Entrevista al psiquíatra Aquilino Polaino

¿Cuáles son los cambios que más le han sorprendido en las cinco décadas en las que ha ejercido su profesión?

En primer lugar, el cambio radical, y casi diría contrario, de lo que era la familia. Me parece que la familia, tal como la conocimos, se nos ha deshecho. En segundo lugar, la inmadurez de la generación de los padres. Me parece un cambio muy sustantivo, casi paradigmático. 

Y, en tercer lugar –aunque ya a más distancia– pondría la situación de la gente joven a partir de la adolescencia: la cantidad de problemas que tienen y la casi absoluta carencia de recursos personales para hacerles frente. Eso hace que se desplomen más todavía y se conviertan en objeto de una enorme incertidumbre, en un contexto donde además faltan políticas juveniles ilusionantes y entusiasmantes, pensadas de verdad para ellos.

A alguien podría parecerle que su diagnóstico se centra sobre todo en lo perdido.

No todo tiempo pasado fue mejor. Yo, por lo menos, en las relaciones sociales que mantengo –con antiguos alumnos, con pacientes que tuve en su día– sigo encontrando puntos aislados, pero que son de un valor enorme. Si comparo a esos jóvenes con los de mi generación, en algunas cosas nos superan claramente.

No me gusta llamarlos “núcleos de resistencia”, pero en el fondo lo son. Abren una esperanza muy real de que el cambio se producirá antes o después. Puede tardar quince o veinte años, pero estoy convencido de que van a acertar. ¿Por qué? Porque son gente muy preparada, muy seria, que participa de valores antiguos, que ha sufrido mucho. Han descubierto un mundo en el que el joven estorba y se le relega al final de la fila ante unos depredadores económicos: mal pagados, con problemas de vivienda, con relaciones hombre–mujer que no funcionan. Y, sin embargo, son fuertes, tienen ilusiones y saben lo que quieren en la vida. Eso, antes o después, tiene que dar la vuelta a la tortilla.

¿Cómo interpreta el fenómeno del   “giro católico” en España?

Hay muchos factores que han preparado este “giro” que ahora vemos. Uno de ellos es muy humano: la capacidad de hartarse. Llega un momento en que uno se harta, y entonces entra en crisis. El malestar es tan grande que ya no se puede tolerar.

Si a ese hartazgo le añadimos una mínima idea de justicia, la persona empieza a cambiar por sí misma. Ahí se produce el cambio radical. La vuelta a la fe y a los valores religiosos contribuye muy fuertemente a ese cambio, siempre que se cumpla una condición necesaria –aunque no suficiente–: distinguir entre religión y emotividad.

Si se confunden, el resultado será insatisfactorio, un tanto explosivo y lamentable para muchos jóvenes. Porque la religión no puede reducirse a un sentimiento. La fe necesita de la afectividad, la transforma y tiene mucho que ver con ella, pero no se puede identificar con mera afectividad.

¿Lo dice por situaciones concretas, por movimientos recientes, por documentos de la Iglesia?

No lo digo por un texto concreto sino por una dinámica de fondo. Muchos jóvenes que ahora se abren a lo religioso han visto y padecido cómo sus padres pasaban de ser creyentes a una postura agnóstica y de no práctica religiosa. En casos extremos, han visto a sus padres convertirse en apóstatas.

Cuando en ellos reverdece en lo religioso, se encuentran con que aquello que debió serles transmitido como ejemplo y educación no lo fue. Y ahí surge un problema de amor–odio hacia los padres. A veces está justificado, y hay que resolverlo acudiendo al perdón. Otras veces no está justificado, pero también hay que resolverlo, porque si no se cronifica la herida.

Hoy se ve, por ejemplo, en muchas chicas jóvenes: todo lo positivo que encuentran en sí mismas –inteligencia, deportividad, buen corazón– se lo atribuyen a ellas mismas. Lo negativo –pereza, consumismo, falta de laboriosidad– se lo cargan a los padres. Los padres se convierten en chivo expiatorio de todo lo malo. Lo bueno, en cambio, sería un fruto exclusivo del propio mérito. Es un error tremendo.

¿Qué consecuencias psicológicas tiene esa manera de leer la propia biografía?

Los padres aceptan a los hijos tal como vienen, sin saber quién va a ser su hijo. El padre no elige al hijo, ni el hijo elige a los padres. Ahí hay una aceptación recíproca apoyada en la psicobiología y en la naturaleza de la condición humana.

Sobre esa base, los padres deben volcarse en la educación humana y religiosa de los hijos, pasar tiempo con ellos y dar ejemplo en cien mil detalles. Y los hijos, por su parte, han de observar sus propios defectos y no proyectarlos en un chivo expiatorio falso que son los padres. Si no, muchos problemas psicológicos se cronifican.

