. Esto no significa mucho teniendo en cuenta la volatibilidad de los votantes, pero si da una señal de optimismo que esperemos se confirme el próximo domingo, 19 de junio.

¿Qué conclusiones he sacado yo de estos debates? Pues he sacado varias y variadas. La primera el bajo nivel, en general, de los debatientes. La segunda, la mucha hipocresía que reina en algunos partidos, porque da risa oír a Juan Espadas, candidato por el PSOE (poco de español y menos de obrero). Este señor que ha sido durante los mandatos de Manuel Chaves y José Antonio Griñan colaborador de ellos durante la época donde se dio el mayor caso de «desfalco organizado» de la democracia y que aún se permita hablar de corrupción, parece surrealista. Pero así se las gasta este partido que tacha de «ultra» a VOX cuando ellos están gobernando con el apoyo (más que apoyo, con el mandato) de los herederos de ETA, los comunistas y los separatistas. Esto sí que es ser ULTRA. No sigo hablando del PSOE, porque todos mis lectores ya saben que su presidente nos lleva de manera acelerada a la bancarrota económica y moral.

Hoy hemos conocido la noticia de que la vicepresidenta (Monica Oltra) de un gobierno presidido por el PSOE, el partido liderado por Pedro Sánchez, ha sido imputada por un delito de lo más repugnante entre los más repugnantes. Quienes la sostengan- feminismo oficial incluido- son igual de repugnantes.

El resto de los intervinientes, Juanma Moreno Bonilla (PP), Juan Marín (Ciudadanos), Inmaculada Nieto (Por Andalucía) y Teresa Rodríguez (Adelante Andalucía) dejaron algunos destellos de lo que sueñan hacer. Teresa Rodriguez utilizando una frase de Woody Allen, defendió que se enseñe sobre masturbación en los colegios a niños de 10 años. Padres, ya sabéis lo que os espera. Inmaculada Nieto, siguiendo la filosofía del «panaché de partidos» a los que dice representar, también dejó claro que las «leyes de género» son intocables y como buena comunista dejó destellos del ideario stalinista. Juan Marín, para seguir en la poltrona se agarró al brazo de Juanma Moreno, que no del PP, y defendió como lo ha hecho siempre su partido (Ciudadanos) sus simpatías por el mundo LGTBI amen de hacer muy bien las torrijas, que seguramente serán el producto estrella de su nuevo negocio «Torrijas Marín«.

Y de Juanma Moreno ¿Qué? Pues la verdad es que se parece un poco a Pedro Sánchez, todo lo ha hecho bien. No hay errores, todo ha salido a la perfección. En su campaña, igual que hizo Alberto Núñez Feijoo en Galicia, no aparece el PP solo destaca la imagen personal de Juanma, hasta tal punto que muchos votantes el día 19 de junio buscaran la papeleta de J. Moreno y no la encontraran. Conozco a varios andaluces que me han comentado que no olvidan el trato de favor dado al sindicato socialista UGT al permitir a esta organización sindical que devuelva los 40 millones de euros que debía mediante subvenciones sin justificar durante 15 años. En el debate le hicieron varias preguntas que no contestó ¿por qué? ¿Con quién va a pactar si fuera necesario para gobernar?

Dejo para el final a Macarena Olona, de la que han dicho todo tipo de falsedades. Empezaron por denunciar su empadronamiento en Salobreña, asunto que la Junta Electoral se encargó de aclarar. Luego la acusaron de no tener ninguna experiencia en gestión, como si Felipe González o José Luis Rodríguez Zapatero hubieran tenido experiencia antes de ser elegidos presidentes del gobierno. ¿Qué sabia de gestión Juanma antes de ser presidente de la Junta de Andalucía? El mantra de la gestión ya no se lo cree nadie. Han seguido un montón de delirios y elucubraciones que no han impedido que Macarena llenara las calles y las plazas en su campaña.

En los debates entró de lleno en la «guerra cultural«, que es la que está haciendo tanto daño a nuestra sociedad. No profundizo en cifras porque no quiere engatusar, como hacen otros, a los votantes con promesas que nunca se cumplen. Decir que vas a abrir tres hospitales, que vas a reducir al 10% el desempleo, que vas a inaugurar cien nuevas escuelas, que vas a bajar la inflación al 2%, son las promesas fáciles, pero que se hacen solo para impresionar a la gente. Pero lo más importante es regenerar una sociedad, cuyos valores y principios, van a la deriva. Aquí hay que impulsar el derecho a la vida, desde el inicio hasta el final. Hay que romper la cultura del descarte. La ideología de género es lo más contranatura que pueda darse en una sociedad madura. El feminismo radical, casposo y trasnochado que se carga de un plumazo la «presunción de inocencia» y que solo representa a una minoría de mujeres. Una ecología elevada a rango de religión que solo consigue que las empresa hagan buenas campañas de marketing a costa del calentamiento global. Un animalismo que convierte a los animales en mascotas y protege los «huevos de águila real» mientras mata a los seres humanos concebidos en el seno materno. En fin, para que seguir… Macarena no promete cifras, promete regeneración cultural. Todo ello la lleva a actuar a contracorriente, por eso es «ultra».

Si de verdad quieres un «CAMBIO REAL» solo tienes un partido que te lo ofrece. Ese partido se llama VOX y si le votas, estate seguro que no te va a defraudar. Macarena, finalizo el último debate diciendo: «Vengo con hambre de cambio, prosperidad y esperanza para Andalucía«.