Día Internacional del Derecho a Saber

En la sociedad actual hay días internacionales para todo, excepto para buscar la Verdad. Si carecemos de una efeméride que recoja mi última ocurrencia, me la invento. No importa, siempre habrá un buen número de seguidores, que no saben exactamente que siguen, pero están dispuestos a convertirse en apóstoles de la causa. 

El pasado 28 de septiembre, se rememoró el Día Internacional del Derecho a Saber. Una jornada que sirve para recordar que todos los ciudadanos tenemos derecho a acceder a la información que poseen las administraciones. A conocer cada rincón de lo público.

La historia de la proclamación de esta fecha como tal, fue realizada por la Unesco en su Asamblea General efectuada en diciembre de 2015, lo cierto es que su historia empieza desde 2002, cuando se le conocía con el nombre de Día del Internacional del Derecho a Saber.

Como dice la Organización Civio, «Este día nos sorprende con una ansiedad y una incertidumbre inéditas en la historia reciente. Con unas pérdidas humanas, sociales y económicas aún difíciles de cuantificar. Con un desconcierto político, institucional y normativo a cuya huella debemos estar muy atentos. Y, en términos de transparencia, con un Gobierno y una Administración General del Estado que recurre por norma las resoluciones que les instan a proporcionar información a la ciudadanía y las decisiones judiciales que le obligan a ello. O, peor aún, que no ejecuta las sentencias«

Teniendo derecho a «saberlo todo», ¿Por qué me cierran las puertas a la información y el conocimiento? En la actualidad en España este derecho está muy cuestionado por parte del Gobierno. Te dejo tan solo tres muestras…

1º.- El Gobierno, durante el confinamiento cerró el Congreso de los Diputados, con lo que los ciudadanos no teníamos acceso a ninguna información pública. Nos enterábamos poco y mal de lo que sucedía. Lo que conocíamos era a través del BOE (hechos consumados) y de ciertos medios, algunos de los cuales dejan bastante que desear en términos de objetividad.

2º.- El Portal de Trasparencia, tiene por objeto ampliar y reforzar la transparencia de la actividad pública, regular y garantizar el derecho de acceso a la información relativa a aquella actividad y establecer las obligaciones de buen gobierno que deben cumplir los responsables públicos.

Pues bien, este portal estuvo cerrado durante el confinamiento (no sé hasta cuando duró el cierre), periodo en el que se tomaron algunas medidas de gran calado sin que los ciudadanos tuviéramos la información oportuna. Una de las medidas adoptadas fue la incorporación del Vicepresidente del Gobierno al Centro Nacional de Inteligencia.

3º.- También durante el periodo de Estado de Alarma, el Presidente del Gobierno, convocaba ruedas de prensa sin preguntas o con preguntas apañadas y negociadas con anterioridad a través del Gabinete de Prensa de Moncloa. La información siempre era parcial e incluso falseando la realidad de lo que estaba sucediendo.

Como veras lo de «saberlo todo» se ha convertido en «manipularlo todo». Es una cuestión de votos. Nos corresponde a todos nosotros defender este derecho tan básico. ¡DESPIERTA!

¿Cómo trabajar en solitario?

La pandemia y su posterior confinamiento nos ha llevado a la mayoría de las personas a tener que cambiar determinados hábitos. Muchas de las cosas que hacíamos han dejado de tener sentido. Otras han irrumpido en nuestras vidas por la fuerza. Lo que no cabe la menor duda es que la adaptación a la nueva situación es una cuestión de supervivencia. La decisión es de cada uno de nosotros.

Tres son los factores decisivos en esta nueva andadura: la familia, el trabajo y las relaciones personales. Seguramente tú, que me lees, podrías añadir otras más y te invito a que lo hagas en los comentarios de este post. Me gustaría extenderme en cada una de ellas, pero un amigo experto en la blogosfera me dijo que un post para que incite a su lectura debe ser breve y así lo voy a hacer.

De la familia, que es mi pasión, hablaré otro día (tal vez, muchos días). Las personas con las que me relaciono resaltan como algo inolvidable, para bien o para mal, que el confinamiento les ha hecho replantearse muchas cosas. La mayoría coinciden en aspectos positivos. Pero ya hablaremos…

Las relaciones personales, han pasado a convertirse en relaciones digitales. Hablamos con la gente, pero no la sentimos. De todos es sabido que el ser humano para llevar una vida sana necesita relacionarse con los demás, con los amigos, compañeros, familiares, proveedores, clientes… De este asunto también hablaré en otro post…

Hoy me quedo con el trabajo. Especialmente con todos aquellos autónomos que tanto luchan por sobrevivir. Esos héroes que para sacar a su familia adelante trabajan en horarios extendidos. Esos, que hasta ahora compartían su centro de trabajo (para abaratar costes) entre cuatro o cinco compañeros y que hoy se ven obligados a cerrar su «coworking» y empezar a trabajar solos en casa.