Si una persona no acepta a su padre tal como es y solo lo ve rodeado de defectos que proyecta en sí mismo, cree que daña solo a su padre, pero el que más se daña es él mismo, porque procede de su padre. Si detesta a su padre o vive en una atracción–rechazo permanente hacia él, esa misma dinámica la reproduce consigo mismo. Y nadie puede vivir bien consigo mismo si, al mismo tiempo, se rechaza. 

Al escucharle hablar de heridas juveniles, de cómo se reelabora el pasado familiar, es inevitable recordar a Jordan Peterson. ¿Qué le parecen sus aportaciones y su influencia?

Cualquiera que tenga experiencia profesional con jóvenes en psicología o psiquiatría habrá percibido fenómenos muy similares a los que describe Peterson. En sociedades donde aproximadamente la mitad de los jóvenes no ha tenido un buen apego con sus padres, crece una generación que nunca se ha sentido verdaderamente segura.

Muchos cuentan que su padre los corregía siempre en público, los humillaba, nunca les daba un gran abrazo, subrayaba solo lo negativo. Esa imagen no reconocida como valiosa genera resentimiento. Y una persona resentida es una persona amargada que busca el desquite mediante la agresividad.

Esa agresividad la emplea contra sí mismo y contra los demás. Puede insultarse a sí mismo y no pasa nada, pero cualquier cosa que le diga otro la vive como una agresión que obliga a pelear. De ahí se pasa a algo muy de moda, alimentado también por ciertas corrientes ideológicas: la victimología. Muchos chavales han descubierto que, si se presentan como víctimas, la política les ofrece subvenciones. Se ha construido una vía de escape a través de la victimización subsidiada.

¿Qué consecuencias sociales tiene esa lógica de la victimización y la subvención?

Si yo me declaro víctima –con razón o sin ella– concluyo que la sociedad me debe justicia, y que debe compensar mi dolor con una subvención. Eso forma parte de un gran materialismo ambiental. Pero el victimista no saldrá nunca de esta falsa actitud extendiendo la mano y pidiendo subsidios.

Cuando la relación del ciudadano con la política se reduce a ser una clase subsidiada, dependiente del Estado, la libertad personal se erosiona gravemente. Cada vez hay más víctimas, más subvenciones y más resentimiento y amargura. La gente lo que quiere, en el fondo, es ser libre, y esta dependencia económica permanente no hace a las personas más libres sino más vulnerables a la manipulación.

Por primera vez en décadas, ciertos cambios antropológicos ligados a la transexualidad han encontrado frenos claros en el debate público –en cárceles, baños o deporte mixto–, con un choque entre activismo trans y feminismo. ¿Cree que estamos ante un “hasta aquí hemos llegado” o es solo un paréntesis?

Creo que todo estos son frenos lentos, todavía no pueden considerarse una tendencia consolidada. Estamos en una fase de autoconciencia: de darse cuenta de la realidad, de cómo muchas personas han sido manipuladas y llevadas por un camino equivocado, lleno de errores y de gran sufrimiento.

Las señales de cambio existen y vienen, en buena medida, de gente muy capacitada que ha sabido verlas. Eso significa que hemos salido del hermetismo ideológico y dogmático en que vivía casi toda la sociedad. Hay puntos de luz, más espíritu crítico, y lo que hoy son signos incipientes pueden convertirse en tendencia en unos años.

En el campo médico esto es muy claro: el tratamiento hormonal de adolescentes con disforia de género se ha restringido o prohibido en bastantes países, tras constatar que no estaba ayudando realmente a los pacientes.

¿Qué hechos concretos le parecen más significativos en ese cambio de rumbo médico?

Muchos equipos médicos han observado que quienes se sometieron a hormonación y cambios quirúrgicos de sexo seguían teniendo, obviamente, el mismo sexo celular biológica, y que sus problemas de fondo no se resolvían. Los seguimientos longitudinales han mostrado tasas elevadas de sufrimiento psíquico grave, incluidos esquizofrenia y el suicidio.

Esto ha actuado como un freno muy fuerte entre los propios profesionales. Un caso paradigmático es la Tavistock Clinic de Londres, durante años referencia mundial en el tratamiento de jóvenes con disforia de género, que ha tenido que cerrar su servicio tras las denuncias de padres de pacientes.

Que una clínica con más de siglo y medio de historia, pionera e influyente incluso para la psiquiatría infantil y juvenil norteamericana, haya dado ese paso, es un aldabonazo para toda la sociedad inglesa y más allá. El hecho de que la hormonización de menores esté hoy prohibida o muy restringida en Inglaterra y en numerosos estados de Estados Unidos indica que la cuestión está empezando a cambiar de fondo. Confío en que, con el tiempo, los colegas que se equivocaron pidan perdón por una mala práctica que muchas veces se ejerció con buena intención, pero con escasa conciencia de sus consecuencias.

