Enemigos del aprendizaje

Hace ya unos años, en mayo de 2009, tuve la enorme suerte de asistir a un curso que impartía Julio Olalla. Repasando papeles antiguos he recuperado algunas notas que tomé. Todo muy esquemático, pero suficiente para retomar y hacerme pensar.

Julio nos puso un ejercicio que él denominó “Enemigos del aprendizaje” y aquí te dejo a modo de flash algunas “perlas” que tal vez te puedan ayudar a reflexionar:

  • Tenemos que aprender a decir algo.
  • Hay que vencer la incapacidad de admitir que no sé.
  • No sabemos que no sabemos (ceguera cognitiva)
  • No tengo tiempo.
  • Deseo de tener todo claro todo el tiempo.
  • Excluir el mundo emocional como espacio de aprendizaje.
  • Excluir el ámbito del cuerpo.
  • La gravedad. Cuando sabes algo te cambia la voz (arrogancia).
  • La trivialidad. Todo es una broma (solo me rio del otro).
  • Hay mucho temor a reírse de uno mismo. Buscamos presas.
  • La adicción a la respuesta. No tengo preguntas.
  • El no dar autoridad para que me enseñen.
  • Vivir juzgando todo el tiempo.
  • No tener preguntas sobre nuestras preguntas.
  • Adicción a lo novedoso (se pierde rigor)
  • Olvidarme de jugar.
  • Confundir “tener opiniones” con saber.
  • Yo no puedo aprender siendo quien soy.
  • Aprender es adquirir información.
  • La desconfianza.

Bueno aquí tienes estos titulares para que tu los desarrolles. También te de dejo el vídeo que la grabé al finalizar una de las sesiones del curso. Merece la pena escuchar a Julio.

Julio es de esas personas que, aparte de tener grandísimos conocimientos, conecta muy bien con la gente. Sus intervenciones son divertidas, profundas, incisivas, reflexivas… Aprendí mucho con él. Sus conocimientos los he podido aplicar cada vez que he tenido oportunidad de hacer coaching.

Día Internacional del Derecho a Saber

En la sociedad actual hay días internacionales para todo, excepto para buscar la Verdad. Si carecemos de una efeméride que recoja mi última ocurrencia, me la invento. No importa, siempre habrá un buen número de seguidores, que no saben exactamente que siguen, pero están dispuestos a convertirse en apóstoles de la causa. 

El pasado 28 de septiembre, se rememoró el Día Internacional del Derecho a Saber. Una jornada que sirve para recordar que todos los ciudadanos tenemos derecho a acceder a la información que poseen las administraciones. A conocer cada rincón de lo público.

La historia de la proclamación de esta fecha como tal, fue realizada por la Unesco en su Asamblea General efectuada en diciembre de 2015, lo cierto es que su historia empieza desde 2002, cuando se le conocía con el nombre de Día del Internacional del Derecho a Saber.

Como dice la Organización Civio, “Este día nos sorprende con una ansiedad y una incertidumbre inéditas en la historia reciente. Con unas pérdidas humanas, sociales y económicas aún difíciles de cuantificar. Con un desconcierto político, institucional y normativo a cuya huella debemos estar muy atentos. Y, en términos de transparencia, con un Gobierno y una Administración General del Estado que recurre por norma las resoluciones que les instan a proporcionar información a la ciudadanía y las decisiones judiciales que le obligan a ello. O, peor aún, que no ejecuta las sentencias

Teniendo derecho a “saberlo todo”, ¿Por qué me cierran las puertas a la información y el conocimiento? En la actualidad en España este derecho está muy cuestionado por parte del Gobierno. Te dejo tan solo tres muestras…

1º.- El Gobierno, durante el confinamiento cerró el Congreso de los Diputados, con lo que los ciudadanos no teníamos acceso a ninguna información pública. Nos enterábamos poco y mal de lo que sucedía. Lo que conocíamos era a través del BOE (hechos consumados) y de ciertos medios, algunos de los cuales dejan bastante que desear en términos de objetividad.

2º.- El Portal de Trasparencia, tiene por objeto ampliar y reforzar la transparencia de la actividad pública, regular y garantizar el derecho de acceso a la información relativa a aquella actividad y establecer las obligaciones de buen gobierno que deben cumplir los responsables públicos.

Pues bien, este portal estuvo cerrado durante el confinamiento (no sé hasta cuando duró el cierre), periodo en el que se tomaron algunas medidas de gran calado sin que los ciudadanos tuviéramos la información oportuna. Una de las medidas adoptadas fue la incorporación del Vicepresidente del Gobierno al Centro Nacional de Inteligencia.

3º.- También durante el periodo de Estado de Alarma, el Presidente del Gobierno, convocaba ruedas de prensa sin preguntas o con preguntas apañadas y negociadas con anterioridad a través del Gabinete de Prensa de Moncloa. La información siempre era parcial e incluso falseando la realidad de lo que estaba sucediendo.

Como veras lo de “saberlo todo” se ha convertido en “manipularlo todo”. Es una cuestión de votos. Nos corresponde a todos nosotros defender este derecho tan básico. ¡DESPIERTA!