Tu pareja se marcha al trabajo, los niños al cole… y ahora me quedo solo ante el ordenador. El silencio me apabulla. Las paredes me retumban. Echo de menos a mis colegas. ¡Horror! ¡Espanto! ¿Dónde estoy? ¿Qué hago? Si no cuidas la situación puedes caer en lo que ya muchos han caído: en la depresión. ¡No lo consientas! ¡Ponte en guardia! ¡Lucha! Si me lo permites, te voy a dar algunas sugerencias:

  • Márcate un horario. Levántate a la misma hora que lo hacías cuando ibas al «coworking». No trabajes en pijama. Aséate. Desayuna y… ¡a por la jornada!
  • Saca tu lista de tareas y sin miedo empieza por la más importante, esa que te impone, que te da respeto, que te complica la mañana. Al fin y al cabo, es la que te va a dar facturación. No te enredes con cosas que no van a ninguna parte.
  • Puede llegar un momento en que el trabajo escasea, no tienes pedidos y el tiempo se te hace eterno. Aprovecha la circunstancia para formarte. Busca en Internet temas que aporten valor a tu trabajo y estudia. Videos, artículos, conferencias… El mundo del aprendizaje es inmenso… Tal vez sea una oportunidad de oro.
  • Dedica un espacio de la agenda a la creatividad. Estrújate la cabeza para desarrollar nuevas herramientas de venta, nuevos productos, nuevas formas de llegar al mercado, a tus clientes.
  • Sal fuera, no te acomodes en el sillón. En casa se está bien, pero el negocio está en la calle. Visita algún cliente, asiste a foros de debate, conferencias. Queda con amigos para almorzar, al menos una vez cada quince días, aunque lo ideal sería todas las semanas. Eso si, guarda las medidas de seguridad establecidas para el Covid-19.
  • Búscate una comunidad de profesionales de tu campo e intercambia con ellos experiencia, conocimiento, ideas… Dispones de plataformas ideales para este tipo de acciones.
  • Si en donde tu vives está permitido, haz deporte. Cuida la comida. Duerme ocho horas. Vete al cine, al teatro. Diviértete.
  • Y lo más importante, dedica tiempo a tu pareja y a tus hijos. Que te vean contento, motivado, con ilusión. Tienes que trasmitir, aunque haya dificultades, entusiasmo, optimismo, alegría… Esto se contagia y hace que el ambiente en la familia sea mucho más agradable.

Como te dije, la familia y las relaciones personales lo dejamos para más adelante.

Una nueva e ilusionante etapa

¿Por qué este BLOG? Hace algo más de quince años comencé a dar mis primeros pasos por el mundo de la blogosfera. Lo hice con mucha ilusión, con ganas de conectar con mucha gente. Llegué incluso a obtener algún premio con mis blogs (1.- Blogosfera de los Recursos Humanos. 2.- Expo coaching), pero no era eso lo que más me atraía. Lo que de verdad me apetecía era hacer visible mi slogan “El valor de gestionar con valores”, porque en un mundo en donde los principios y valores escasean, era casi obligado hacer patente que una sociedad moderna no puede caminar sin brújula. Fueron muchos, muchísimos los posts escritos. Unos con más gancho y otros más mediocres, pero aun con todo llegué a tener una gran cantidad de seguidores. Fueron mi sustento, mi energía…

En esa primera etapa mi objetivo era escribir para el mundo de la empresa y de una forma muy particular para el área de Recursos Humanos. No en vano toda mi carrera profesional ha estado centrado en la gestión de personas. Mas de 40 años trabajando por y para la gente que compartió conmigo experiencias inolvidables. Unas buenas y otras para olvidar, pero siempre recuerdos enriquecedores. De todo se saca el aprendizaje.

Otra de las actividades que llevaba a cabo eran las video entrevistas. Hice más de cien a personajes de todo tipo, desde toreros a directivos, pasando por algunas que fueron míticas como la realizada a Emilio Duro, que lleva mas de ochenta y cinco mil visitas. Fueron momentos inolvidables. Conocí a mucha gente, aprendí mucho de ellos. Disfruté de lo lindo.

Luego vino una época en la que abandoné mi actividad bloguera. ¿Por qué? Tal vez por cansancio, por rutina o porque ya tenía pocas cosas que contar. Me aburría el pensar que me había creado una obligación innecesaria. No quería atarme ni a nada ni a nadie, y así pasé una temporada. Además, me había comprometido como voluntario en el Banco de Alimentos, en donde estuve llevando el Departamento de Comunicación, y esa tarea me consumía mucho tiempo.

Y ahora ¿qué? Pues que quiero retomar mi actividad bloguera, sin ataduras, sin complejos, sin obligaciones… Escribiendo cuando me apetezca y sin compromiso con la audiencia, aunque sin duda lo haré para compartir con la gente mis vivencias, mi forma de pensar, mi filosofía… Pero todo ello con enorme respeto al que no piense como yo. Creo que esta es la base de una buena convivencia. La libertad es uno de los valores, o mejor aún, uno de los derechos que más voy a defender en mis posts.

Mi línea editorial estará centrada en la vida de la sociedad actual. Hablaré y escribiré sobre la familia, tema que me apasiona. Pero también lo haré sobre tecnología (aunque no soy una autoridad en el tema), sobre economía, sobre política. Si, sobre política. Sé que a mucha gente no le gusta hablar de este tema, pero yo soy de los que piensan que esto forma parte de nuestra vida como personas y como ciudadanos. No entiendo, aunque los respeto, a los que dicen que son “apolíticos”, que nunca han votado a ningún partido.

Bueno, espero que en esta nueva andadura pueda escribir sobre temas que den lugar a un “sano debate” que sirva para enriquecernos todos con puntos de vista diferentes. Mirar siempre con las mismas gafas es un rollo. Hay que ponerse las gafas del otro para ver cosas nuevas y ver el mundo con un nuevo talante. ¡A por ello! Yo lo voy a intentar.