Antes de terminar me sugería añadir un tema: el invierno demográfico. ¿Por qué le parece tan importante?

Porque es tremendo, y está estrechamente relacionado con mi último libro, El arte de casarse y no arrepentirse, escrito con un chico muy joven. Yo siempre he sostenido que los jóvenes pueden mucho más de lo que creen, y lo he visto empíricamente. El problema es que, como no se conocen, viven en una situación muy extraña.

Se sobreestiman en lo que valen poco y se subestiman en lo que vale mucho. Una chica puede considerarse guapísima (sobrestimación) y, sin embargo, esconder o no valorar que es muy inteligente (subestimación) porque teme ser etiquetada de “empollona”. El chico pone todo el acento en los músculos, cuando jamás será jugador del Real Madrid. Y al mismo tiempo se considera mediocre, estúpido, incapaz de alcanzar grandes metas. Infraestiman su capacidad de audacia, de valentía, de liderazgo, de orientar bien su vida, de tener un proyecto biográfico alto y luchar cada día por él.

¿Los padres comparten esa mirada distorsionada sobre sus hijos adolescentes?

Muchas veces sí. También ellos se dejan llevar por clichés y miedos. Creen que tener un hijo adolescente es casi una misión imposible, algo cercano a la supervivencia heroica. Y no es verdad.

La adolescencia es un periodo de transición difícil, porque se estrena la libertad y se multiplican las pulsiones, pero también es una etapa donde el joven se plantea cuestiones humanas y antropológicas que rozan la metafísica. Es un acelerador del cambio radical hacia la madurez.

Eso hay que aprovecharlo. Ni los padres pueden subestimar o despreciar a sus hijos adolescentes, ni los hijos descalificar a sus padres. Sin embargo, se ha extendido un estado de opinión muy erróneo que presenta al hijo adolescente casi exclusivamente como un problema.

¿Cómo conecta esto con el descenso de la natalidad y el miedo a la paternidad?

Hoy muchos padres potenciales creen que tener un hijo es dejar de vivir bien para vivir mal. Solo ponen en la balanza el esfuerzo, la dedicación, el coste económico. No sitúan en el otro platillo todo lo que un hijo aporta a la familia.

Así, la balanza nunca se estabiliza y crece el temor a la filiación, que en el fondo es temor a la paternidad. Sin hijos no se puede ser padre. Y la paternidad tiene una dimensión biológica y humana, pero también una dimensión espiritual: es hacerse responsable de otra persona que no eres tú. Es precisamente esa responsabilidad la que hace que la gente se “estire”, que mejore, que madure mucho más.

En vez de ver a los hijos como una amenaza para la “buena vida”, habría que verlos como lo mejor que puede ocurrirle a una pareja: un don que se les regala para que lo eduquen, lo quieran, lo protejan, lo avalen y lo formen, sacando de él la mejor persona posible. Y, de paso, para que no se sientan solos nunca más. Cambiar este relato es esencial si queremos revertir el invierno demográfico.

Podría preguntárseles a los progenitores ¿Qué sería de los padres sin los hijos? Pues, sencillamente, que trabajarían menos, consumirían más, retrasarían y obstaculizarían su desarrollo personal, entregados a un estilo de vida adolescente e individualista. Iniciarían un sendero hacia el individualismo, a cuyo final está el frío de la soledad y la perplejidad del aburrimiento.

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Entrevista publicada en OMNES el 23 marzo 2026 por Javier García Herrería

El debate sobre el Aborto o el debate del Si a la Vida

En el Ayuntamiento de Valladolid, VOX planteó una iniciativa para informar a las mujeres sobre un supuesto “síndrome post aborto”, defendiendo que “no hay un derecho al aborto, el único derecho constitucional es el derecho a la vida”. Esta propuesta generó un choque político con el Partido Popular de la Comunidad de Castilla León y con la Ministra de Igualdad del Gobierno de Pedro Sánchez.

El asunto suscitó una tormenta innecesaria, pero ya sabemos que para los progres el “Aborto” es su máximo trofeo político. La Dirección del PP obligó a sus diputados de la Asamblea de Castilla León a pronunciarse en contra de la propuesta de Juan García-Gallardo, entonces diputado de VOX en la mencionada comunidad.

Feto de 14 semanas

En el Pleno de septiembre de 2025, el PP de José Luis Martínez-Almeida apoyó una propuesta de VOX para que los trabajadores municipales (Espacios de Igualdad, Madrid Salud, Samur Social) informaran de forma obligatoria, verbal y escrita, sobre las presuntas consecuencias del “síndrome posaborto” (depresión, alcoholismo, etc.). Pero un mes mas tarde, Almeida admitió que se equivocó votando a favor de la iniciativa sobre el “síndrome posaborto”, pero rechazó declararla nula.

