Dice el refrán italiano «Se non é vero, é ben trovato» que más o menos se puede traducir como «si no es es verdad está bien contado». Así es la historia de los relatos contados por el partido socialista. Lo que dicen es falso, pero lo cuentan de tal manera que nos hacen creer que es verdad. No caigamos en la trampa.
Pedro Sánchez y su corte de palmeros, ante la que se les viene encima han decidido construir un relato (falso, cínico e irrealista) para intentar convencer a los más ingenuos, pero para la mayoría ya no cuelan las mentiras. No debemos olvidar que a este gobierno se le ha denomina el «Gobierno de la Mentira».
No tenemos nada más que ver, que entre lo prometido en la campaña electoral y lo realmente llevado a cabo hay una diferencia tan grande que aún no sé como todavía puede haber ciudadanos de buena fe que sigan apoyando a un Presidente que está llevando a España a una deriva sin límites y difícil de revertir.

Para hacer llegar ese relato falso a la ciudadanía, Pedro Sánchez ha sacado a su Dóberman para ladrar a diestra y siniestra. Con sus ladridos, el peligroso animal, entre otras muchas lindezas afirma que hay «intereses claros de derribar al Gobierno» y que se está llevando a cabo una persecución judicial y política contra el PSOE. Señala que estos casos no se resuelven «en las urnas» sino con «otras mañas, otras herramientas»
Critica que los medios y la oposición tengan información con carácter anticipado sobre las operaciones judiciales (por ejemplo, sobre el requerimiento de la UCO en Ferraz) y la usen en el Congreso. El Dóberman insiste con sus ladridos en las «coincidencias» del calendario judicial con eventos políticos y las filtraciones , como si hubiera una coordinación para desestabilizar.
Dice: «dejemos que trabajemos la justicia» , pero al mismo tiempo subraya que los intentos de soborno que recoge el auto del caso Leire Díez han sido «desmentidos categóricamente» por sus protagonistas (el fiscal Grinda y la abogada de Koldo). Además, cuando citan a declarar a alguno de los imputados estos siempre se acogen al derecho a no declarar. A esto le llaman colaborar con la justicia.
Según el Dóberman existen formas no democráticas de alcanzar el poder. Pero la cuestión que hoy nos interpela es si también existen formas no democráticas de conservarlo. Ya se ve, en opinión de muchos expertos, que el objetivo de querer acabar la legislatura es poner el máximo de obstáculos a la justicia para que Sánchez no sea imputado.
Según el juez Pedraz, el Dóberman y su propietario afirman que su partido está siendo atacado por una ultraderecha utilizando la política, los medios y los jueces. Se utilizan conceptos muy rastreros, como limpieza, golpismo, bulos, maquina del fango, lawfare, UCO patriótica, etc… Todo menos asumir responsabilidades.
Es muy grave que un Dóberman sugiera con sus ladridos que existe una conspiración de los aparatos del estado para derribar al Gobierno de España. El problema no es que un perro cante que hay un golpe de Estado, sino la pachorra con que los ciudadanos y autoridades lo acepta como una opinión más. Somos un país de pandereta y flamenco.