Los EGOS machacan el trabajo en equipo

Hace unas semanas, el entrenador del Barcelona Club de Futbol, al terminar el partido con el Rayo Vallecano (empate) declaró a los periodistas: “Los egos matan el éxito de un equipo”. Esta sincera confesión de Hansi Flick, me ha hecho pensar mucho sobre este tema, que está a la orden del día. Lo he vivido con intensidad en alguna de las organizaciones en las que he trabajado o colaborado.

Estos días, siguiendo la prensa diaria, observo con preocupación que los “egos” están siendo el pan nuestro de cada día. Veamos algunos ejemplos:

Xabi Alonso, entrenador del Real Madrid, según escribe Rafa Sauquillo en el diario Marca el pasado 23 de septiembre, desde que Rodri se llevo el balón de oro, el rendimiento de Vinícius fue decreciendo, pero su “ego” fue aumentando.

Juliette Binoche, actriz francesa, declara en el diario El Mundo el 19 septiembre que “vivimos en un mundo de locos, de “egos” crueles y horribles. Es urgente reubicarnos con el arte. La esperanza de la creación

Juan Cruz Ruiz, en su libro “Egos Revueltos” cuenta que, en la reunión de un grupo de escritores, la mujer de Ernesto Sábato escribió en un papel “hablad de él, que se está deprimiendo” y lo pasó uno a uno.

En cualquier grupo aparece siempre aquel que necesita atraer la atención y ser, como decían nuestras abuelas, el novio en la boda y el muerto en el entierro.

Un titular reciente del periódico El Mundo, decía con letras muy grandes: “Lucha de “egos” y 100 millones perdidos, refiriéndose al caso del ciclista Juan Ayuso.

A propósito del ciclista, Gianetti pierde la partida y su “ego” se siente atacado, por eso en los últimos meses se ha dedicado a alimentar las polémicas…

Estamos invadidos de “egos”. En política, los casos son tan frecuentes que parece como algo normal. El otro día Calixto Bieito (director de escena) decía “La idea del mal va cambiando, igual que la moral y la empatía”. Nos hemos acostumbrado a ver el mal con indiferencia, como si lo malo fuera bueno. Cuánta hipocresía. Nos vamos acostumbrando a lo soez como si fuera la verdad. ¡Cuántos políticos les deben su fama a las siglas de un partido¡ Muchas personas que se dedican a la política aun no se han dado cuenta que su principal tarea es servir a los demás (compañeros y ciudadanos) y no medrar.

Todos nacemos con nuestro “ego” en el ADN, pero la diferencia entre los que han entendido de que va la cosa y los que no lo han entendido es que unos pasan por la vida dejando poso y los otros dejando quina.

Pero al final ¿Qué es el “ego”? Es la imagen mental que una persona tiene de sí misma, muchas veces inflada o defendida para sentirse valiosa o superior. Está asociado con el orgullo, la autodefensa y la necesidad de reconocimiento.

¿Se puede superar el “ego”? Por supuesto que sí. Depende de uno mismo… ¿Cómo? Conociéndose mejor. Reflexionando sobre los propios pensamientos y emociones. Analizando actuaciones. Pidiendo feedback. Reconociendo errores. Dotándose de una fuerte dosis de humildad. Ayudando a los demás. Como decía un autor, cuando percibas los aplausos del triunfo, que suenen también en tus oídos las risas que provocaste con tus fracasos.

Termino con la oportuna frase de Hansi Flick:  “Los egos matan el éxito de un equipo”.

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