EL presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue sancionado por la Junta Electoral Central por aprovechar los mítines electorales en Extremadura para “vender” los logros conseguidos durante el año. El logro numero uno para Sánchez fue haber conseguido una sentencia dictada por su amigo Cándido Conde-Pumpido, Presidente del Tribunal Constitucional, sobre la legalización del aborto.

La OMS considera el acceso a la atención integral del aborto como parte esencial del derecho a la salud, y recomienda eliminar restricciones legales y políticas que impiden abortos seguros, incluida la despenalización.

El Parlamento Europeo ha aprobado varias resoluciones no vinculantes pidiendo incluir el derecho al aborto seguro en la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, despenalizarlo según guías de la OMS y eliminar barreras como periodos de reflexión obligatorios o cláusulas de conciencia institucional.

Leire Pajín y Bibiana Aído, en Rodiezmo en el año 2009

Como se puede ver, el tema del aborto está candente y cada vez más el globalismo que nos invade arde en deseos de regularlo de forma constitucional para de esta forma “cancelar” cualquier posible debate.

Ante la urgencia de querer legalizar lo que los “progres” llaman “Interrupción voluntaria del Embarazo”, hay que aclarar:

  1. No es interrupción, es terminación
  2. No es voluntaria. Al niño (y a veces al padre) no se le ha pedido la opinión
  3. No es embarazo, es vida

Ante el aborto existen dos posturas:

1º.- Que no existe vida humana, como afirmaban las ex ministras de Zapatero, Leire Pajín y Bibiana Aído, en cuyo caso ¿es necesario legislar sobre algo que no existe? Afirmaban que el feto de 13 semanas es «ser vivo» pero no «humano». Curioso, no se puede matar a un gato, pero si se puede matar a un «ser vivo» que está dentro del seno materno.

2º.- Que si existe vida humana, en cuyo caso hay dos opciones: A) Seguir adelante con el embrazo y dar a luz al hijo. B) Eliminar al hijo, lo que en términos jurídicos se denomina asesinato.

El Gobierno de España ha creado una esperpéntica pagina web para dar todo tipo de asesoramiento de como matar a tu hijo si no quieres continuar con el embarazo.

Afortunadamente aún quedan personas con sensibilidad y con respeto máximo a toda vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, que han diseñado otra pagina web que anima a las mujeres a ser madres y le ofrecen todo tipo de sugerencias y ayudas para llevar a cabo la vida del hijo que llevan en sus entrañas.

Los abortistas tenían que agradecer que alguien, su madre, fuera una mujer valiente y decidiera llevar su embarazo hasta el final. Si todas las abortistas abortaran, solo nos quedaría lo que sucede hoy, que en lugar de recibir el cariño de un hijo, reciben el coletear del rabo de su perro.

El Gobierno de la «corrupción» a prueba de bombas

Dice Pedro Sánchez que su gobierno y su partido (el de la corrupción) están a prueba de bombas. No ve malos augurios en su gobierno, pese a que está sumido en una de las peores crisis desde que asaltó la Moncloa. Afirma que tanto él como su mega gabinete han alcanzado un punto de madurez y presentan una hoja de servicios contrastada, pero la realidad de España es muy distinta a la que nos pinta y eso queda demostrado en las siguientes líneas:

En 2025 la pobreza en España sigue afectando a unos 12,5 millones de personas y se agrava en intensidad, especialmente entre infancia, hogares vulnerables y en parte del sur del país. La vivienda cara, la precariedad laboral y las brechas territoriales e infantiles mantienen la pobreza como un problema estructural.

La tasa AROPE (población en riesgo de pobreza y/o exclusión social) se sitúa en torno al 25,8% en 2024, lo que afecta a unos 12,5 millones de personas. Es una cifra que da escalofríos. España sigue entre los países con mayor riesgo de pobreza de la UE y aún lejos de los objetivos de la siniestra Agenda 2030

Crece la pobreza severa, es decir, personas que viven con ingresos muy por debajo del umbral y con graves carencias materiales y sociales. En torno a 4 millones de personas se encuentran en esta situación, con casos en algunas regiones donde más del 45% de quienes son pobres sobreviven con menos de 644 euros al mes.

La pobreza infantil es uno de los mayores focos de vulnerabilidad: aproximadamente un tercio de los niños, niñas y adolescentes (en torno al 34–35%) está en riesgo de pobreza o exclusión, situando a España entre los peores resultados de la UE.

Mas de 12,5 millones de pobres en España

La brecha entre la pobreza de la infancia (alrededor del 29–35%) y la del resto de la población (en torno al 19–20% de pobreza de ingresos) se ha ampliado en los últimos años, lo que indica que las políticas protegen menos a los menores que a los adultos

La crisis de vivienda actúa como motor de empobrecimiento: el coste del alquiler, la dificultad para mantener la vivienda a temperatura adecuada y el sobreesfuerzo en gasto de vivienda se mencionan como factores clave de la pobreza en 2025

La combinación de empleo precario, salarios bajos, pobreza laboral y encarecimiento de la vivienda explica que el crecimiento económico no se traduzca en una reducción proporcional de la pobreza

Prestaciones sociales, pensiones y ayudas (como el Ingreso Mínimo Vital y complementos por crianza) reducen significativamente la pobreza monetaria, pero los informes señalan que España ha hecho “menos de la mitad de lo necesario” para cumplir con la reducción comprometida en la siniestra Agenda 2030

El 10,45% de la población trabajadora se encuentra en situación de desempleo, lo que supone que hay 2.424.961 personas que no tienen trabajo. Esto supone un drama que no se le ve el final.

¿Optimista o Mentiroso?

En 2025 la tasa de paro juvenil de España casi duplica la media de la Unión Europea: ronda el 25% frente a alrededor del 14,5–14,8% en el conjunto de la UE. Esto sitúa a España como el país con mayor desempleo juvenil de los Veintisiete.

El acceso a la vivienda en España se ha convertido en uno de los principales problemas socioeconómicos de 2025, con precios de alquiler y compra en máximos históricos y niveles de esfuerzo claramente por encima de lo recomendable.

Una persona joven necesitaría ahorrar el equivalente a unos 14 años de salario neto sólo para poder afrontar la compra de una vivienda media, incluyendo una entrada cercana a 59.000 euros.

La cesta de la compra en España ha subido un 5,2% de media en 2025, superando con creces la inflación general del 2,6% acumulada en el año, debido a repuntes en alimentos frescos, procesados ​​y bebidas. Este incremento acumulado hasta noviembre supone unos 250-300 euros más al año para un hogar medio, con especial impacto en productos básicos como aceite, huevos y frutas.

La tasa de ahorro de los hogares españoles decae mientras el crédito al consumo crece. Y esta es la España de la que presume Pedro Sánchez. La España de Puigdemont, Otegui, Junqueras y Yoli. La España del «progreso». No hay que desanimarse, el año 2027 está a la vuelta de la esquina… Otra España nos espera.

Menos niños, más mascotas

Algunas empresas de fabricación de cochecitos de bebe, ante la bajada de la natalidad, no descartan fabricar cochecitos para perros.

En algunos centros comerciales han cerrado las tiendas Prenatal y en su lugar se han abierto boutiques para mascotas.

Hay parejas que ante un divorcio se pelean por ver de quien va a ser la custodia de su mascota.

La Dirección General de Derechos de los Animales en el año 2024 ha gastado 491.000 euros en sueldos de la plantilla y 216.000 euros en gastos  ordinarios de funcionamiento, para repartir 31.000 en subvenciones.

El mundo de las mascotas en España mueve 5.770 millones de euros en un mercado de 9 millones de perros y casi 6 millones de gatos. En 2024 un 49% de hogares tienen mascota.

En Madrid, según datos del 2021 del Colegio Oficial de Veterinarios, por aquel entonces ya había censados en la capital hasta 396.306 animales domésticos, de los que 282.315 eran perros. Obviamente la cifra se ha incrementado considerablemente.

En los cuatro primeros meses de 2024 nacieron 104.375 niños en España, según el dato del INE. Eso son 1.279 nacimientos más que en el mismo periodo de 2023, pero es que son nada menos que un 24% menos que hace diez años.

En España hay aproximadamente 9,3 millones de perros, mientras que la población infantil es de alrededor de 6,6 millones de niños.

No acabo de entender muy bien que haya Derechos sin Obligaciones.

La FAMILIA es una escuela de mejora personal

Hay palabras que son tesoros del lenguaje. Papá, mamá, abuelo, abuela, hijo, hija, hermano, hermana, tío, tía, primo, prima, sobrino, sobrina, yerno, nuera, suegro, suegra… Significan mucho más de lo que aparentemente expresan. Son palabras cortas, pero con mucho contenido. Llevan en sus entrañas algo que el ser humano no puede olvidar. Todas ellas nos conducen al significado único: la FAMILIA.

LA FAMILIA, es el núcleo más íntimo en donde el ser humano encuentra lo que en otros sitios es más difícil encontrar, el cariño. Nacemos fruto de la unión de un hombre y una mujer y ya desde ese momento formamos parte de la historia de una saga. Somos el relevo de los que nos han dado la vida y de los que ya nos dejaron.

La familia es, por definición, aquello que no hemos fabricado, que ya estaba ahí, que no es dado, como experimenta cada niño que nace, el cual no eligió a sus padres ni hermanos (José Granados).

Hoy dicen que la familia está en crisis, pero está afirmación no es del todo correcta. Lo que si es cierto es que la quieren retocar para que, poco a poco, se vaya diluyendo hasta hacerla  desaparecer. Pero algo que es natural por esencia, nunca va a desaparecer.

Los que parecen estar incómodos con el concepto de FAMILIA, han empezado por cambiar las leyes. Ahora, para la cultura «woke» el padre se convierte en progenitor y la madre en progenitora. ¡Que palabra tan fea! Progenitor… Con lo bonito que es decir padre y madre…

Luego, siguiendo con su plan transformador, hicieron desaparecer el «Libro de Familia» que se sustituyó por el «Registro Electrónico Individual». Muy significativa la modificación. Se cambia familia por individuo. Algunos guardamos el documento antiguo como una reliquia que algún día volverá. 

Con los años se han ido imponiendo las parejas de hecho, como lo más «in». Se rechazan los matrimonios civil y canónico como una forma más de huir del compromiso. Ya no es necesario divorciarse. Cuando las cosas no van bien, cada uno seguirá su camino. Todo color de rosas…

El matrimonio está hecho para hombres y mujeres valientes. Construir un proyecto de vida juntos es una aventura maravillosa que conlleva desafíos… No por casarse se aprende a ser esposo, y no por tener hijos  se sabe ser padres… No es lo mismo ser progenitor que ser padre. La familia es una escuela de mejora personal.

La demografía cae a un ritmo vertiginoso. La maternidad no está bien considerada. Se la  presenta como una carga para la mujer y una pérdida de libertad. Los hijos estorban, son un lastre. Es mejor tener una mascota, que da cariño y no te exige nada. La gente no quiere tener hijos y lo dicen claramente.

Isabel Celaá, que fue ministra de Educación afirmó que los hijos no pertenecen a los padres. Es una afirmación de Perogrullo, porque efectivamente ninguna persona es propiedad de otra persona, pero su afirmación tenía un significado subliminal. ¿Pueden unos padres pedir que sus hijos no vayan a clase de educación sexual? Si no nos pertenecen ¿Podemos prohibirlo? Este el dilema… No son propiedad, pero son nuestros hijos. Los hemos traído al mundo y debemos procurar lo mejor para ellos. ¿Porqué todo el mundo dice: mi padre, mi hijo, mi abuelo…? Mi, mi, mi… Los hijos llevan la sangre familiar. Portan el ADN. Según Hodding Carter solo dos legados duraderos podemos dejar a nuestros hijos: uno, las raíces; otro, las alas:

Todos los seres humanos tienen derecho a tener un padre y una madre. Con las uniones de personas del mismo sexo se niega este derecho a muchos niños. Igual pasa con la maternidad subrogada. En el futuro muchas personas pedirán y exigirán saber quien es su padre.

¿Cómo es posible que un menor de 18 años no pueda comprar tabaco o conducir y sin embargo uno de 14 años pueda abortar sin decir nada a sus padres? Son paradojas de una sociedad demasiado líquida… ¿Es entendible que un niño se someta a terapia de cambio de sexo sin conocimiento de sus padres? Tengo la sensación de vivir en un mundo que ha perdido el sentido. Es una revolución que no sabemos a dónde nos lleva.

Frente al acoso indisimulado a la FAMILIA, hay montones y montones de familias, que con sus luces y sus sombras, funcionan con total normalidad. Son un ejemplo para una sociedad hedonista, egoísta, materialista, hiper sexualizada, que no tiene limites… La familia, el lugar del que se sale, el lugar al que se vuelve.

Ten en cuenta que las semillas más pequeñas de la negligencia de hoy se convertirán en los mayores remordimientos de mañana. No lo olvides, cuida a todos los miembros de tu familia. Es el mejor y más valorado servicio a la sociedad….

Una travesía por 50 puertos

Hace 50 años que comenzó nuestra travesía marinera. Lo hicimos en un barco de cuatro mástiles que estaba matriculado en la Comandancia de Marina de Baiona la Real con el nombre de “Matrimonio”.   

A las cuatro velas del barco les pusimos nombre: compromiso, generosidad, fidelidad y perseverancia. La botadura de la nave fue en el puerto del Club Marítimo Monterreal y el 6 de abril de 1974 los dos marineros se comprometieron a navegar juntos para siempre, recibiendo en la Iglesia de San Agustín de Madrid la bendición que nos impartió José Carlos Areán Pereira, sacerdote y primo carnal nuestro. A la ceremonia asistieron nuestros padres, hermanos, tíos, primos, amigos y compañeros. Un gran día, una gran fiesta.  

Hasta la fecha ya hemos atracado en 50 puertos. Está siendo una aventura náutica plagada de sorpresas y descubrimientos. La empezamos Valle y yo solitos con toda la ilusión del mundo y dispuestos a atravesar el océano, sabiendo lo difícil, pero atractivo que es navegar a mar abierto. 

Aquí dio comienzo nuestra travesía

Navegamos durante nueve meses solos, descubriendo las maravillas de ese barco llamado «Matrimonio”. Valle aprovechaba la calma del mar para estudiar y yo para pescar, ya que teníamos que comer y el mar nos regalaba buenos manjares. Los días pasaban muy rápido y había que disfrutar de un mar azul y brillante que nos llenaba de energía, alegría y ganas de vivir.  La travesía iba a ser larga y desconocíamos lo que el día a día nos podría deparar.  

El día 5 de enero de 1975, atracamos en tierra y dejamos de estar solos. Empezaron a unirse a nuestra singladura más navegantes. Primero, nuestros seis hijos (Ana, Javier, Laura, Ignacio, Paloma y Cristina). Después en diferentes puertos embarcaron nuevos tripulantes (Tito, Paula, Álvaro, Cristina, Borja y Julián). Más tarde hubo que ampliar los camarotes porque se nos añadieron 17 polizones (nuestros nietos: Lucia, Pablo, Carlos, Rafa, Mateo, Paloma, Jaime, Asís, Alfonso, Marta, Mariana, Lourdes, Ana, José María, Borja, Fernando y Juan). Desde entonces seguimos navegando con una gran tripulación de puerto en puerto hasta que lleguemos al destino final.   

Los «novios» con sus diecisiete polizones

La travesía está siendo con mar calmado, aunque algunas veces nos sorprende el mar picado, pero el barco nunca se fue a pique y hoy sigue a flote con el rumbo más firme que nunca y con el viento a favor. Navegamos viento en popa a toda vela, pero por si acaso el mar, que es muy imprevisible, se revuelve llevamos el chaleco salvavidas a la vista.  

Como buenos marineros sabíamos nuestro destino, la ruta a seguir y si nos perdíamos tirábamos de la brújula.  

Os preguntareis por el significado de las cuatro velas. Pues os diré lo que significan:  

El compromiso lo podrimos definir de forma sencilla como cumplir todo lo que, como esposo, padre, abuelo, trabajador, me exige mi condición de casado, y además hacerlo con pasión, ilusión y muchas ganas de agradar. No se trata de ser héroes, se trata de ser personas normales. El compromiso matrimonial es para gente valiente, gente con principios y valores, gente que quiere cumplir las promesas. El matrimonio sacramental es un compromiso de por vida.  

La generosidad es lo contrario al egoísmo. Es dar sin esperar recibir nada a cambio. Es estar dispuestos respetar al otro tal cual es. Es saber regalar tiempo, cariño, dedicación. Es ponerse en la piel ajena. Es anticiparse a las necesidades. Es respetar la intimidad de la otra persona. Es hacerse pequeño para que el otro sea grande. Es estar abiertos a la vida. Es saber que las relaciones íntimas son un magnífico camino para entregarse al otro. En definitiva, la generosidad es el olvido de sí mismo.   

La fidelidad es la promesa de amor entre un hombre y una mujer sobre la cual está fundada la familia. La fidelidad a la promesa hecha el día de nuestra boda nunca destruye la libertad. La libertad y fidelidad se sostienen mutuamente. En un ambiente excesivamente mundano y placentero es necesario ejercitar esa libertad para escoger el camino que nos conduce a la felicidad. Ser fieles no significa ser unos ingenuos, al contrario, significa ser imaginativos, alegres, coherentes.   

La perseverancia es una virtud clave. Por más que lo deseemos, no siempre las cosas saldrán como nos gustaría, las personas y las relaciones siempre tienen sus altibajos, pero debemos ser insistentes y prudentes. Debemos reconocer y saber evaluar cada situación y no abandonar a la primera. En algunos casos pueden surgir conflictos sin importancia, por lo que no vale la pena discutir. Eso sí, es muy recomendable aclarar que ha pasado y porqué ha pasado. Cuando las dos personas hablan sobre lo acontecido es más fácil identificar la causa y poner remedio al incidente.  

Los «novios» celebrando su fiesta de llegada al PUERTO 50

Estas cuatro virtudes, aunque hay más, me parecen claves, pero lo más importante en un matrimonio cristiano es ponerse en manos de Dios. Pensar que solos, la tarea puede ser más dificultosa, pero cuando le pones a Él en el centro de tu matrimonio las cosas funcionan mucho mejor.  

En plena travesía, el 6 de abril de 2024, con motivo de la llegada al puerto número 50, hicimos un amarre en el pantalán de El Escorial donde asistimos, en la bonita capilla del Real Centro Universitario Escorial-Maria Cristina, a la Misa de Acción de Gracias, oficiada por el Padre Vicente Martín de la Orden de los Agustinos, por todo lo que el Señor nos está mimando. A continuación, celebramos un almuerzo familiar como si fuera el primer día de nuestra aventura.  

La travesía sigue hasta el final del destino…  

El Partido Popular más cerca de la izquierda

👎 El Partido Popular se ha comprometido a ampliar el acceso a la fecundación in vitro en la sanidad pública para mujeres de entre 40 y 45 años y también a que todas las mujeres de esa comunidad puedan acceder al sistema público de salud para congelar óvulos sin acreditar una patología.

👎 El pasado miércoles, 21 febrero 2024, el gobierno regional de Andalucía, en manos del Partido Popular, ha calificado el eutanasia como «derecho» y ha anunciado un equipo móvil para perpetrar eutanasias allí donde todo el personal médico se niegue a colaborar en ese crimen apelando a su derecho a la objeción de conciencia. Hace sólo unos años algunos habrían calificado algo así como propio de la izquierda más extrema: ahora lo hace el Partido Popular, que no ha necesitado ni cuatro años para completar su metamorfosis ideológica también en esta cuestión, plagándose a la cultura de la muerte y a los dogmas ideológicos de la izquierda.

👎 Alberto Núñez Feijóo, fue el que completó el giro proaborto de ese partido hace un año, calificando como «correcta» la ley del aborto que su propio partido recurrió al Tribunal Constitucional en 2010. El 15 de febrero de 2023, Feijóo calificó el aborto como «derecho» y tachó de «cómico» hablar de ello en la actualidad.

Fuente de información: Contando Estrelas

La Familia lugar de encuentro

No tengo la menor duda. La familia es el lugar donde puedes encontrar lo que no te dan en el trabajo, en la universidad, en la pandilla, en el barrio… ¿Por qué? Porque es el lugar, aunque te parezca mentira, donde te quieren de verdad. Aunque a veces haya dificultades, la sangre tira mucho. A lo largo de mi vida profesional he preguntado a multitud de gente ¿Qué es para ti lo más importante en la vida? El 85% me han respondido: la familia.

Por desgracia la vida moderna pone muchos obstáculos a las personas para poder apreciar en toda su profundidad lo que su entorno familiar le puede ayudar a encontrar su sentido en la vida y en consecuencia su felicidad. Una casa se construye con ladrillos. Un hogar se construye con valores.

La palabra felicidad está muy desgastada. Todo el mundo la busca, pero pocos la encuentran. Y no la encuentran por falta de valores, de principios, de ideales. Cuando uno tiene claro porqué y para que hace las cosas, se facilita mucho el camino para descubrir ese bienestar interior. Esa paz que da equilibrio, qué te hace ver las cosas con una perspectiva diferente. Hay gente en la más absoluta pobreza que son felices, y gente con grandes fortunas que no lo son.

Hay determinados valores que deberían imperar en cualquier familia como son el respeto, la comprensión, la paciencia, la educación, la generosidad, la lealtad, el espiritu de servicio… y seguramente me dejo en el tintero alguno más. Si tuviera que destacar de entre todos estos, me quedaría con el respeto. Me parece clave. Cuando se pierde, todo va cuesta abajo.

El Papa Francisco destaca tres aspectos esenciales para que una familia funcione, son: permiso, perdón y gracias. Son tres palabras que resumen muy bien lo que debería ser nuestro proyecto familiar. A veces somos como maquinas automáticas que no sabemos reaccionar ante lo que podríamos calificar como “tibieza familiar”. Pedir perdón es de las cosas que generan más sensación de liberación, pero pedir permiso y dar las gracias, demuestran que uno ha entendido de qué va la cosa.

Cuándo eres el protagonista, junto con tu cónyuge, de formar una familia, debes tener muy claro el “para qué”. Si, todos deberíamos preguntarnos ¿para qué formo una familia? Parece una pregunta de perogrullo, pero me he encontrado con mucha gente, más de las que té pudieras imaginar, que no se la han hecho y andan dando bandazos como un barco que ha perdido el rumbo. Si haces la pregunta, como se la he hecho a mucha gente, te darás cuenta del gran despiste que hay en muchas personas de nuestro entorno.

¿Está en crisis la familia? No. Los que estamos en crisis somos las personas que no acabamos de ordenar nuestro puzle mental y andamos como “ovejas sin pastor”, siguiendo las corrientes de moda sin analizar cuáles son las consecuencias. A mi siempre me han gustado los que caminan contracorriente, porque son personas críticas que saben cuestionar determinados postulados que encandilan a las masas.

Con toda seguridad, cuando la familia funciona todo adquiere un matiz más entrañable, creativo y esperanzador. Deberíamos hacer alguna ITV matrimonial cada cierto tiempo para poder poner en orden lo que «chirria». Sería una gran inversión con un coste muy bajo y un retorno muy rentable.